Cronistas de Indias

Historia, Literatura, Cuba

Cronistas de Indias  Españoles que legaron crónicas de América como parte del proceso conquista colonización 

Suelen dividirse en dos grupos: los soldados, religiosos y funcionarios de la Corona española, quienes escriben sobre hechos en los cuales participan durante sus exploraciones en las denominadas Indias Occidentales y el proceso de su conquista y colonización y, por tanto, con un carácter testimonial; al segundo grupo pertenecen quienes lo hacen por encargo oficial, basándose en una información de diversa procedencia (documentos oficiales o privados, atestaciones orales, etcétera); en ambos casos, es muy variada la índole de los textos (diarios, cartas, crónicas, memorias).

Cristóbal Colón (¿Génova, 1451?-Valladolid, 1506), formado en el cosmopolitismo de la cultura mediterránea, inicia el primer tipo con su Diario de navegación. En él, describe minuciosamente sus impresiones sobre las islas del Caribe y las costas del territorio continental bañado por ese mar, conocidas en el transcurso de sus cuatro viajes, junto con las disímiles incidencias ocurridas en ellos, teniendo como modelo el libro de viajes hacia China de Marco Polo (1254-1324). Al igual que en su correspondencia, principalmente con don Luis de Santángel –escribano de nación de los Reyes Católicos- y Rafael Sánchez –tesorero real-, motivado por el interés de legitimar su empresa, el Almirante emplea un tono apologético que estimula la codicia de los europeos, al tiempo que construye los mitos americanos inaugurales.

Fray Bartolomé de las Casas (Sevilla, 1474- Madrid, 1566) es pionero en la divulgación de la crónica colombina relativa al primer viaje, al integrarla a su obra. Siglos después es reproducida por Martín Fernández de Navarrete (1765-1844) en su Colección de los viajes y descubrimientos que hicieron por mar los españoles desde fines del siglo XV (1858), con numerosas anotaciones. De esos datos se sirven historiadores posteriores (en lo referido a Cuba, entre el 27 de octubre y el 5 de diciembre de 1492). Las cartas de Colón y las de Diego Velásquez son recogidas en la Colección de documentos inéditos de Torres de Mendoza. En la carta de Colón a Santángel, publicada en 1493, está la primera referencia sobre Cuba que circula en Europa.

Ese mismo año, el sacerdote e historiador italiano Pedro Mártir de Anglería (1459-1526) recibe de la reina Isabel el encargo de entrevistar a Colón y otros marinos para la elaboración de las crónicas sobre la aventura oceánica. Esta es, pues, la génesis de las versiones oficiales. Mártir –que adquiere en Roma su formación humanista- comienza a escribir unas cartas en latín, compiladas en Oceani decas (Sevilla, 1511). Su libro De orbe novo (Alcalá de Henares, 1530) se tradujo al castellano como Décadas del Nuevo Mundo.     

Una polarización de enfoques en los cronistas testimoniales tiene como uno de sus paradigmas al propio Las Casas, cuya vida y obra genera una dilatada y enconada polémica. Entre 1502 y 1514, reside en La Española como colonizador con indios encomendados pero, influido por un sermón de Fray Antón de Montesinos, decide ordenarse como sacerdote. Acompaña a Diego Velásquez en la última etapa de la ocupación de Cuba y, aunque denuncia las atrocidades de los conquistadores, no rechaza la concesión de una encomienda a orillas del Río Arimao. Al renunciar a ella, inicia su «medio siglo de pelea», durante el cual gana el título oficial de «Procurador Universal y Protector de los Indios», conferido por el Cardenal Cisneros. Entre 1516 y 1518, redacta seis Memoriales a la Corona, donde propone «se puedan tener esclavos negros y blancos», con tal de aliviar la situación de los indígenas. Por ello, se le atribuye la introducción de la trata africana, aunque, en realidad, la práctica es anterior a la demanda de licencia solicitada por el sacerdote. El Memorial de los Remedios se considera «el primer detallado proyecto americano de planificación social». En 1527, durante su retiro en el convento de los dominicos en La Española, comienza a redactar la Apologética Historia de las Indias, calificada como la primera recopilación de etnografía americana. Como ella, la Brevísima relación de la destrucción de las Indias es un alegato apasionado, que utilizan ingleses, franceses y holandeses para urdir la leyenda negra contra España. La Historia de las Indias, que abarca hasta 1521, la inicia simultáneamente con la Apologética, pero no culmina el manuscrito hasta 1559, cuando lo entrega al Prior del Convento de Valladolid, con la disposición de no publicarlo hasta 40 años después de su muerte; sin embargo, permanece inédito por tres siglos, durante los cuales es custodiado por los archivos españoles. Entre 1875 y 1876, se hace su primera edición en 5 volúmenes, bajo el auspicio de la Real Academia de la Historia de Madrid. Una valiosa edición crítica en 3 volúmenes, basada en el manuscrito original, es la del Fondo de Cultura Económica de México, en 1951. Se trata de una focalización que engloba los aspectos político, ético y religioso, diferentes modalidades discursivas (anécdotas, diálogos y otras) y un diálogo intertextual polémico con Pedro Mártir de Anglería y Gonzalo Fernández de Oviedo (Madrid, 1478-Santo Domingo, 1557), principalmente. El «historiógrafo cronista mayor de las Indias» Antonio de Herrera (1559-1625), catalogado como el cronista por excelencia, se basa en datos ofrecidos por Las Casas –despojándolos de sus comentarios- para elaborar las Décadas o Historia general de los hechos de los castellanos en las islas y Tierra Firme del mar Océano, cuya primera parte se edita en 1601 y la segunda, en 1615. Se considera que la obra del Padre Las Casas «representa el origen de la ideología anticolonialista en América».

