Carlos Puebla

Música, Cuba

Carlos Puebla (Carlos Manuel Puebla Concha, 1917-1989). Compositor, cantante, guitarrista. Conocido como “El Cantor de la Revolución Cubana”.

Carlos Puebla nació en el seno de una familia humilde en la ciudad de Manzanillo, antigua provincia de Oriente, actual Granma, el 11 de septiembre de 1917. Su padre, veterano de la Guerra de Independencia, se ganaba la vida como mecánico.

Para ayudar a mantener la casa, Carlos desempeñó diversos oficios desde temprana edad: peón en un central azucarero, aprendiz de carpintero, y zapatero. Desde niño tocaba la guitarra y cantaba en su ciudad natal. En su infancia y juventud no tuvo formación musical académica alguna.

En 1931 comenzó a presentarse en la emisora manzanillera CMKM donde dio a conocer sus primeras composiciones, fundamentalmente sones, guarachas y boleros. Poco después se trasladó a Matanzas. Fundó un trío con Eugenio Domínguez y Francisco Baluja con el cual realizó actuaciones en cafés, restaurantes y en la estación de radio CMGH. Aunque viajaron a La Habana para presentarse en el concurso La Corte Suprema del Arte –en el cual obtuvieron un segundo premio–, la difícil situación económica que atravesaba el país, y por consiguiente el sector artístico, les impidió radicarse en la capital. Actuaban donde se presentaran oportunidades para hacerlo, tanto en La Habana como en pueblos y ciudades de Las Villas, Camagüey, Pinar del Río y Oriente, en especial Manzanillo, donde Puebla regresaba a menudo.

El primer intérprete importante de los boleros de Carlos Puebla fue Barbarito Diez, quien era cantante de la famosa orquesta de Antonio María Romeu y cantaba además con Isaac Oviedo y Graciano Gómez en sitios a los que acudía la bohemia habanera, artistas y profesionales aficionados a la música popular, como el café Vista Alegre, que se hizo legendario por los trovadores que allí actuaban.

Hacia finales de la década de 1930 Puebla compuso, además de boleros con letras sentimentales, otros a los cuales llamó “canciones crueles”, en las que añadía inesperados giros humorísticos. En los años cuarenta se llevaron al disco por primera vez algunas de sus composiciones.

En Santiago de Cuba actuó en el centro nocturno Club 3000 durante una temporada. A inicios de la década de 1950 se radicó en La Habana. Integró el trío La Clave Azul y en 1952 fundó el grupo Carlos Puebla y sus Tradicionales, conformado por guitarra, maracas, bongó y marímbula. Sus integrantes fundadores fueron, además de Puebla, Santiago Martínez, Nerón Guada y Rafael Lorenzo; más tarde se sumó a Los Tradicionales el cantante y maraquero Pedro Sosa. Durante diez años este grupo actuó en el establecimiento (bar restaurante) La Bodeguita del Medio, devenido obligado lugar de reunión de intelectuales, políticos, hombres de negocios y artistas cubanos y extranjeros. Allí se relacionó con figuras del arte y la literatura como Nicolás Guillén, Pablo Neruda, Rafael Alberti, Agustín Lara y muchos otros.

En La Bodeguita del Medio cantaba no sólo guarachas, guajiras y canciones románticas tradicionales o de su autoría, también boleros y sones en los que reflejaba asuntos sociales y políticos que daban cuenta de su filiación revolucionaria, entre ellas "Los caminos de mi Cuba"; "Ya tenemos hospital"; "Plan de machete"; "El survey"; "Ay, mi pobre Cuba" y "Este es mi pueblo".

Las primeras grabaciones con su grupo fueron realizadas para la firma discográfica cubana Panart en el año 1955, dos de ellas con el cantante Barbarito Diez: "Buen amigo" y "No te importe nada". El 31 de enero del siguiente año grabó con Los Tradicionales: "La bondad inútil", "Salgamos del error", "Que te mejores" y "Quiero hablar contigo", esta última, su composición romántica más conocida, figura en el repertorio de destacados intérpretes del bolero dentro y fuera de Cuba. Una de las primeras voces que impulsaron este número fue la cubana Blanca Rosa Gil, que tras el éxito conseguido a través de las victrolas (en Cuba fonógrafos automáticos accionados por monedas), la incluyó en su primer disco de larga duración.

