Lidia Turner Martí

Educación, Cuba

Lidia Turner Martí (1934). Pedagoga cubana, profesora, investigadora, Doctora en Ciencias Pedagógicas y Académica.

Nació el 30 de noviembre de 1934 en Santiago de Cuba. Desde adolescente compartió los estudios con el desempeño laboral, lo que contribuyó a su formación en un sentido plural de la cultura y a su vocación por la educación. Obtuvo el título de Doctora en Filosofía y Letras en la Universidad de la Habana en 1956, época en que participó en las luchas estudiantiles contra la dictadura de Fulgencio Batista, como miembro del Directorio Estudiantil Revolucionario.

Su labor se destaca por llegar a una concepción novedosa de la educación y de la acción formativa y aglutinadora de maestros, el rescate y divulgación de lo mejor del pensamiento pedagógico y la fundación de escenarios para desarrollar la educación y la pedagogía en Cuba y Latinoamérica.

Inició la docencia profesional con la asignatura Español en 1961. En 1967 pasó a ser formadora de profesores en el Instituto Pedagógico, entonces facultad de la Universidad de La Habana, más tarde devenida Instituto Superior Pedagógico Enrique José Varona (ISPEJV). Se le otorgó el Doctorado en Ciencias Pedagógicas en 1982; alcanzó en 1984  la categoría docente de Profesora Titular y en 1998 se le otorgó la distinción de Profesora de Mérito. Su capacidad para dirigir le valió ocupar en el ISPEJV  los cargos de Vicedecana de Investigaciones, de Docencia y Vicerrectora.

Ha desarrollado actividades de postgrado en universidades de Cuba, Nicaragua, Colombia, Venezuela, Argentina, España, México y República Dominicana.

Fue pionera en la investigación educativa en el medio cubano de los años setenta. Inició una línea de investigación sobre el maestro: su vocación y  preparación inicial, la práctica docente, sus cualidades y misión social, hasta llegar a la concepción de la formación en el estudio y el trabajo docente, lo que se concretó en el denominado Plan Ceiba (1971), cuyo resultado, llevado a la práctica de forma experimental, devino tesis que la Dra. Turner continuó desarrollando con el concepto de Formación integral del profesor, el cual  comprende, además de las actividades académicas, las científicas, artísticas, sociales y deportivas.  Desde su posición de Vicerrectora Primera, pudo aplicar esta tesis  masivamente con éxito.

Ha realizado paralelamente el estudio de grandes pensadores cubanos: José Martí, síntesis de las enseñanzas de Félix Varela y José de la Luz y Caballero, Dulce María Escalona, García Galló, Herminio Almendros y Elías Entralgo; y los latinoamericanos Che Guevara, Simón Rodríguez, Paolo Freire y Salomé Ureña, fuentes de que se nutre con el propósito de fundamentar una nueva Pedagogía Latinoamericana.

Es enemiga del pragmatismo y el conductismo. Ha criticado algunos aspectos del constructivismo, que no comparte, y de algunos seguidores de la educación popular tergiversadores de sus orígenes.

Pedagogía de la ternura es la obra cumbre de esta pensadora. Los temas de sus investigaciones han sido oportunidades bien aprovechadas de compartir inquietudes con los niños y maestros en sus medios reales y cotidianos, para romper esquemas sobrevaloradores de la investigación de buró y de teoría y  profundizar en la naturaleza humana, en la relación entre lo cognitivo y lo afectivo y en la educación integral de la personalidad. El mensaje esencial de esta obra es el conocimiento profundo del alumno, la relación genuina y sincera  para poder formarlo más allá de lo cognitivo.

Pedagogía de la Ternura tiene como cimientos las ideas educativas de José Martí, pero de hecho son dos investigaciones en una. En la primera, profundiza en el pensamiento educativo martiano hasta demostrar que gira sobre un eje fundamental: el amor. A partir de este concepto la doctora Turner consolida su paradigma de la ternura, al conocer, como el apóstol, a los niños desvalidos, la escuela pobre y la dignidad humana.

El estudio a profundidad del pensamiento pedagógico de otros hombres y mujeres de gran relieve le ha permitido llegar más lejos que otros en la apreciación de los métodos persuasivos, el lenguaje americano y metafórico, y el humor en las obras de Che; lo emocional y racional, el esfuerzo y la alegría, en las de José Martí; ideas que nutren su concepción. La obra es un redescubrimiento de lo mejor de las concepciones contemporáneas: el niño a quien hay que enseñar a pensar, a descubrir el conocimiento, a que participe de su propio aprendizaje, a expresarse adecuadamente, a crear; pero se enriquece al unir a esto  el educar en el respeto, la tolerancia, la sensibilidad, el patriotismo, los derechos humanos, el humor, el amor, en fin: la ternura. Su propia definición es: "Ternura como amor al niño, al joven, al adulto. Ternura como respeto a la individualidad. Ternura como confianza en las potencialidades. Ternura como mejoramiento de todo ser humano".

