José Pardo Llada

Política, Periodismo, Cuba

José Pardo Llada (1923-2009). Periodista radial cubano. Uno de los comentaristas más escuchados en su país en las décadas cuarta y quinta del siglo XX. Considerado en la República de Colombia como una de las figuras más representativas del periodismo nacional.

José Pardo Llada nació en Sagua la Grande, ciudad de la antigua provincia de Las Villas, el 27 de julio de 1923. Cursó estudios en el colegio El Sagrado Corazón de Jesús, de los padres jesuitas de su ciudad natal. Años después su progenitor, que era maestro, lo envió a La Habana, para que estudiara la carrera de Derecho en la Universidad de La Habana.  Sin embargo, no concluyó esos estudios y comenzó a incursionar en el periodismo.

Se inició en la radio cubana en 1943. Al año siguiente, su nombre se destacó al reportar para la pequeña emisora CMK, durante tres días, los efectos de un huracán, pues las plantas radiales más importantes habían quedado fuera del aire a consecuencias del fenómeno meteorológico.

Desde finales de la década de 1940 comenzaron a hacerse notar sus comentarios políticos radiales, que le dieron gran popularidad a través del noticiero La Palabra, emitido a través de Unión Radio, desde el cual combatió la política corrupta de los gobiernos de Ramón Grau San Martín y Carlos Prío Socarrás, ambos del Partido Revolucionario Cubano (Auténtico),  .

En ese contexto se fue vinculando a la oposición política, encabezada por Eduardo Chibás, líder del recién creado Partido del Pueblo Cubano (Ortodoxo). En 1950, fue elegido por esa agrupación para la Cámara de Representantes, en amplia votación, la mayor conseguida por un candidato al parlamento cubano desde el establecimiento de la república. En 1951, José Pardo Llada fue uno de los oradores en las honras fúnebres en homenaje a Chibás, luego de que este se suicidara durante la trasmisión de un programa radial.

Después del golpe militar de Fulgencio Batista, el 10 de marzo de 1952, las mordaces críticas del periodista le reportaron a la emisora el ser suspendida en cuarenta y siete ocasiones, y Pardo LLada fue arrestado en veintisiete oportunidades entre 1952 y 1958. Su frase "¡Qué desparpajo, señores!" se convirtió en símbolo del periodismo radial de la época. En esa época también colaboró en Bohemia y en el periódico Diario Nacional.

Sin embargo, al radicalizarse la lucha revolucionaria en contra de la tiranía, José Pardo Llada  se mantuvo más apegado al debate político que venía desarrollando, a pesar de su amistad con Fidel Castro. Esto deterioró grandemente su popularidad. Su actitud ambivalente se expresó con posterioridad en las acciones que se emprendieron contra la asonada militar, pues apostó por la lucha cívica frente a la tesis insurreccional, y más adelante, cuando el país se debatió entre la opción armada de los rebeldes en la Sierra Maestra y las elecciones convocadas por el dictador Batista, apoyó las últimas.

No fue sino a finales de 1958, a punto de concluir la lucha armada y ya próxima la victoria del Ejército Rebelde, cuando Pardo Llada se sumó al movimiento revolucionario dirigido por Fidel Castro y marchó a la Sierra Maestra, en expedición de la que publicó después su testimonio en un pequeño libro.

Luego del triunfo de la Revolución Cubana, el 1 de enero de 1959, José Pardo Llada apoyó las tareas del nuevo gobierno. En el propio año viajó junto a Ernesto Che Guevara a Egipto y la Unión Soviética, y acompañó a Fidel Castro a la sede de la Organización de Naciones Unidas. Desde los primeros días del triunfo revolucionario combatió en la radio la política de Estados Unidos hacia la Revolución, y, en general, las relaciones históricas entre ambos países. Denunció la participación estadounidense en la Explosión del Maine (15 de febrero de 1898) y Primera ocupación militar de Estado Unidos en Cuba (1899-1902) durante la Guerra de Independencia. Defendió la radicalización del proceso revolucionario. En sus intervenciones y escritos llegó a hacerse eco de algunas consignas de los primeros años de la Revolución, como "Fidel, sacude la mata", en referencia a la necesidad de liberarse de la presencia de oportunistas dentro de sectores claves del gobierno. Por la posición asumida en defensa de la Revolución, el 9 de julio de 1960, fue víctima de un atentado, cuando viajaba en su carro. Se detuvo en la intersección de las calles L y 19, El Vedado, La Habana, y fue ametrallado desde otro automóvil, pero logró salir ileso.

