Enrique Collazo Tejada

Historia, Política, Literatura, Periodismo, Cuba

Enrique Collazo Tejada (1848-1921). Militar, periodista y escritor cubano que combatió en la Guerra de los Diez Años y en la Guerra de Independencia, y se distinguió por sus posiciones contra la intervención norteamericana y por ser uno de los cronistas de las guerras contra España.

Nació en Santiago de Cuba el 18 de mayo de 1848. Aunque descendía por vía materna del tronco santiaguero de los Tejada, cuyos integrantes se habían distinguido desde el siglo XVIII por su participación en la milicia, la cultura y el comercio,  su familia era exponente del sector medio urbano. A los nueve años de edad, con la tutela y compañía de su tío, partió con destino a Francia. Residió durante algún tiempo en Burdeos y terminó por establecerse en España, donde fue admitido, en enero de 1862, en la Escuela de Artillería de Segovia, a la cual estuvo vinculado al menos hasta 1868. Su expediente académico refleja excelentes calificaciones, muy especialmente en matemáticas, y da cuenta de incidentes en que se muestra un carácter independiente, no siempre atemperado a las decisiones del mando cuando fueran contrarias a sus convicciones. Durante la revolución española de septiembre de 1868 se le premió con el grado de teniente, en momentos en que ya tenía planeado enrolarse en el ejército del revolucionario italiano Giuseppe Garibaldi. Las noticias del inicio de la Guerra de los Diez Años en Cuba le habían llegado a través de la prensa española, la cual calificaba la contienda de "cosa de algunos negros". Pero una vez cerciorado de que en la Isla se luchaba por la independencia,  Collazo viajó en 1869 a Nueva York, y logró alistarse en la expedición del Perrit, que desembarcaría, no sin contratiempos, en las inmediaciones de la bahía de Nipe, en las cercanías de la ciudad de Holguín.

Herido de gravedad en los primeros combates, debió dedicar un tiempo a  recuperarse. Aún sin estar en plenitud de condiciones físicas, se puso a las órdenes del general Manuel Hernández Perdomo, quien le dio el mando de la compañía Bijarú. Poco después se reunía con Máximo Gómez, quien lo designó su ayudante y a quien acompañó durante dos años. Las secuelas de las heridas sufridas en combate, de las cuales no se había recuperado totalmente, determinaron al mando a enviarlo al extranjero. Viajó a Jamaica en 1872, donde permaneció en compañía de su familia. Una vez recuperado, retornó a la Isla en condiciones en extremo difíciles, pues la expedición del buque Octavia, donde venía, no pudo alcanzar costas cubanas; Collazo, en compañía de otros siete expedicionarios, se las ingenió para desembarcar en territorio cubano. Fue destinado a la División de Camagüey, a las órdenes del brigadier Gregorio Benítez, quien lo nombró su ayudante. En ese territorio se  vio involucrado en la formación del Comité del Centro, constituido para estudiar y acordar las condiciones de paz propuestas por el general español Arsenio Martínez Campos. Durante las deliberaciones, Collazo estuvo entre los miembros del Comité que votó en contra del llamado Pacto del Zanjón, y fue designado junto con Rafael Rodríguez para deliberar con Antonio Maceo al respecto. En la visita que realizaron ambos a Maceo estuvo presente Máximo Gómez, quien había acudido para despedirse de Maceo luego de su decisión de retirarse de Cuba, tras el fracaso de la invasión militar al occidente del país y los sucesos que le siguieron. Collazo acompañó a Gómez en su viaje a Jamaica, donde permaneció hasta 1887, cuando decidió retornar a Cuba para participar nuevamente en la lucha por la independencia.

Intervino en la polémica que con José Martí sostuvo Ramón Roa por la publicación de su libro A pie y descalzo,  –que el primero entendió inoportuno por describir demasiado rudamente la vida en la manigua, en momentos que se iba a reiniciar la contienda. Esas diferencias  no le impidieron a Collazo firmar junto con Martí el plan de alzamiento del 29 de enero de 1895, que fructificó en la Guerra de Independencia. Se trasladó con Gómez y Martí a Santo Domingo después que estos firmaron el trascendente Manifiesto de Montecristi, en el cual se expresaban los fines de la guerra que se iniciaba, y  regresó a Nueva York, cumpliendo órdenes de los líderes de la revolución,  para preparar expediciones en apoyo a la campaña invasora a Occidente que se proyectaba. En 1896 desembarcó en Varadero, en la provincia de Matanzas, al frente de los expedicionarios del navío Three Friends,  que se dirigieron hacia el oriente del país. Ascendido a brigadier, combatió a las órdenes de Calixto García, quien le dio el mando de la brigada de Las Tunas. Fue elegido diputado a la asamblea en que se redactó y aprobó la nueva Constitución de la Yaya.