Bernal Díaz del Castillo (1495-1584) realiza una vindicación de signo contrario. Vive en Cuba hacia 1514; de aquí parte en las expediciones a Yucatán y participa en la conquista de Tenochtitlán con Hernán Cortés. Octogenario escribe su Historia verdadera de la conquista de la Nueva España, cuando están en auge las crónicas oficiales. En 1579, remite el manuscrito a España, donde se publica en 1632. Alude frecuentemente a Cuba en comparación con circunstancias de la cotidianidad yucateca. Si Las Casas recrea aspectos de las relaciones entre Cuba y La Española, Bernal Díaz del Castillo lo hará respecto a Yucatán. De ese modo, ambos esbozan elementos de los imaginarios de una cultura transterritorial caribeña.  

Oviedo viene a Indias en 1514, enrolado en la armada de Pedrarias Dávila. Conoce varios lugares de América Central y el Caribe, pero permanece la mayor parte del tiempo en La Española. Traslada sus notables observaciones sobre la flora y la fauna, junto a otros elementos de la geografía, así como las costumbres y otras características de la población aborigen al Sumario de la Natural Historia de Indias, que se publica en Toledo (1526). En 1532, es nombrado Cronista Mayor de Indias, lo cual le franquea el acceso a diversas fuentes de información, que enriquecen sus vivencias. En 1535, publica la primera parte de su Historia General y Natural de las Indias, Islas y Tierra Firme del Mar Océano. El resto fue editado por la Real Academia de la Historia de Madrid, en cuatro gruesos volúmenes, entre 1851 y 1855.

Aunque, en 1774, Felipe V decide que el cargo de Cronista Mayor debe pasar a la Real Academia de la Historia, algunas personalidades más lo desempeñan al margen de esa Institución. La mayor parte de los cronistas no alcanza a ver impresa la totalidad de sus escritos. Los textos aparecen de manera irregular e, incluso en la actualidad, se continúan publicando originales inéditos.

 

Bibliografía activa

Colón, Cristóbal: Diario de navegación y otros escritos, Biblioteca de Clásicos Dominicanos, Ediciones de la Fundación Corripio, Inc., Santo Domingo, 1998, t.1.

Díaz del Castillo, Bernal: Historia verdadera de la conquista de la Nueva España, Instituto Gonzalo Fernández de Oviedo y UNAM, Madrid, 1982, 2 vols.

Las Casas, Fray Bartolomé de: Historia de las Indias, Imprenta de Miguel Ginosta, Madrid, 1875.

________________________: Apologética historia de las Indias. En: Gili y Gaya, Samuel. Historiadores de los siglos XVI y XVII, Consejo Superior de Investigaciones Científicas, Madrid, 1964, t. XVI.

Bibliografía pasiva

Cairo, Ana y Amauri Gutiérrez (comp.): El Padre Las Casas y los cubanos, Aula “Fray Bartolomé de las Casas” y Universidad Central de Bayamón, 2007.

Martí, José: "El Padre Las Casas", en  "La Edad de Oro", Obras completas, t. 18, Editorial de Ciencias Sociales, La Habana, 1976, pp. 440-448.

Hanle, Lewis: Bartolomé de Las Casas. Pensador, político, historiador y antropólogo, : "Prólogo" de Fernando Ortiz, La Habana, 1949.

VVAA: Estudios sobre fray Bartolomé de Las Casas, Ediciones de la Universidad de Sevilla, Sevilla, 1974.