El 17 de marzo de 1961, un mes antes de la invasión de Playa Girón y de la proclamación del carácter socialista de la Revolución Cubana, José Pardo Llada emprendió un viaje a México, donde pretendió permanecer, lo que no le fue permitido por las autoridades mexicanas, por lo que terminó radicándose en 1963 en la ciudad de Cali, Colombia.

En esa ciudad continuó su labor periodística, destacándose en la dirección de programas de radio. Fue además presentador de un noticiero de televisión nacional, comentarista taurino y promotor de la música salsa. Trabajó en la revista Cromos y colaboró en El Tiempo, Caracol y Diario Occidente, donde mantuvo una columna semanal durante cuarenta años. En 1974 solicitó la ciudadanía colombiana, y posteriormente resultó elegido diputado del departamento (estado) del Valle de Cauca, cuya capital es Cali. En ese país fundó el partido Movimiento Cívico. Fue además embajador por la República de Colombia en Noruega y República Dominicana.

Pardo Llada fue siempre un amante de la popularidad, de la simpatía del público y la condescendencia de la gente, como el mismo ha declarado

En 2004, cuarenta y tres años después de su salida de Cuba, regresó a La Habana para someterse a un tratamiento oftalmológico. Fue uno de los entrevistados por el periodista Luis Báez para su libro Los que se fueron, que recoge las experiencias de cubanos destacados que abandonaron la isla a raíz del triunfo de la Revolución.

José Pardo Llada, considerado una de las figuras más controvertidas en la historia del periodismo cubano, falleció el 7 de agosto de 2009 en Cali. Al morir dejó inconcluso un libro de memorias, que escribía para la editorial Renacimiento, de Sevilla, España.

 

Bibliografía activa

"Mi elección y el Partido Ortodoxo"; en Bohemia, no. 70, La Habana, 25 de junio de 1950.

"Cómo llegué a la Sierra Maestra. Crónicas de guerra"; en Bohemia, Nº: 52-53, La Habana, 15 de marzo de 1959.

Fidel: sacude la mata y… ¡adelante!, (Editorial de José Pardo Llada el día 21 de octubre de 1959, Día de la Infamia), La Habana, Editorial de la Cadena Oriental de Radio, 1959.

Memorias de la Sierra Maestra, La Habana, Editorial Tierra Nueva, 1960.

Bartolomé Masó: el presidente que vetaron los yanquis, La Habana, Patronato del Libro Popular, 1960.

En la ONU, crónicas de José Pardo Llada con cinco fichas biográficas de: Fidel Castro, N. Kruschov, G. Nasser, J. Nehru y Tito, La Habana, Patronato del Libro Popular, 1960.

"La radio en Cuba. Los primeros años"; en  Bohemia, La Habana, 19 de febrero, 1961.

Pido la palabra, Editorial Pedidos Movimiento Cívico, Cali, 1983.

Fidel y el Che, Editorial Plaza y Janés, Barcelona, 1988.

Yo me acuerdo, diccionario de nostalgias cubanas, Ediciones Universal, Miami, 1993.

Bibliografía pasiva

Díaz Balart, Rafael:  "La destrucción de Pardo Llada"; en Tiempo en Cuba, La Habana, 8 de septiembre de 1995.  

Vicente, Walfredo: "El Pardo Llada que usted no conoce"; en Bohemia, La Habana, 14 de mayo de 1950.

Báez, Luis:  Los que se fueron, , Casa Editora Abril, La Habana, 2008.

Braña, Manuel: "Perfil periodístico de Pardo Llada"; en El País, La Habana, 19 de marzo de 1955.

López Fernández, Oscar L.: La radio en Cuba, Editorial Letras Cubanas, La Habana, 1981.

Núñez Rodríguez, Enrique: "La corbata de Pardo Llada"; en Mi vida al desnudo, Ediciones Unión, La Habana, 2001.

Pérez Díaz, J.; Gil Figueredo, W.: La COCO, baluarte de la palabra, Editora Política, La Habana, 2007.