La India Catalina

Historia, Colombia

India Catalina. Nacida en Zamba, hoy Galerazamba. La historia cuenta que fue raptada por Diego de Nicueza cuando era tan solo una niña, en su incursión a la costa del hoy Caribe colombiano entre 1509 y 1511.

La bautizaron con el nombre de Catalina y la llevaron esclavizada a Santo Domingo, lugar dónde se estableció el primer fuerte europeo en el nuevo mundo, era demás un convento. En ese ambiente cristiano del Medioevo, Catalina fue criada y convertida al catolicismo por religiosas que le enseñaron, además, vestirse y vivir como una española. Catalina regresa al continente, especialmente a Gaira (Santa Marta) en el año de 1528, en estos momentos ya es adulta, contando con aproximadamente treinta años de edad.

Con toda esta motivación Catalina se convirtió en la traductora entre los indígenas con los españoles y viceversa. La conversión de la india Catalina de Zamba, fue determinante para la pacificación y posteriores atrocidades que se cometieron con los nativos de Caribe colombiano.

Se podría decir que Catalina nunca olvidó el dialecto de Zamba pero necesariamente debió aprender dos variados lenguajes del litoral por donde transmitió el mensaje de los españoles a cada poblamiento nativo que apareció a su paso. Tuvo que pasar tiempo suficiente en la gobernación de Santa Marta; volviendo a oír voces familiares, asimilando giros ignorados, antes de irse a los territorios de Cartagena de Indias con Pedro de Heredia, que la recogió en Gaira entre la noche del 12 y 13 de enero de 1533 para desde entonces desplegarse de Gaira, nombre que hace alusión al asentamiento de la tribu que moraba en ese lugar cercano a Santa Marta. Gaira fue el sitio donde Rodrigo de Bastidas llegó y fundó lo que primero llama Santa Marta.

Fueron los habitantes de Gaira los primeros en ser sometidos a las armas de castillo y los que primero abrazaron la religión católica, Gayra (en nombre aborigen) fue entonces epicentro de la actividad católica. En esta población es donde Catalina ejerce una importante labor como intérprete y difusora del cristianismo, tal vez desde el mismo 1528. Pedro de Heredia en esos años era teniente de Pedro Vadillo, entonces, gobernador de Santa Marta. Y es allí donde se entera de la existencia de Catalina y de sus habilidades. Heredia la señala para dar su golpe a la latitud más difícil para someter a los indígenas belicosos del Caribe colombiano quienes le habían dado muerte años anteriores a Juan de la Cosa, más exactamente en 1509, ensartado por incontables flechas que traían consigo hiervas venenosas e incurables. Este hecho sucedió en predios de Cartagena y que llenó de temores a más de un conquistador.

A Pedro de Heredia se le entregó una cédula firmada en 1523 por la reina Juana I en la que lo autorizó para tomar dos indios lenguas y que este tenía que pagar a su dueño lo que valiera que en ese momento eran diez maravedíes. Pero según la probanza de Álvaro Torres, Pedro de Heredia no pagó dinero o tributo alguno para llevarse a Catalina para Cartagena.

El oro fue un elemento ritual para los indios sin la concepción mercantilista que tenía para los españoles. Catalina parece que entendió el sentido de la recolección de metales para el ideario cristiano, haciéndolo sentir años después traicionada por su líder codicioso. Las indias de la raza de Catalina que eran Mocanas, eran guerreras altivas que batallaban con arco y flecha envenenados al lado de sus hombres, es por ello que Catalina era considerada una líder que ejerció ante las poblaciones aborígenes. Catalina, con su vestimento española visitó como primer pueblo a Zamba, su tierra natal donde es recibida con grandes elogios, viene convertida en una mujer madura.

Catalina no aparentó deshonrarse por lucir de española ni siquiera ante su pueblo, demostrando así lo fuerte que eran sus convicciones. Catalina era sobrina de varios caciques regionales. Al llegar con Pedro de Heredia y sus huestes a Cartagena; es ella, quien hace el primer contacto con un indio –conriche- que recibe el mensaje de Heredia y lo transmite a sus superiores.

La intervención de Catalina fue determinada para el ingreso; asentamiento y peregrinaje de los españoles al sur del rio Magdalena en forma pacífica a parte de 1533.

Catalina incursiona con Heredia alrededor de Cartagena e hizo la paz con los caciques de Tol ama, Maza guapo, Guas pates, Turipaná, cambayo y mohatas, que entre todos eran los más importantes. Heredia, intuye rebeliones en esos poblados por lo que le pide a Catalina que los frene.

Es importante destacar que, el mestizaje en el Caribe colombiano, básicamente en las tierras de Cartagena inicio el 14 de enero de 1533 con el arribo de la india Catalina acompañada de 150 hombres que llegaron sin mujeres de España y Puerto Rico.

Se podría decir, entonces, que Catalina pareció vivir diversas vidas: como aborigen, como católica, como castellana, como traductora y finalmente como rebelde que le costó varios apresamientos por mala conducta. A los 30 años de edad Catalina contrajo nupcias con el sobrino de Pedro de Heredia, Alonso Montañés. Al parecer, Catalina era asediada por múltiples pretendientes a quienes espantó, hasta que, de improviso, puso su interés en Alonso. Este hombre llegó a Cartagena con el gobernador Pedro de Heredia en la conquista. Posteriormente fue elevado a la jerarquía de capitán por Heredia y en 1540 le fue entregada la encomienda de Paluato.

La ciudad de Cartagena acogió a Catalina como una ciudadana ilustre y en la plaza que en su honor lleva su nombre tiene una estatua que es representativa de la ciudad y sus habitantes. A raíz de ello, todos los años el Festival de Cine Internacional de Cartagena la estatuilla que entrega como premio lleva la denominación de premios India Catalina.

 

Bibliografía

Acosta de Samper, Soledad: Biografías de Hombres Ilustres ó Notables, relativas á la época del Descubrimiento, Conquista y Colonización de la parte de América denominada actualmente Estados Unidos de Colombia. Imprenta de la luz, Bogotá, 1883.

Sued-Badillo, Jalil: “The indigenous societies at the time of Conquest”, en Sued-Badillo, Jalil (eds.): General History of the Caribbean, vol. I, UNESCO Publishing/ Macmillan Publishers Ltd., París/Londres, 2003, pp. 259-292.

Urbina Joiro, Hernán: Entre las Huellas de la India Catalina, Academia de la Historia de Cartagena de Indias, Cartagena, 2006.