Marta Emilia Valdés González


Marta Emilia Valdés González. (1934) Compositora, guitarrista e intérprete cubana. Miembro de la segunda generación del filin, renovadora de la canción y autora de reconocidas piezas, entre las que se encuentran “Palabras”, “Tú no sospechas” y “Llora”. Premio Nacional de Música 2008.

Marta Valdés nació en La Habana, en el barrio de Luyanó, el 6 de julio de 1934. Desde muy joven realizó estudios de música con dos profesoras de guitarra reconocidas: en 1945 con Francisqueta Vallalta y en 1957 con Leopoldina Núñez. Más adelante, en 1962 estudió solfeo y teoría con Aida Teseiro y se graduó de Filosofía y Letras en la Universidad de La Habana.

En 1958 debutó en la radio y en 1959 en la televisión, interpretando sus propias canciones. Ya en los años que se suceden, comienza a diversificar su participación en diversos espacios de realización musical como el de los encuentros académicos y el teatro.

La década del sesenta es una etapa muy activa para Marta Valdés. La música trovadoresca se renovaba en Cuba y ella forma parte de este movimiento. En 1963 participó  en el Forum del Feeling que se realizó en la Biblioteca Nacional José Martí y en 1964 trabajó en el Grupo Teatro Estudio como asesora musical. Ya en 1967 participó en el Encuentro de la Canción Protesta, realizado en la Casa de las Américas.

Marta Valdés fue en esta década la figura más importante de lo que se considera la segunda promoción de autores del filin. Inició un desvío de la sonoridad dominante hasta entonces, dentro de la tendencia, y renovó en términos de lenguaje poético la canción cubana. Aunque su obra tuvo periodos de poca difusión,  se impuso arrolladoramente en la historia de la música cubana y en el gusto del público.

La intención de Marta Valdés era ofrecer, dentro del sentido dramático del filin, canciones que recrearan situaciones conflictivas desde la intensidad del sentimiento y la intimidad. La compositora emplea una cierta inquietud tonal o movimientos por diversos tonos, llamados por Radamés Giro tonalizaciones, estrategia que otorga mayor sentido lírico a sus textos, desde la música. Esto, acompañado por el cambio en las letras de tema amoroso, la convierte en iniciadora de una nueva corriente, en consonancia con los aires de la época.

Siempre pendiente del conocimiento, a la edad de 29 años se incorporó al Seminario de Música Popular, dirigido por Odilio Urfé, donde recibió clases de Alejo Carpentier, Manuel Moreno Fraginals y Alfredo Diez Nieto. En 1971 continuó su aprendizaje de música con Harold Gramatges. La autora ha declarado que llegó muy pronto a la guitarra y después a los conocimientos de música, pero que su vocación por las canciones la ha mantenido en un estado permanente de alumbramiento y de descubrimiento.

Como compositora para teatro, escribió la música incidental para varias puestas en escena: en 1962 para la obra Pasado a la criolla, de José Ramón Brene, bajo la dirección de Berta Martínez;  para la puesta de El becerro de oro de Joaquín Lorenzo Luaces, bajo la dirección de Armando Suárez del Villar, trabajo con el que, en 1985, obtuvo el premio a la mejor obra en esta categoría, en el Concurso Nacional de Teatro de la UNEAC; para La zapatera prodigiosa, de Federico García Lorca, bajo la dirección de Berta Martínez, en 1986, música con la que obtiene el premio a la mejor musicalización para una puesta en escena, en el Festival de Teatro de Camagüey.

A la par de sus aportes a la cancionística cubana, la obra crítica de Marta Valdés merece atención. Columnista ágil, colaboró durante los años sesenta con el periódico Revolución, en una sección llamada Discos Show Éxitos, bajo el seudónimo de M. Elevé y, a partir de 1979, con la revista Cuba Internacional, en su sección Nota Musical. Durante las décadas de 1960 y 1990, escribió también artículos para La Gaceta de Cuba, revista de la UNEAC.

Textos suyos fueron compilados, en el 2004, en el libro Donde vive la música, y fueron presentados por su autora como una manera de hacer memoria. La reunión de sus textos pasa revista por lo que la entusiasmaba más en aquellos años, donde autores nuevos o consagrados eran atendidos por ella con entusiasmo.

En 1987 Marta Valdés viajó a México, como miembro del espectáculo Toda una época, donde acompañaba a César Portillo de la Luz, José Antonio Méndez y Elena Burke, todos representantes estelares del filin y la canción cubana. Esta selección de lujo se presentó en la televisión y varios centros nocturnos del país latinoamericano, donde fueron acogidos como los representantes de una época dorada y ampliamente internacionalizada de la música cubana.

