Clara González Carrillo de Behringer

Política, Educación, Panamá

Clara González Carrillo de Behringer (1898–1990). Abogada panameña, candidata a diputada y a la segunda vicepresidencia de la república. Organizadora del Tribunal Tutelar de Menores, promotora de los centros de cultura para adultos y catedrática universitaria.

Nacida en Remedios, provincia de Chiriquí, el 11 de septiembre de 1898, Clara González fue hija del inmigrante español David González y de Basilia Carrillo Sánchez, originaria de la localidad de Remedios. Según su familia, su ascendencia mostraba rasgos indígenas ngôbes.

Su padre se negó a entregar armas y víveres a los liberales que desembarcaron en Chiriquí en los primeros meses de 1900, lo que le costó sanciones severas que obligaron a la familia a abandonar el país y asentarse en Costa Rica hasta finales de 1903 o inicios de 1904.

Recibió instrucción primaria entre Remedios y Soná, en la provincia de Veraguas.Inició estudios secundarios en la Escuela Santa Familia, de la ciudad capital-dedicada a formar a la mujer en labores de costura y economía del hogar-, hasta que consiguió una beca en la Escuela Normal de Institutoras, donde obtendría el título de maestra. Comenzó a ejercer esa profesión en la escuela Manuel José Hurtado, de la capital. En 1922 terminó la Licenciatura en Derecho  por la Escuela Nacional  de Derecho, con lo cual se convirtió en la primera mujer abogada del país. Sin embargo, las leyes de entonces no le permitían ejercer la abogacía, reservada solamente a los hombres. Su tesis de graduación, "La Mujer ante el Derecho Panameño", uno de los primeros estudios realizados sobre la situación jurídica de la mujer de la época, fundamenta con creces la profundidad de su pensamiento feminista. Fueron múltiples sus reclamos al presidente Belisario Porras en el sentido de que modificara la legislación para que se le permitiera ejercer como abogada; sin embargo no fue sino hasta el 15 de mayo de 1925 cuando, finalmente, pudo desempeñarse como tal. Apenas unos meses separaron este acontecimientode la entrada de las tropas norteamericanas para sofocar las revueltas populares relacionadas con la cuestión inquilinaria en octubre del mismo año. En el Primer Congreso Feminista Nacional, celebrado en septiembre de 1923, Clara González  desempeñó un papel sobresaliente por una disertación que fundamentaba la creación del Partido Feminista. La necesidad de estructurar y organizar ese movimiento en pro de la participación política femenina,  para conseguir una mayor incidencia social, llevaría a Clara González, junto con Sara Sotillo, Elida Campodónico de Crespo,  Rosa Navas y muchas otras a fundar el Partido Nacional Feminista. A pesar de que la personería jurídica fue solicitada en septiembre de 1923, solo en agosto de 1924 el gobierno de Rodolfo Chiari se la expidió. Su activismo político la llevó a participar en la fundación, junto a otras feministas,  del Grupo Feminista «Renovación». Además, militó en el Sindicato General de Trabajadores, dentro del cual sobresalió el llamado Grupo Comunista, dirigido por el anarcosindicalista José María Blázquez de Pedro.

En el plano educativo, esta intelectual y activista social fue directorade la Escuela de Cultura Femenina, desde su fundación, en junio de 1924, hasta su cierre en 1930. La lista de maestras que colaboraron en ella es extensa, e incluye nombres como los de Clara de Turner, Emilia Gutiérrez, Felicidad de Hauradou, Rosa Gordón, Ester Fernández, Sara Sotillo y Francisca Montoya. Durante su vigencia, la Escuela tuvo una matrícula que osciló entre 400 y 500 mujeres.

Clara González viajó a Estados Unidos en 1927 a cumplimentar una beca, que le permitió cursar estudios en la Universidad de Nueva York entre septiembre de 1928 y junio de 1929. Obtuvo allí el título de Master of Law. A su regreso a Panamá, en 1930, encontró una sociedad en conflicto en todos los ámbitos, que vaticinaba la crisis política que se concretaría en el golpe de estado del 2 de enero de 1931. Precisamente, a finales de ese año, la dirigente desplegó esfuerzos para reactivar el Partido Feminista Nacional, lo que exigía la celebración de una convención que concertara un nuevo programa y otros estatutos. Su impulso organizativo e intelectual no solo la llevó a defender los derechos de las mujeres al sufragio, sino también a apoyar las demandas más sentidas de los sectores populares. Por ello, participó en la representación de la Liga de Inquilinato y Subsistencia, junto a dirigentes  como Demetrio A. Porras,  Víctor Florencio Goytía y Cristóbal L. Segundo, quienes se congregaronfrente a los grandes propietarios de los inmuebles, el 5 de agosto de 1932.

