Laureano Fuentes Matons

Música, Cuba

Laureano Fuentes Matons. (1825-1898) Intrumentista, compositor, prestigioso investigador del arte cubano.

Laureano Fuentes nació en Santiago de Cuba el 3 de julio de 1825. Llamado por sus contemporáneos el Paganini cubano, en gran medida su proyección artística respondió al hecho de haber venido al mundo en el seno de una familia de tradición musical.

Así, comenzó sus estudios con Baldomera Fuentes Matons. Luego fue discípulo de armonía de Severino Carranza y amplió sus conocimientos sobre esta materia con Juan Casamitjana, quien también le ofreció clases de composición e instrumentación. Igualmente, estudió armonía y composición con Juan París, y violín con Carlos Miyares y Tomás Segura. Completó su formación con el violinista italiano Camilo Sívori, del que recibió orientaciones para su posterior desempeño como instrumentista.

Ya con pleno dominio del violín, en 1840, se le encontraba como violinista principal de la Capilla de Música de la Catedral de Santiago de Cuba. Desde entonces todo apuntaba a que Fuentes Matons llegaría a ser un gran virtuoso del violín, pues para él no existían dificultades técnicas insuperables y era capaz de interpretar cualquier pasaje, por más complejo que resultase de tocar. Por lo anterior, Rafael Salcedo expresaba acerca del desempeño de Laureano Fuentes, que todo lo abarcaba y ejecutaba con arte, con vigor, con maestría; lo que para otros violinistas era cuestión ardua y difícil, él lo ejecutaba con facilidad, con naturalidad, sin recurrir a las grandes poses, pues su ejecución era nítida, clara, precisa y su afinación, impecable.

Según Radamés Giro, Fuentes Matons fundó en 1844 la orquesta del teatro Principal y resultó nombrado socio de mérito y director de orquesta. Dos años después fundó la revista musical La Lira Cubana y la Academia Santa Cecilia. Igualmente en su biografía se destaca el hecho de que participó en los conciertos ofrecidos en Santiago de Cuba por el pianista norteamericano Louis Moreau Gottschalk y en los de la soprano sueca Adelina Patti.

Como compositor, un momento importante de su trayectoria se produjo en 1868, cuando ganó con su obra Galatea, dedicada a la soprano cienfueguera Ana Aguado, el premio de los juegos florales efectuados en Puerto Príncipe, Camagüey. En 1868 se trasladó temporalmente a Kingston, Jamaica, de donde regresó en 1869.

El 16 de mayo de 1875, la compañía de zarzuelas de Rosa Lloréns estrenó su ópera La hija de Jefté. Posteriormente, Fuentes la amplió a tres actos con el título de Seila, se tradujo al italiano y se reestrenó 19 años después de su fallecimiento, el 5 de febrero de 1917 en el Teatro Nacional de la capital cubana, por la compañía de Adolfo Bracale.

Otra composición importante de Fuentes Matons y que pudo estrenarse en vida del creador fue el Requiem en memoria de su esposa, que se escuchara por primera vez en 1890 interpretado por la compañía de zarzuela de José Palou y, dirigido por Xiqués, en el Teatro de la Reina, Santiago de Cuba. En comparación con las obras previas del repertorio elaborado por Laureano, al decir del pianista Rafael Salcedo, en ninguna otra había demostrado tamaña fuerza de inspiración melódica y de ciencia armónica.

Como compositor, las obras de Fuentes Matons están escritas bajo una fuerte influencia europea. Así, en su proyección como autor de óperas, seguía los patrones italianos y franceses, y algunas de sus piezas fueron estrenadas en París y en Madrid. En tal sentido, Pablo Hernández Balaguer expresó que su música estaba hondamente penetrada por la ópera italiana y, a la vez, su formación clásica le hizo escribir dentro de la órbita armónica y contrapuntística del clasicismo vienés a cuyos autores, especialmente a Haydn, conoció por Casamitjana. En general, Fuentes Matons era un romántico de base clásica.

Por su parte, en opinión de Alejo Carpentier, lo mejor de Laureano Fuentes estaba en su producción de música religiosa. En ese orden, Carpentier afirma que el músico tenía páginas notables, melodías de una gran emoción y coros tratados con habilidad, pero de todos modos no tenía la elevación de tono de Salas, ni la unidad de concepción de París. Era principalmente en la obra de inspiración popular donde se podía buscar la trascendencia del músico.

Dentro del trabajo de Laureano Fuentes Matons, no ya como músico sino como historiador, existe una obra de relevancia que apareció publicada en 1893 bajo el título de Las artes en Santiago de Cuba, un texto imprescindible para el estudio del desarrollo cultural en la región oriental. Aunque este libro, según estudiosos como Pablo Hernández Balaguer, posee no pocos defectos, por ejemplo su lenguaje melifluo y retórico, así como sus numerosos errores de fechas, tiene la virtud de darnos una imagen amplia de la música en la capital de Oriente durante el siglo XIX, un mérito que lo ha convertido en un texto de obligatoria consulta, a más de cien años de haber visto la luz.

Hacia 1896, Laureano Fuentes Matons emigró a Jamaica, donde permaneció hasta 1898, año en que escribió su última obra: Americanos en Cuba.

Falleció el 30 de septiembre de 1898.