En la segunda mitad de la década de 1950 se hicieron populares varias de las creaciones de Puebla, entre ellas el chachachá "Influencias", que llevó al disco el Conjunto Casino, en el cual alude al creciente influjo de términos y costumbres foráneas –sobre todo norteamericanas- en la vida cotidiana de Cuba. Su música aparece en la banda sonora de la película Nuestro hombre en La Habana (1958), con Alec Guiness. Años más tarde se incluyeron números de Puebla en otras producciones cinematográficas, como Estado de sitio, del realizador brasileño Costa Gavras.

El triunfo de la revolución encabezada por Fidel Castro en 1959 marcó significativamente la vida y la creación musical de Carlos Puebla. En ese mismo año apareció un disco de larga duración titulado "Este es mi pueblo", que recoge varias de sus composiciones de contenido social anteriores a la victoria revolucionaria y otras escritas por aquellos días de enconadas confrontaciones políticas. A este segundo grupo pertenecen la guajira "El credo" y las guarachas "Y eso sí que no", "Procura venir en paz", "Todo por la Reforma Agraria", "M-I-I-59", y una que de inmediato comenzó a escucharse, cantarse y tocarse de una punta a la otra de la Isla, Y en eso llegó Fidel, estructurada a partir de rimas sencillas que acusaban al anterior régimen, a las cuales se intercalaba un estribillo fijo: "Aquí pensaban seguir/ ganando el ciento por ciento/ en casas de apartamentos/ y echando al pueblo a sufrir/ y seguir de modo cruel/ la costumbre del delito,/ hacer de Cuba un garito/ …Y en eso llegó Fidel. (Estribillo) Se acabó la diversión/ Llegó el Comandante y mandó a parar".

También en los primeros años de la Revolución popularizó "De Cuba traigo un cantar", con el cual comenzaba sus actuaciones; "Gracias Fidel"; "Canto a Camilo", dedicado al comandante revolucionario Camilo Cienfuegos; "Yo también soy miliciano"; "El son de la alfabetización", en apoyo a la campaña de alfabetización masiva; "Rompiendo las relaciones", tras la ruptura diplomática de EE.UU. y Cuba; "Los comités de defensa"; "Yo sigo siendo cubano" y "La OEA es cosa de risa", que alude a la expulsión de Cuba, por presión del gobierno norteamericano, de la Organización de Estados Americanos.

Por esos años Puebla estudió en el Seminario de Música Popular, institución fundada por el pianista y musicólogo Odilio Urfé para dotar a los músicos populares de herramientas académicas para su trabajo.

En 1961 Puebla grabó un disco de larga duración en el cual participó Pablo Neruda declamando poemas de adhesión a la Revolución Cubana. Desde entonces y por más de una década comenzó a presentarse con su grupo Los Tradicionales en escenarios de varios países en actos y conciertos de solidaridad con Cuba revolucionaria. En sus primeras visitas a estas naciones actuaron en el Palacio Peñarol de Montevideo junto al conjunto típico uruguayo Los Carreteros; en Venezuela en la Asociación de Periodistas y en varias universidades; en México en el Auditorium del Bosque de Chapultepec como inicio de una gira que incluyó Guadalajara y Guanajuato.

Carlos Puebla y los Tradicionales se presentaron en Bolivia, Chile, Panamá, Nicaragua, Colombia, Ecuador, Costa Rica, Honduras, Brasil, Suecia, RFA, Dinamarca, Mongolia, Corea, Unión Soviética, Bélgica, Noruega, Suiza y Finlandia. También, en varias ocasiones, tocaron en varias ciudades de España, Portugal e Italia. En 1964 Puebla escribió, a solicitud de Salvador Allende, la música que acompañó su campaña presidencial.

Aunque con Los Tradicionales a finales de la década de 1960 e inicios de la siguiente hizo grabaciones de canciones consideradas “clásicos” del repertorio cubano –obras de Sindo Garay, Miguel Companioni, Eusebio Delfín, Manuel Corona y Alberto Villalón, entre otros–, y mientras boleros suyos conocían gran difusión y popularidad –como Quién se lo iba a imaginar, en voz del dúo Clara y Mario–  la dirección principal de su trabajo fue hacer una especie de crónica urgente de acontecimientos que tenían lugar dentro de la Revolución con un lenguaje directo y coloquial, no exento de humor, y comentar del mismo modo sucesos internacionales con intención política.

Su obra más difundida a  nivel mundial fue "Hasta siempre", escrita a partir de la partida de Cuba de Ernesto Guevara en 1965, noticia que se divulgó de manera oficial con la lectura pública de la carta de despedida que el guerrillero argentino dirigió a Fidel Castro en la cual renunciaba a sus altos cargos en la dirección del gobierno revolucionario para viajar hacia tierra latinoamericana y continuar la lucha revolucionaria. Tras la muerte del Che en Bolivia en 1967, "Hasta siempre" se convirtió en el principal elemento musical que se vincula a su memoria. La pieza ha conocido innumerables versiones, muchas grabadas en otros idiomas. Su estructura posee una cuarteta que se reitera a lo largo de la canción, con un aire de guajira, uno de los géneros más frecuentados por el autor: "Aquí se queda la clara/ entrañable transparencia/de tu querida presencia/ Comandante Che Guevara".