En el plano laboral, además de ejercer como abogada, fue contratada en 1930 como profesora de sociología, economía política y ciencia política en el Instituto Nacional, donde impartió clases hasta el año de 1937. Inaugurada la Universidad de Panamá, la doctora Clara González fue allí profesora de Criminología Juvenil, Tribunales  Juveniles y Derecho de Familia, cursos especiales que impartió entre 1937 y 1939. Al final de la década de 1930, numerosos testimonios confirmaban la militancia política de esta luchadora por el sufragio femenino. Como parte de las actividades de la oposición nucleada en el Frente Popular -signada por su decisión de levantarse en armas en la coyuntura político-electoral de 1940-, se conformaron dos misiones para buscar apoyo en Colombia y en Costa Rica.  Clara González y José Ángel Noriega, miembro del Comité Central del Partido Socialista, formaron parte de la comisión.

El 26 de junio de 1943, Clara González contrajo matrimonio con el ingeniero civil norteamericano Charles A. Behringer, quien trabajaba en las obras llevadas a cabo por los estadounidenses en el canal durante la II Guerra Mundial. Derrocado Arnulfo Arias en 1941, la vida política del país sufrió un viraje que posibilitaba el accionar de Clara González en el plano público y el laboral. En el lapso que cubre los años de 1941 a 1945, se desempeñó como organizadora de los Centros Populares de Cultura para Adultos.

En Panamá, la lucha por el derecho al voto femenino había comenzado en 1921, cuando la Federación Obrera apoyó la reivindicación del sufragio femenino,  y finalizó con la adopción del derecho al voto de la mujer el 2 de febrero de 1945. Clara González de Behringerse desempeñó con determinación, durante todo el tiempo, en la vanguardia de esa reivindicación.

En medio del llamamiento del presidente Ricardo Adolfo de la Guardia a elecciones para la Asamblea Constituyente, y la conformación previa de la Unión Nacional de Mujeres, Clara González se postuló como candidata a diputada nacional, apoyada formalmente por el Partido Liberal Renovador, que conducía Francisco Arias Paredes. También fue postulada como candidata a la segunda vicepresidencia de la República, por la alianza formada por el Partido Liberal Renovador y el Partido Nacional Revolucionario, junto al candidato a la presidencia José Isaac Fábrega, y al candidato a primer vicepresidente Ricardo Arias Espinosa.

Fue la primera Juez del Tribunal Tutelar de Menores (1951-1962), que organizó desde esa posición, y puso las bases para el desarrollo de una política dirigida al tratamiento de la delincuencia juvenil. Igualmente, creó el Reformatorio de Menores de Chapala. En ese arco de tiempo se profundizaron las contradicciones políticas al entrar los militares a participar en la dirección del aparato del Estado. Se reprimió toda organización de los sectores sindicales y populares y se inició en el plano económico un precario esfuerzo para la sustitución de importaciones.

En abril de 1964, Clara González de Behringer se jubiló de su posición como Juez del Tribunal Tutelar de Menores y, por petición de su esposo, viajó a West Corvina, en el Estado de California (Estados Unidos). A la muerte repentina de aquel, regresó a Panamá en 1966. En 1967 viajó a España para reunirse con la familia de su extinto padre, y allí permaneció varios meses. En 1972 realizó un viaje a Argentina para visitar a sus dos hermanas y sus descendientes. Una mala intervención quirúrgica por problemas en una cadera terminó con la amputación de una de sus piernas, lo cual afectó no solo su movilidad, sino su estado anímico general. En medio de una grave enfermedad, en el mes de septiembre de 1989, fue trasladada al complejo hospitalario de la Caja de Seguro Social, donde permaneció recluida hasta que falleció, el 11 de febrero de 1990.

 

Bibliografía activa

La Instrucción Cívica en las Escuelas Secundarias de Panamá, Imprenta Nacional, Panamá, 1927.

El Instituto Nacional en sus Bodas de Plata, Impreso y fotograbado por The Star and Herald Co., Panamá, 1934.

La familia en relación con la delincuencia juvenil, Publicaciones del Tribunal Tutelar de Menores, Panamá, 1952.

Bibliografía pasiva

Candanedo, Jacqueline y Myrla Gutiérrez: Un siglo de liderazgo femenino en Panamá. Un enfoque histórico-sociológico, Asociación de Sociólogos egresados de la Universidad de Panamá y Servicio Paz y Justicia, Panamá, 1997.

Marco, Yolanda y Ángela Alvarado: Mujeres que cambiaron nuestra historia, Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia, Universidad de Panamá y Fondo Canadá-Panamá, Panamá, 1996.

Marco, Yolanda (coord.): Historia de los movimientos de mujeres en Panamá en el siglo XX, Colección Agenda de Género del Centenario e Instituto de la Mujer de la Universidad de Panamá, Panamá, 2002.

Marco, Yolanda: Clara González de Behringer. s.e., Panamá, 2007.

Porras, Demetrio: Veinte años de luchas y experiencia, Editorial Americanlee, Buenos Aires, 1947.