Junto con Fernando Figueredo Socarrás, Manuel de la Cruz, Ramón Roa y Máximo Gómez, Collazo está entre los combatientes de la Guerra de los Diez Años que en el período de entreguerras (1878-1895), dieron sus testimonios sobre ella. Su obra Desde Yara hasta el Zanjón (1890) es, junto con La Revolución de Yara, de Figueredo, de las más meritorias y, tal vez, la más polémica.

Como observó Manuel Sanguily, Desde Yara hasta el Zanjón tiene entre sus excelencias el no haber sido escrita como memoria personal, a pesar de ser el autor un participante en los hechos que recuenta; a lo que suma su carácter de obra de tesis, que comienza —como también advierte Sanguily— a partir de un teorema, expuesto a modo de exergo que reproduce un párrafo de Juan Antonio Rodríguez, en la proclamación de Simón Bolívar como dictador en 1814, estableciendo la necesidad de disponer de todo el poder para poder alcanzar el triunfo de la guerra revolucionaria. Consideración que en el texto de la obra contrapone a lo realizado por los cubanos en la  Asamblea de Guáimaro, en que se organizó un gobierno representativo que consideró absolutamente impracticable en las condiciones de la guerra.

Collazo, nombrado por Calixto García en 1898  oficial de enlace cubano con el Estado Mayor norteamericano, tuvo acceso a informaciones de primera mano y  pudo realizar observaciones directas que enriquecerían sus obras Los americanos en Cuba (1905) y Cuba intervenida (1910), las cuales se han considerado como primeras manifestaciones de una historiografía antimperialista, continuadora de las apreciaciones de José Martí. En ellas se argumenta una crítica pormenorizada de la nueva dominación extranjera.

Al constituirse la república en 1902, Enrique Collazo fue electo representante a la Cámara e intendente general de la república. Fundó con Manuel Márquez Sterling el diario La Nación (1906) y fue miembro de la Academia de la Historia. Murió en La Habana el 13 de marzo de 1921.      

 

Bibliografía activa

Desde Yara hasta el Zanjón. Apuntaciones históricas, Tip. La Lucha, La Habana, 1893; edición con Introducción por Julio Le Riverend Brussone, Instituto del Libro, La Habana, 1967.

Cuba Independiente, Impr. La Moderna Poesía, La Habana, 1900.

La cuestión presidencial en Cuba, Impr. C. Martínez, La Habana, 1905.

Los sucesos de Cienfuegos. La verdad en su lugar, La Habana, 1905.

Los americanos en Cuba, Impr. C. Martínez, 2 t., La Habana, 1905-1906; edición con Prólogo por Julio Le Riverend Brussone, La Habana, Ed. de Ciencias Sociales, 1972.

La Revolución de Agosto de 1906, Casa Editorial C. Martínez, La Habana, 1907.

Cuba Intervenida, Impr. C. Martínez, La Habana, 1910.

Cosas de Cuba. Cuentas claras, Impr. La Universal, La Habana, 1913.

La Guerra en Cuba, Continuación de Cuba heroica por Enrique Collazo con un bosquejo biográfico del autor por el Dr. Emilio Roig de Leuchsenring, Casa Editora Librería Cervantes, La Habana, 1926.

Bibliografía pasiva

Almodódar Muñóz, Carmen: "Primeras manifestaciones de una línea historiográfica patriótico-nacionalista: Enrique Collazo", Antología crítica de la historiografía cubana (período neocolonial), Ed. Pueblo y Educación, La Habana, 1989.

Bueno, Salvador: "Ediciones del centenario del 68 (Sobre Desde Yara hasta el Zanjón)", Universidad de La Habana, 32 (190): 157-158, La Habana, abr.-jun., 1968.

Camacho, Pánfilo Daniel: "Discurso leído en la sesión pública celebrada el 28 de mayo de 1948, conmemorativa del primer centenario del nacimiento del general Enrique Collazo", Enrique Collazo, libertador e historiógrafo, Impr. El Siglo XX, La Habana, 1958.

Cruz, Manuel de la: "Desde Yara hasta el Zanjón. Apuntaciones históricas, por Enrique Collazo", en Revista Cubana, 17: 241-245, La Habana, 1893.

Martínez Arango, Felipe: "Enrique Collazo Tejada", Próceres de Santiago de Cuba, pp. 66-67, Índice biográfico alfabético, La Habana, 1946.

Pérez Cabrera, José Manuel: "Historiografía de Cuba", pp. 253-256 (Guerra de los Diez Años. Obras de Conjunto), México, 1962.

Rodríguez García, José Antonio: "Sobre la vida y las obras del general Enrique Collazo", Publicaciones de la Academia de la Historia, La Habana, 1923.

Sanguily, Manuel: "La Revolución Cubana juzgada por un insurrecto", Hojas Literarias, 1 (2): 123-212, La Habana, abr., 30, 1893