Su obra ha tenido gran repercusión nacional e internacional. Se han hecho eco de ella autores prestigiosos como el doctor Jacobo Moquete, de la Universidad Autónoma de Santo Domingo, en Filosofía de la Educación; el doctor Rojas Soriano, de la Universidad Nacional Autónoma de México, en  El arte de leer y escribir;  el doctor Miguel de Zubiria, director del Centro Merani de Colombia, en un video, conjuntamente con Paulo Freyre; la doctora Ana Hudson, presidenta del Concilio Mundial de Educación Comparada, en artículo publicado en Australia; Santiago Arencibia, en Mejorar la escuela Pública; el doctor Justo Chávez en Principales Corrientes y tendencias de la Pedagogía y la Didáctica en Cuba; Lidia Emerencia, en Por una educación cariñosa; Dense Hanson, en The Depp Approach.

Su gestión por la investigación fue un factor de impulso para el desarrollo de los centros formadores de maestros en Cuba. Su destacada labor la condujo a ocupar responsabilidades como Jefa del departamento de Problemas teóricos y metodológicos de la Pedagogía, en el Instituto Central de Ciencias Pedagógicas del Ministerio de Educación, del que fue directora  posteriormente hasta 1991. Fue la primera Presidenta del Tribunal Nacional Permanente de Grado Científico de Pedagogía de Cuba, y desde 1986 directora de la Sección de Ciencias Pedagógicas de la Comisión Nacional de Grados Científicos.

Es Miembro del Consejo Científico Superior de la Academia de Ciencias de Cuba desde 1985, y actualmente Miembro de Mérito de ese órgano y de su Sección de Ciencias Sociales. Preside el Comité de Sociedades de Ciencias Sociales de la Academia y es miembro de la Comisión de Premiación.

Su labor de divulgación y promoción de la ciencia pedagógica se encuentra entre sus aportes principales. Fue fundadora de la Revista Metodológica del ISPEJV, directora de la Revista de Ciencias Pedagógicas (1986-1991), miembro del Consejo de Redacción de la Revista de Ciencias Sociales, de la Revista Bimestre de la Sociedad Económica de Amigos del País (SEAP), de Con luz propia,  del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación, y de Tumbaga, de la Universidad de Tolima, Colombia. 

Su esfuerzo fundacional dejó huellas en el Centro de Desarrollo Educativo del Ministerio de Educación, la Escuela de Profesores Guías del ISPEJV, la Asociación de Pedagogos de Cuba (APC), la Asociación de educadores latinoamericanos y del Caribe (AELAC) y el Instituto Pedagógico latinoamericano y del Caribe (IPLAC), la Conferencia Científica de intercambio entre profesores cubanos y norteamericanos (1994-2004), los Talleres de educación popular del Consejo de Educación de Adultos de América Latina (CEAAL) junto a la Casa de las Américas, y la Cátedra Latinoamericana José Martí y la Educación.

Ha sido Presidenta de la APC (1989-2004),  actualmente su Presidenta de Honor;  miembro del Consejo Directivo Internacional y Presidenta de Honor del Capítulo Cuba de la AELAC; Miembro de la Junta de Gobierno de la SEAP; y recientemente, Presidenta del Comité Organizador del XII Congreso Mundial de Sociedades de Educación Comparada, en Cuba (2004), Coordinadora de la Región del Caribe del CEAAL y miembro del Concilio Mundial de sociedades de educación comparada.

Ha participado en importantes congresos internacionales de educación desde la década del sesenta y en reuniones como la Conferencia Mundial de la UNESCO, en Ginebra (1986)  y la Conferencia Regional del CEAAL (Colombia, 1991), así como los Congresos de Pedagogía de La Habana.

Su vida y obra han sido ampliamente reconocidas: es Profesora de Mérito del ISPEJV, Premio Nacional de Pedagogía 2004, Premio Raúl Ferrer, Distinción La estrella de oro del SNTED, Distinción Por la Cultura Cubana, Orden Carlos J. Finlay (por la ciencia), El Aldabón de la Periquera, de la provincia de Holguín, La Llave de la Ciudad de Santiago de Cuba, Premio Los Zapaticos de Rosa, otorgado por la Organización de pioneros José Martí y Distinción Iberoamericana La niñez feliz.

 

Bibliografía activa

Metodología de la Investigación Pedagógica, Universidad Nacional Autónoma, Nicaragua, 1980.

¿Se aprende a aprender?, Editorial Pueblo y Educación (PE), La Habana, 1989.

La comunicación en los niños de las zonas rurales, Editorial Pueblo y Educación (PE), La Habana, 1988.

Educación en el patriotismo, MINED, La Habana, 1991.

Ernesto Che Guevara y la Pedagogía Social, Editorial Pueblo y Revolución (PE), La Habana, 1995.

Del pensamiento pedagógico de Ernesto Che Guevara, Editorial Capitán San Luís, La Habana, 1997.

José Martí y la educación, Editorial Pueblo y Revolución (PE), La Habana, 1997

Ernesto Che Guevara y las Universidades, Editorial Félix Varela, La Habana 2001.

Pedagogía de la Ternura, Venezuela, 1999; Cuba 2001; Chile, 2002.

Educación y ternura, Publicaciones M.C.E.P., Sevilla. 2007.

Pensamiento pedagógico de José Martí, Chile, 2007.

Pensamiento pedagógico de Simón Rodríguez, Chile, 2007.

Pensamiento pedagógico de Paulo Freyre, Chile 2007.

Pensamiento pedagógico de Salomé Ureña, Chile, 2007.

Bibliografía pasiva

Iglesias Alarcón Indira, Lidia Turner, pedagoga de la ternura. (entrevista), en http://islalsur.blogia.com/2009/071506-lidia-turner-pedagoga-de-la-ternura.php