Benkos Bioho

Historia, Colombia

Benkos Bioho (Domingo Biohó) (¿?).  Líder cimarrón,  primer gestor y héroe de la independencia en Colombia.

Benkos (Domingo) Bioho -conocido también como el Rey de Arcabuco- nació en la región de Biohó, en Guinea-Bissau (África Occidental), de donde tomó su nombre. Apresado por el traficante de esclavos portugués Pedro Gómez Reynel, fue vendido al comerciante Juan de Palacios y revendido por este en Cartagena de Indias en el año 1596 al español Alonso del Campo.

Domingo Biohó sobresalió entre los de su raza por su capacidad de lucha y liderazgo. Se sublevó en busca de la libertad y la forma particular en que lo hizo lo convirtió en el pionero del cimarronaje que se desarrolló en el Caribe colombiano durante los siglos XVI Y XVII, como alternativa de supervivencia al régimen esclavista. Tras huir de las galeras en donde era obligado a trabajar sin descanso, fundó el primer palenque de esclavos cimarrones en el año 1600, entre los barrizales y caños de agua de la Ciénaga de la Matuna. El palenque de La Matuna, a veinte leguas de de la ciudad de Cartagena, mostró durante sus veinte años de existencia tal beligerancia y capacidad de negociación, tuvo que ser reconocido por de las autoridades españolas de Cartagena, lo que se tradujo en el cumplimiento de las prohibiciones de Biohó para que ningún español armado pudiera penetrar al palenque. Igualmente, las estancias de las cercanías debían hacer "regalos" al palenque para mantenerse a salvo de sus ataques. Además, los palenqueros tenían la posibilidad  de  entrar armados a la ciudad de Cartagena sin muchas restricciones.

Después de varios intentos infructuosos para destruir al Palenque de la Matuna como parte de la estrategia que el gobernador Gerónimo de Suazo denominó “la guerra de los cimarrones”, al cabo de veinte años se logró finalmente rendir al palenque de La Matuna, y a  su jefe. Después de la muerte de Benkos Biohó  continuó el cimarronaje. En 1632 aparecieron en las Sierras de María nuevos palenques –como el San Miguel y el Arenal- y nuevos Biohó, que, se cree, fueron familiares o descendientes del desaparecido iniciador. Este nuevo escenario de lucha de cimarrones fue liderado por Domingo Criollo, jefe de los cimarrones del Palenque de San Miguel. En  1694, sesenta y dos años después del ajusticiamiento de Benkos Biohó, esos palenques también fueron destruidos.

Benkos Biohó murió ahorcado y descuartizado el 16 de Marzo de 1621, en las puertas de la ciudad amurallada de Cartagena de Indias,  por órdenes del gobernador de la ciudad  García Girón.

Cuando los palenques sufrían la invasión de las autoridades españolas o eran dominados por ellas, los cimarrones, al huir en varias direcciones, poblaban espacios vacíos.  Así, los sobrevivientes de las Sierras de María, y en particular los de San Miguel, se ubicaron en un nuevo lugar, legitimado como sitio o feligresía de Palenque de San Basilio, noventa y dos años después de la desaparición de Benkos Biohó. Con esto el palenque dejaba de serlo y se convertía en  parroquia, desvinculándose de su condición inicial de irreverencia e ilegitimidad y asimilándose al modelo de estructura poblacional diseñada por las autoridades españolas para sus colonias a finales del siglo XVIII. Las transformaciones que sufrieron los palenques hasta llegar a lo que hoy es el Palenque de San Basilio, es muestra de todo lo que siguieron sufriendo los cimarrones para poder ser aceptados como población alternativa. Este  palenque se convirtió en un símbolo de independencia para los esclavos fugitivos, y en el primer pueblo libre de América, mediante un pacto conocido como el “Entente Cordiale”. Dicho acuerdo del orden colonial, con la mediación del obispo de Cartagena, Fray Antonio Maria Cassiani, se firmó el 25 de diciembre de 1713. Este  permitió a los palenqueros reconocerse como comunidad libre y dueña del territorio que históricamente sus ancestros habían defendido hasta la muerte.

El Palenque San Basilio fue declarado por la UNESCO, en el año 2005,  Patrimonio Oral e Inmaterial de la Humanidad, por su ejemplo de preservación de su lengua original, y de los usos y costumbres tradicionales.

Benkos Biohó es uno de los héroes iniciadores del camino de la independencia. Héroe, mártir, guerrero, gobernante, su nombre debe inscribirse al lado de decenas de luchadores que generalizaron, por toda América, el cimarronaje como alternativa de resistencia armada contra la sociedad colonial: Ganga Zumba en Brasil, Bayano en Panamá, Ventura Sánchez en Cuba, Cudjoe y Nanny en Jamaica, Andresote en Venezuela, Ñanga o Yanga en México, Nat Turner en Estados Unidos, Dessalines, Henry Christophe, Toussaint Louverture en Haití, y Francisco Congo en Perú.

Convertido en símbolo de la lucha por la libertad de los colombianos de la época hispánica, Benkos Bioho ha recibido homenajes como el Himno a Palenque, dado a conocer en 1979 por el grupo Son Palenque; la instauración de un monumento en la Plaza de Palenque y un busto, realizado por el escultor Alfredo Tatis Benzo, a partir del rostro de Nelson Mandela, instalado en el Parque Apolo en Cartagena.  En el marco de la Semana de la Cultura Popular de Cartagena se reconoce con la Medalla al Mérito Comunitario Benkos Biohó, a figuras destacadas de la comunidad afrodescendiente. 

El legado de Benkos Bioho ha suscitado el interés de diversas disciplinas: El fracaso de la nación, del historiador Alfonso Múnera; la novela Changó el gran putas (1983), de Manuel Zapata Olivella; La ceiba de la memoria (2007), de Roberto Burgos Cantor, entre otros, ha inspirado a artistas de las artes visuales. 

 

Bibliografía

Revista El Heraldo Dominical. Barranquilla, 24 de Agosto 1997. Edición Número 865, pág. 10 y 11 columna 1, 2, 3, 4, 5.

Henrik Langebaek, Carl:  50 días que cambiaron la historia de Colombia. Edición Planeta, 2004.