 

Obras

Salve, 1842

Las siete palabras, 1846

Potpourrí cubano, 1847

L’arpe du poète, Il rocio, Souvenir de Billet, Souvenir de Sivori, 1848

El adiós a Isidora, ¡Ay de mí!, La caída del sol, El canto a Matilde, El engaño, La ilusión, La llama de amor, La madrugada, La pamela, 1849

Cocoyé, Souvenir de Bellini; La tempestad, 1850

Invitatorio, Lección primera de difuntos, Misa de réquiem, 1852, en mi bemol mayor; Los voluntarios (incompleta), 1855

Misa (incompleta), 1856

El viejo enamorado; La sombra de Bellini; Un purgante refrescante (incompleta), 1857

Fantasía concertante sobre motivos de La bayamesa, Himno a Carlos Vega, Machuca, La linda del Bearn, Me lo ha dicho la portera (variación de la zarzuela Un purgante refrescante), Salve, 1858

Divertissement, Dos tríos, Liberame Domine, 1859

Stabat Mater, 1861

Ave María, Benedictus. Defunctorum, Recuerdo de un tenor, 1862

Desgracias de un tenor o El do de pecho, 1863

Ismenia; Stabat Mater (inconcluso), 1865

De La Habana al Cerro; Dos máscaras; Misa, Potpourrí cubano, Souvenir de Paganini; Terceto, 1866

Benedictus, La candelita; Galatea; Mujer y gloria, ¡Murió Cupido!, ¡Vive Cupido, 1867

Cuatro melodías, El mal apóstol y el buen ladrón, Obertura, 1869

Libérame Domine, responsorio; Misceláneas de aires cubanos, 1870

Misa, en sol mayor; Misa pastoril, en sol mayor, 1871

Los coraceros o Nueva cuadrilla, Madre mía o Misa madre; María, 1872

Benedictus, Himno; Stabat Mater, 1873

La hija de Jefté, 1875

Ave María, Corina; El curucucú, Flores a María, Mano a mano con los ángeles; Nuevo potpourrí, Vals, 1876

Clamores, Subvenite, 1880

La polaca, 1883

A Jiménez; Un dúo caprichoso, Rosalía; Salve Regina, 1884

Margarita, Rosita, 1885

A José White, Un ballo in maschera; Un éxtasis, Lucia di Lammermoor, Misa, en la mayor; I puritani o Los puritanos, Seila (ópera en tres actos, ampliación de la ópera La hija de Jefté), Sonámbula, Stella d’amore, 1887

Terry, 1890

Benedictus, La serenata, 1891

América, Colón, Liberame Domine, 1892

Americanos en Cuba, 1898

L’addio, Alina, Arabesca, Bajo las olas, Balada, Un ballo, Benedictus, Brisas de Cuba, Capricho, Carmen, Cuba antigua y moderna, Dies Irae, El eco del torrente, Fantasía, Flores cubanas, Galimatie, Gavota, Gozos o San Vicente, Gozos al arcángel San Rafael, Gradual, Himno, Himno al beato Juan, Ho Salutaris, Hora Santa, Ignacio, Invitatorio, Lola, piano; Marcha fúnebre, Mazurca, Melancolía, Minuetto, en la; Misa, Misa de réquiem, en fa mayor; Misa, en si bemol; Misa, en sol mayor; Misa, en sol menor; Misa para la solemnidad de los Santos Apóstoles, Miserere, Mujer y gloria, El monito, Pangue Lingua, Plegaria a la virgen, Poesía musical, Romanza, Romanza fúnebre, Salve, Salve a María, Salve Regina, Sobre el mar, Sobre las aguas de Bayamo, Su retrato, Suspiros, Te Deum, himno; Thalía (incompleta), Versos al Sagrado Corazón de Jesús, Vive, mon è morta, sin fecha.

 

Bibliografía activa

Las artes en Santiago de Cuba, ed. Letras Cubanas, 2da. ed., La Habana, 1981.

Fuentes Matons, Laureano y Antonio Arnao: Seila, Santiago de Cuba, s.a., 1895.

Bibliografía pasiva

Ardévol, José: Introducción a Cuba: la música, La Habana, Instituto del Libro, 1969.

Calero Martín, José y Leopoldo Valdés Quesada: Cuba musical. La Habana, Imprenta de Molina y Compañía, 1929.

Carpentier, Alejo: La música en Cuba. México, Fondo de Cultura Económica, 1972.

González, Jorge Antonio: La composición operística en Cuba. La Habana, Ed. Letras Cubanas, 1986.

Goodman, Walter: Un artista en Cuba, La Habana, Editora del Consejo Nacional de Cultura, 1965.

Hernández Balaguer, Pablo: El más antiguo documento de la música cubana y otros ensayos, La Habana, Ed. Letras Cubanas, 1986.

Martín, Edgardo: Panorama histórico de la música en Cuba, La Habana, Universidad de La Habana, 1971.

Pérez Sanjurjo, Elena: Historia de la música cubana, Miami, La Moderna Poesía, INC, 1986.

Rodríguez, Fabriciano: "Notables de Cuba: Laureano Fuentes Matons. (Apuntes a su biografía)",  El Nuevo Mundo (4 de enero), Santiago de Cuba, 1942.