Ernesto Cortissoz

Historia, Colombia

Ernesto Cortissoz (Ernesto de Jacob Cortissoz Álvarez-Correa, 1884-1924). Pionero de la aviación comercial en Colombia.

Ernesto Cortissoz nació en Barranquilla (Departamento del Atlántico) el 30 de diciembre de 1884. Fue hijo de Jacobo Cortissoz Jesurum Pinto. Sus abuelos paternos, José Cortissoz y Esther Jesurum Pinto, eran judíos sefarditas que emigraron de Curazao al continente en la primera mitad del siglo XIX. Su madre, Julia Álvarez Correa, también era sefardita. Ernesto Cortissoz fue el quinto entre catorce hermanos nacidos del matrimonio.

Comenzó su educación en el colegio Ribón de Barranquilla, fundado por el alemán Karl Meisel, quien había llegado a Santa Marta como asesor pedagógico en la década de 1870. Más tarde Meisel se había trasladado a Barranquilla, atraído, como muchos otros inmigrantes, por el crecimiento demográfico, económico y político que la ciudad empezaba a tomar. Allí fundó su escuela en la década siguiente. En Ribón, Ernesto Cortissoz también recibió la influencia del matemático y humanista Francisco Parias, quien trabajaba allí desde 1881.

Posteriormente su tía materna, Clara Álvarez-Correa, se hizo cargo de su educación. Con ella marchó a Bremen (Alemania), donde realizó estudios secundarios. Obtuvo el diploma Realschule después de sustentar con mérito una tesis sobre comercio. De Alemania pasó, acompañando a Clara Álvarez-Correa,  a Inglaterra, donde aprendió la lengua inglesa. Transcurridos unos años, la pequeña familia marchó a Suiza, con el propósito de que el joven Cortissoz estudiara francés e italiano. Finalmente regresaron a Barranquilla, antes de que Ernesto cumpliera veintidós años, completada ya su educación.

A su regreso de Europa adquirió destreza en el ramo de administración comercial, al cual aportó ideas y procedimientos que contribuyeron a que Barranquilla consiguiera un lugar destacado en el desarrollo del país. Probó sus experiencias en este campo en compañía de su hermano Rodolfo, cuya casa comercial se dedicaba a importaciones y exportaciones.

Realizaba viajes periódicos a sucursales de la Casa Cortissoz de la Peña ubicadas en Zambrano, Plato, Mangangué y Usiacurí, y también a Honda, con fines comerciales. 

En 1908 contrajo matrimonio con Esther Rodríguez González, quien profesaba  la religión católica. Tuvieron siete hijos: Enrique, Clara, Cecilia, Ernesto, Fernando, Alberto y Eduardo.

Con el apoyo de su familia, Ernesto Cortissoz fue abarcando nuevos sectores en la economía local y regional. Ocupó cargos de alta responsabilidad, en los cuales demostró sus dotes para la administración. Entre ellos se destacan la gerencia del Banco de Barranquilla y la presidencia de la Empresa del Acueducto. En fundó la Sociedad Colectiva Cortissoz-Correa y Cía, dedicada principalmente a negocios bancarios. Con ello participaba de la multiplicidad comercial que caracterizó a Barranquilla y a su élite empresarial en la segunda mitad del siglo XIX. Fue accionista de la Compañía Unida de Fósforos, de la empresa Fósforos el Cóndor y de la Cervecería Bavaria. También fue directivo y accionista en la Empresa Harinera del Atlántico, así como de la empresa del tranvía urbano y del acueducto de la ciudad. De este modo, llegó a convertirse en uno de los principales ejecutivos de Barranquilla.

Su padre había sido socio fundador del Club Barranquilla y, en su día, había apoyado calurosamente las festividades de la ciudad. Ernesto continuó esa tradición paterna, que benefició a la urbe portuaria. Entre 1922 y 1923, fue presidente del club. También formó parte del grupo organizador de las ligas de béisbol en Colombia.

No participó en política activamente, sino en forma indirecta, a través de todas las asociaciones que propugnaban el desarrollo y el bienestar de Barranquilla, como la Liga Costeña, de la que fue fundador y representante por el Departamento del Atlántico en 1919.

Ernesto Cortissoz se inició en su juventud en la masonería de rito inglés, en la que alcanzó el grado 33.

Con un capital de cien mil pesos, y según acta notarial de 5 de diciembre de 1919, se constituyó en Barranquilla la empresa de aviación Sociedad Colombo- Alemana de Transporte Aéreo (SCADTA), con Ernesto Cortissoz Álvarez-Correa como presidente ad honorem. La sociedad importó de Alemania dos naves aéreas, para iniciar la aviación comercial Colombia. Su objetivo prioritario era el de establecer líneas de comunicación entre Barranquilla y el resto del país. Además, se proponía contratar la conducción de correos por vía aérea, a partir de licitación pública ante la Administración General de Correos Nacionales. El 14 de noviembre de 1920, el primer avión Junkers aterrizó en la Sabana de Bogotá.

Ernesto Cortissoz perdió la vida el 8 de Junio de 1924, a la edad de treinta y nueve años, mientras realizaba estudios de canalización del Río Magdalena a bordo  el hidroavión "Tolima A16", una de las aeronaves de la empresa en que puso su empeño. La multitudinaria asistencia a sus funerales expresó el reconocimiento de los barranquilleros a una de sus figuras más prestantes. En su memoria, el aeropuerto internacional de la ciudad de Barranquilla lleva su nombre.

 

Bibliografía

García Bustamante, Miguel: Ernesto Cortissoz: Conquistador de utopías, Editorial Lerner Ltda, Bogotá, 1994.