Indetenible en su espíritu, la compositora comenzó en la década de 1990, un ciclo de presentaciones y grabaciones que derivó en reconocimientos y premios a su obra. En el año 1991, participó en el Festival Boleros de América, en Colombia. También allí, junto a la poeta Nancy Morejón, ese mismo año, ofreció un espectáculo que combinaba canción y poesía, titulado Piedra Pulida. En 1993, en Venezuela, recibió un homenaje, realizado por la cantante venezolana Corina Peña, y por la chilena Carmen Prieto.

En 1999 grabó en España un disco, acompañada por el pianista, internacionalmente conocido, Chano Domínguez.  Publicado como una curiosa modalidad de libro-disco, se tituló Marta Valdés & Chano Domínguez. “Tú no sospechas”, y contó con la dirección musical y producción del propio Chano. Como complemento al CD que recoge algunas de las mejores canciones de la autora y otras, inmortales, como "Mi ayer", de Ñico Rojas; "Debí llorar", de Piloto y Vera; "La noche de anoche", de René Touzet, y "Cómo fue", de Ernesto Duarte; aparece un texto donde recrea los recuerdos de su experiencia musical, así como las impresiones de ese momento.

La modalidad de libro-disco le permite a Marta Valdés acompañar sus canciones con la reflexión poética, no solo sobre sus composiciones –el momento en que fueron hechas o la suerte que corrieron-, sino también sobre otros autores o momentos de su vida. Recrea allí, con comentarios afables, los instantes captados en las fotografías e involucra al lector en el mundo de las tertulias musicales o de la amistad que la incitó a la creación. En el año 2002, en el VI Premio de la Música, que otorga la SGAE (Sociedad General de Autores y Editores de España), este disco quedó entre los tres finalistas.

Por su disco Nuestra canción, junto al guitarrista y compositor Sergio Vitier, obtuvo el premio Cubadisco 2001, en la categoría de cancionística, así como el Gran Premio, en mismo Festival. En el año 2002, el disco Sin ir más lejos, donde Sara González interpreta una selección de sus canciones, obtuvo el premio en la categoría de cancionística.

En el 2003, Marta Valdés grabó Doce boleros míos, acompañada por el guitarrista Rey Ugarte. En 2008 recibió el Premio Nacional de Música a la obra de toda la vida. Su trabajo ha merecido la atención de varias generaciones de músicos e intérpretes de Cuba y el mundo. La cantante cubana Miriam Ramos ha sido una voz fiel en la interpretación de su obra. La española Martirio ha llamado a Marta Valdés “maga de la palabra y los acordes”, cuya obra es un “caleidoscopio de sentimientos” que la ha embriagado con sus canciones y le ha revelado un mundo soñado, inspiradora de su disco  Flor de Piel.

Para Marta Valdés “nada se asemeja más a la naturaleza de la vida que la música”, puesto que ambas transcurren en el tiempo, se desenvuelven y se configuran luego en la memoria según su propia forma musical. El primer bolero que compuso acompañada por la guitarrra, según la autora, marcó su verdadero nacimiento y su realización está dada en la posibilidad de ser reconocida como una fuerza generadora de canciones: “me miro en mis criaturas como si fueran un espejo que ha ido iluminándose con el paso del tiempo para devolverme la verdadera imagen de lo que soy”. 

 

Obra
Balada "¿Hacia dónde?", 1967.

Boleros "Y con tus palabras", 1955; "No es preciso", 1955; "Tú dominas", 1956; "No te empeñes más" 1957; "Para qué rectificar" 1957; "Deja que siga sola", 1958; "Tú no hagas caso, 1959: "Vuelve en ti", 1959; "Si vuelves", 1963; "Sin ir más lejos", 1968; "Mutis", 1970; "Cantaré victoria" y "Saludo y homenaje a Alicia Alonso", texto: Eliseo Diego, 1978: "Hay todavía una canción", 1988; "Vienes", 1988

Canción-bolero "Demasiado que pedir" 1955; "En la imaginación", 1955; "Llegabas", 1959; 

Canción   "Es contigo", 1957; "Envenéname los labios", 1957; "Por este amor", 1957; "Juego a olvidarme de ti", 1957; "Tengo", 1957; "Precisamente a ti", 1958; "Tú no sospechas", 1958: "Llegabas", 1960; "Qué largo camino anduve", 1962, texto: Nicolás Guillén; "Canción sin título", 1968; "Como un río", 1968; "Hay mil formas", 1968; "Romance de tus nombres", 1968; "Sin ir más lejos", 1968; "Llora", 1968; "Canción desde otro mundo", 1969; "Canción difícil, Canción fácil", 1970; "Mutis", 1970; "La canción", 1972; "Aida", 1973; "Macayá", 1973; "José Jacinto", 1974; "¡Ay Plácido!" (al poeta Plácido), 1976; "Canción eterna de la juventud", 1978; "Canción del año nuevo", 1981; "Trini", 1981                                                                                                

