Daimí Pernía

Deporte, Cuba

Daimí Pernía Figueroa (1976). Atleta cubana, especialista en 400 metros con vallas. Campeona mundial en Sevilla 1999.

Nació Pernía el 27 de diciembre de 1976, en la localidad de La Palma, en Pinar del Río, la más occidental de las provincias cubanas. Comenzó en la práctica del baloncesto, pero muy pronto cambió para el atletismo, debido a la rapidez que mostraba al correr. Participó en varios Juegos Escolares Nacionales. En ellos demostró que tenía condiciones para llegar a ser una de las mejores, no solo de Cuba, sino del mundo.

Su primer evento internacional vino en 1994, sin apenas cumplir los 18 años, cuando fue seleccionada para representar a su país en el Campeonato Mundial Juvenil en Lisboa, Portugal. En el cónclave no pasó de un quinto puesto en una de las semifinales. En los tres años siguientes, sus resultados no fueron tan significativos, salvo la medalla de bronce en los Juegos Mundiales Universitarios de 1997 en Italia, con crono de 55,51.

Sin embargo, Pernía tuvo un año 1999 consagratorio con varios triunfos internacionales; entre ellos, el del Campeonato Mundial de Sevilla y los Juegos Mundiales Universitarios de Palma de Mallorca, ambos en España. Alcanzó par de medallas de oro en los Juegos Deportivos Panamericanos de Winnipeg, Canadá, en los 400 metros con vallas y como integrante del relevo 4 por 400, y obtuvo otras victorias en el circuito por el Viejo Continente.

Pero, sin dudas, la más relevante llegó en la ciudad española de Sevilla en el Campeonato Mundial de 1999. La cubana no salió como favorita, teniendo en cuenta la constelación de estrellas presentes en su especialidad. La carrera por las medallas de los 400 metros con vallas resultó en extremo reñida y solo se decidió en los últimos instantes. Pernía trazó un buen plan táctico y, a pesar de tropezar con la última valla, lo que le hizo perder algo de velocidad, se llevó la medalla de oro. Por una centésima (52,89), mejor marca de por vida, sobrepasó a Nezha Bidouane (52,90) en final de foto-finish. En la temporada logró mejorar seis veces el primado cubano en la especialidad, incluido este 52,89 que se mantiene hasta nuestros días.

La otra participación de Pernía en mundiales aconteció dos años después en Edmonton, Canadá. Mas, la pinareña no pudo revalidar el título, pues, aunque entró tercera y se llevó la medalla de bronce, no hizo su mejor carrera. La cubana cruzó la meta en la vuelta al óvalo sobre vallas con crono de 54,51 por detrás de la marroquí Nezha Bidouane (53,34) y la rusa Yuliya Nosova (54,27), ocupantes de los primeros lugares.

En Juegos Olímpicos, Daimí Pernía tuvo el privilegio de tomar parte en dos cónclaves, pero desafortunadamente en ninguno de ellos pudo escalar el podio estival. En Sydney 2000 llegó con la aureola del título mundial un año antes y aparecía entre las favoritas a medallas. Tuvo el privilegio de convertirse en la primera atleta de Latinoamérica en llegar a las finales de los 400 metros con vallas en la historia de las lides bajo los cinco aros. Pero no pudo concretar el sueño de subir al pedestal olímpico, pues entró cuarta. Cuatro años después, en los Juegos de Atenas, la actuación de la cubana dejó mucho que desear. No pudo pasar del primer heat clasificatorio. Meses antes había dejado un hálito de esperanza, al ganar el Iberoamericano de Atletismo en Huelva, España.

Tras la magna cita de la capital griega, algunas lesiones y molestias hicieron que decidiera ausentarse por un tiempo de las competencias y fuertes entrenamientos. Pernía era una corredora muy fibrosa y veloz por naturaleza, con excelente técnica a la hora de sobrevolar las vallas, amén de su dedicación a los entrenamientos. Si no se presentaba ningún contratiempo, se convertía en una rival de cuidado y respeto.

Daimí regresó a las competiciones en 2006. Su entrenador, Faustino Hernández, apostó por las condiciones innatas que presentaba su pupila para regresar a los planos estelares, a pesar de los casi 30 años de la pinareña. Apenas sin competir en casi dos años, se presentó en los XX Juegos Centroamericanos y del Caribe en Cartagena de Indias, Colombia. Frente a rivales que esa temporada habían obtenido mejores marcas, sin embargo, la cubana se impuso con un aceptable tiempo de 55,32.

Antes de la cita regional en la ciudad colombiana, Pernía solo compitió en su país, nunca fuera de fronteras. Ganó la tradicional Copa Cuba en el estadio Panamericano, de la capital antillana; por cierto, su primera corona nacional desde 2001. Se impuso, además, en la III Olimpiada del Deporte Cubano, y en el torneo internacional Barrientos in Memoriam, en ambos casos en la misma sede. Su mejor resultado fue un 56,90 en el primer trimestre.

Pernía cerró 2006 con éxito, al triunfar en la vigésima edición de la fortísima reunión atlética de Padua, Italia, en el mes de septiembre. Cronometró un tiempo de 55,99 segundos. El 2007 fue el último año competitivo para esta atleta. Vencedora en los segundos Juegos de la Alternativa Bolivariana para los Pueblos de América (ALBA), celebrados en Caracas, Venezuela, asistió además a los Juegos Panamericanos en Río de Janeiro, Brasil, cita en la que resultó octava. Ese año, la cubana ex campeona del mundo hizo público su retiro definitivo de las pistas tras tres lustros al más alto nivel. La atleta de 31 años, que acumuló siete records nacionales, recibió el merecido homenaje el 14 de marzo de 2008 en su país al ser exaltada al Salón de la Fama de Centroamérica y el Caribe, junto  ocho atletas y entrenadores cubanos.

Daimí Pernía fue una de las mejores velocistas cubanas de todos los tiempos. En su carrera deportiva en los 400 metros con vallas, obtuvo resultados brillantes, aunque el doble hectómetro no estuvo entre sus principales distancias, como tampoco los 400 metros planos en los cuales registró 51,10.

 

Bibliografía

Fuentes, Basilio: Atletismo cubano 1896-2005. Más de un siglo de actuaciones, Editorial Deportes, La Habana, 2006.

Hernández, Armando: Páginas de victorias, Editorial Deportes, La Habana 2001.

Forbes, Irene, Ana María Luján y Juan Velázquez: Famosos y desconocidos. Cubanos en Juegos Olímpicos, Editorial Unión, La Habana, 2003.