Temas nacionales, desde la zafra azucarera de 1969, llamada de “los diez millones”, que movilizó a casi todo el país hacia las labores agrícolas; los aniversarios de fechas relacionadas con la Revolución, como el 26 de julio en que se conmemora el asalto al cuartel Moncada y el 1 de enero, triunfo de la Revolución Cubana; los atentados a la economía por parte de los enemigos de la Revolución ("Ojo con la CIA") hasta la construcción de nuevas zonas residenciales destinadas a obreros y campesinos ("La realidad Alamar") aparecieron en composiciones de Carlos Puebla, quien también trató en sus letras la guerra de Viet Nam ("El ejemplo de Viet Nam"), su simpatía con los partidarios de la independencia de Puerto Rico ("Guajira por Lolita Lebrón", "Ya te veremos libre", "Canto a Puerto Rico") y las luchas contra la segregación racial en EE.UU. entre otros muchos asuntos.

En varios números expresó su júbilo por el triunfo del partido Unidad Popular en Chile, país que visitó en varias oportunidades. En 1974 dedicó todo un disco de larga duración, concebido a manera de suite y preparado tras el derrocamiento del presidente constitucional Salvador Allende. Al conocer en Francia la noticia del asesinato del político, en pocos minutos Puebla escribió "Elegía por Salvador Allende", guajira que estrenó al día siguiente en el teatro de la Mutualité, de París donde tenían lugar sus actuaciones.

A partir de la segunda mitad de la década de 1970 Carlos Puebla y Los Tradicionales actuaron en varios países de Europa, América Latina en festivales y actos organizados por sindicatos y distintos grupos de solidaridad con Cuba; en Angola se presentaron en varias oportunidades ante las tropas cubanas destacadas en ese país africano. En Cuba hicieron presentaciones en televisión, radio, plazas y teatros, sobre todo en actos políticos. Puebla continuó su producción de guarachas, guajiras y sones referidas al acontecer nacional e internacional desde una perspectiva directa, para las cuales utilizó modalidades de la tradición musical, ejecutándolas, como había sido su costumbre, con un mínimo de instrumentación. En una entrevista concedida a la revista cubana Revolución y Cultura en 1981 Puebla declaró: “A mí me han acusado hasta de panfletista y he respondido “a mucha honra”, pues Martí y Lenin en los instantes necesarios también lo fueron. (…) Además, pienso que hay momentos en los cuales el panfleto es preciso, y por eso no he temido hacerlo. Aparte, no lo niego, soy un cantor. No soy un cantante. Siempre digo que es distinto ser cantante que cantor. El primero tiene con qué y el segundo tiene por qué.”

Falleció en La Habana el 12 de julio de 1989. Dejó numerosas composiciones inéditas, muchas, de corte amatorio.

 

Discografía   

Lp Riverside 12-815  La Bodeguita del Medio.  

Lp Sun 01   Este es mi pueblo – Dos etapas de Cuba. 

Lp Areito 3305   Carlos Puebla con el grupo Los tradicionales. 

Lp Areito 3402   Carlos Puebla y sus Tradicionales.

Lp Areito 3488  Carlos Puebla y sus Tradicionales 1974. Elegía por Salvador Allende.

Lp Areito 4128   Carlos Puebla y sus tradicionales.

Lp Discos Pueblo 1026 Carlos Puebla y sus Tradicionales.  

Lp Paredón 1018  Cuba songs for our America – Carlos Puebla y sus tradicionales.  

Lp JJ-04 (Chile) Carlos Puebla y sus tradicionales: Y diez años van.   


Bibliografía  

Díaz Ayala, Cristóbal: Archivos de la Fundación Musicalia, San Juan, 1993- 2005.

Giro, Radamés: Diccionario Enciclopédico de la Música en Cuba,  Letras Cubanas, La Habana, 2007.

Mayra A. Martínez: Cubanos en la música, Letras Cubanas, La Habana, 1983.

Orejuela, Adriana: El son no se fue de Cuba. Claves para una historia (1959-1973), Letras Cubanas, La Habana, 2006.

Orovio Helio: Diccionario de la Música Cubana, Letras Cubanas, La Habana, 1981.