Criolla "Aunque no te vi llegar", 1968

Habanera "Por La Habana", 1968; "Ave de madera", 1978 

Música incidental para teatro "Pasado a la criolla", 1962, de José Ramón Brene, bajo la dirección de Berta Martínez; "El becerro de oro, 1985, de Joaquín Lorenzo Luaces, bajo la dirección de Armando Suárez del Villar; "La zapatera prodigiosa", 1986, de Federico García Lorca, bajo la dirección de Berta Martínez

Son montuno  "Sorpresa de harina con boniato", 1960                                                                                                                                                                                                                                                  

Bibliografía activa

“La aparición de Freddy en el Capri”, en  Revolución, La Habana, 5 de octubre de 1959, p. 22.

“Grabaciones Gema: habla Álvarez Guedes”, en Revolución, La Habana, 9 de febrero de 1960, p. 13.

“Música popular”, en Revolución, La Habana, 8 de marzo de 1960, p. 15.

“Los Bucaneros, una vocación ejemplar”, en Revolución, La Habana, 23 de marzo de 1960, p. 15.

“La invitación de Talía”, en Revolución, La Habana, 2 de mayo de 1960, p. 29.

“En torno a los Festivales Folklóricos, entrevista a Odilio Urfé”, en Revolución, La Habana, 11 de febrero de 1961, p. 13.

“Se llama Miriam y canta”, en  La Gaceta de Cuba, La Habana, año III, no. 37, 20 de mayo de 1964.

“El 26 con Bola”, en Bohemia, La Habana, año 56, no.32, 7 de agosto de 1964, p. 23.

“José Antonio, el feeling y “lo comercial””, en La Gaceta de Cuba, La Habana, año III, no.40, octubre de 1964.

“Doris y Enriqueta”, en  La Gaceta de Cuba, La Habana, año III, no. 41, 3 de noviembre de 1964.

“Su majestad, Elena Burke”, en La Gaceta de Cuba, La Habana, año IV, no. 42, enero-febrero de 1965.

“Recital de Teresa, Bellas Artes, 18 de octubre de 1965”, en La Gaceta de Cuba, La Habana, año IV, no.47, octubre-noviembre de 1965.

“Recital de canciones de Ela O’Farrill, interpretadas por la autora”, en La Gaceta de Cuba, La Habana, año V, no. 50, abril-mayo de 1966.

Cancionero propio, Matanzas, Ediciones Vigía, 1995.

“El bolero en la imaginación”, en La Gaceta de Cuba, La Habana, no. 5, septiembre-octubre de 1998, pp. 30-31.

“Desde la mano derecha de Silvio”, en La Gaceta de Cuba, La Habana, no. 1, enero-febrero de 1999, p. 64.

“Pavana para un ladrón con feeling (en memoria de José Antonio Méndez)”, en La Gaceta de Cuba, La Habana, no. 6, noviembre-diciembre de 1999, pp. 56-57.

“Urfé: arquitecto de un sueño”, en Clave, La Habana, segunda época, año 1, no. 1, julio-septiembre de 1999, pp. 50-53.

“Elena o el valor de cantar”, en  La Gaceta de Cuba, La Habana, no. 5, septiembre- octubre de 2003, pp. 28-29.

Portillo de la Luz: cancionero mínimo, Matanzas, Ediciones Vigía, S.A.

Donde vive la música, La Habana, Ediciones Unión, 2004.

Bibliografía pasiva

Ariel, Sigfredo: “Marta Valdés desde otro mundo”, en La Gaceta de Cuba,  La Habana, no. 2, marzo-abril de 1995, pp. 50-52.

Casanellas, Liliana: “Para romper el silencio”, en SÍC, Santiago de Cuba, no. 4, julio-septiembre de 1999, pp. 36-40.

Contreras, Félix: La música cubana. Una cuestión personal, La Habana, Ediciones Unión, 1999.

Díaz Pérez, Clara: Sobre la guitarra, la voz. Una historia de la nueva trova cubana, La Habana, Editorial Letras Cubanas, 1994.

Giro, Radamés: Diccionario enciclopédico de la música en Cuba. Editorial Letras, Cubanas, La Habana, 2009.

González, Reynaldo: “Carta de (desde, sobre, por el) amor a Marta Valdés”, en Revolución y Cultura, La Habana, no.10, pp. 38-39, octubre de 1986.

Orejuela Martínez, Adriana: El son no se fue de Cuba. Claves para una historia, 1959-1973, Bogotá, Ediciones ACS, 2004.

Rodríguez Rivera, Guillermo: Ensayos voluntarios, La Habana, Editorial Letras Cubanas, 1984.