Edificio FOCSA

Arquitectura e Ingeniería, Cuba

Edificio FOCSA. (Fomento de Obras y Construcciones Sociales Anónimas). Edificio de viviendas ubicado en la zona de El Vedado de la ciudad La Habana; notable por sus dimensiones y por las novedades técnicas que aportó su construcción a escala internacional. Se le considera una de las siete maravillas de la ingeniería civil cubana.

El edificio FOCSA es obra del arquitecto Ernesto Gómez Sampera, quien lo concibió conjuntamente con el ingeniero Luis Sáenz Duplace y el equipo de diseño de ambos. Gómez Sampera contaba con probada experiencia, que había demostrado en el proyecto y la construcción del edificio del Ministerio de Comunicaciones, terminado en 1954 en la entonces Plaza Cívica, hoy Plaza de la Revolución.

La idea inicial para el FOCSA fue la de un bloque de viviendas para los empleados de la Cadena de Radio y Televisión CMQ, por lo cual se escogió entre varias opciones la manzana situada entre las calles 17, 19, M y N, en El Vedado, a solo doscientos metros de Radiocentro, sede de los estudios de CMQ y casi frente al famoso Malecón habanero.

El costo de los 10 000 metros cuadrados de la manzana fue de 700 000 pesos. Se tomó como relación óptima el que el terreno importara el 10 % del total del costo del edificio, y se determinó que para amortizarlo sería necesario construir cuatrocientos apartamentos. El organismo Fomento de Hipotecas Aseguradas (FHA) financió el 80 % del costo de las viviendas y el 60 % de los locales comerciales, y, puesto que se consideraba mínimo el riesgo -por existir cuatrocientos deudores- el Banco Continental Cubano concedió un crédito de seis millones de pesos para las obras.

El diseño de los pisos contenía tres apartamentos: cinco de tres dormitorios, con una habitación auxiliar, y ocho de dos dormitorios, también con habitación auxiliar. El costo básico de los primeros era de 21 500 pesos, y el de los segundos de 17 500 pesos. Se estipuló que por cada piso que se ascendiera se cobrarían 30 pesos adicionales. Las viviendas de los pisos más altos fueron las primeras en venderse.

Una inversión de tal magnitud requirió de investigaciones especiales que incluyeron, desde encuestas socioeconómicas en la zona de influencia del edificio, hasta consultas médicas acerca de los efectos que podrían ocasionar en los inquilinos las vibraciones y oscilaciones que sufriera.

La organización alcanzada en la obra permitió construir el edificio en veintiocho meses, desde febrero de 1954 hasta julio de 1956.

Durante el proceso de construcción se realizaron estudios geológicos de todo tipo, pruebas de compresión y de carga directa en el terreno. Se construyó una maqueta en escala 1:100, en la que se comprobaron los efectos del viento que la edificación debía resistir.

La estructura de hormigón, de paredes con muros continuos desde los cimientos hasta la azotea, se resolvió de manera magistral por los calculistas Luis Sáenz, Edelberto Cancio e Ignacio Martín, y se acusa fácilmente desde el exterior. La oposición entre los vanos de las ventanas y los huecos de las terrazas, acentuadas por las líneas horizontales de los antepechos, resulta muy atractiva para el observador.

Un sistema de pasillos al fondo del edificio separaba el ingreso de servidumbre y vendedores del ingreso de los propietarios. Varios apartamentos fueron decorados por las principales casas especializadas y por los más destacados mueblistas de La Habana.

En el sótano del edificio hay un parqueo para quinientos automóviles. En la torre que sobresale del inmueble también hay viviendas de mayor confort, rematadas, en el piso más alto, por el bar-restaurante La Torre, que constituye un auténtico mirador de La Habana. La planta baja del edificio reúne restaurantes, cafeterías, tiendas, dos estudios de televisión de grandes dimensiones, bar y teatro. Cuenta con piscina y un área de estar central.

Después del triunfo de la Revolución Cubana en 1959, muchos de los propietarios de viviendas del FOCSA abandonaron el país, y a los apartamentos se les han dado diversos empleos. Han servido como albergues a los técnicos extranjeros que colaboraban el país, como alojamiento de becarios y como lugares de estancia para los enfermos latinoamericanos que se han beneficiado de la atención médica cubana en la Operación Milagro, mediante la cual se les realizaron intervenciones oftalmológicas curativas.

Esta colosal edificación de hormigón armado, en pleno corazón de El Vedado, rompió todos los cánones de su época, cuando constituyó la segunda edificación más alta de su clase en el mundo, superada solo por el Edificio Martinelli, de Sao Paulo, Brasil, de ciento cuarenta y cuatro metros de altura.

En 1997, esa obra fue seleccionada por la Unión Nacional de Arquitectos e Ingenieros de la Construcción de Cuba (UNAICC) como una de las siete maravillas de la ingeniería civil cubana.

 

Bibliografía pasiva

Morrillas Valdés, Francisco D. y Diamela María Morrilas Naún: "La Habana: Ciudad Monumental. Balance de su desarrollo arquitectónico y urbanístico. En la República (1902-1959)", en La Jiribilla, revista digital de la cultura cubana, año v, La Habana, 2006.

Noceda, José M.: Las formulaciones teóricas del Movimiento Moderno en la arquitectura y el urbanismo en Cuba: 1928-1958, Facultad de Artes y Letras, Universidad de La Habana, La Habana, 1984.

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