Mayía Rodríguez

Historia, Cuba

Mayía Rodríguez (José María Rodríguez Rodríguez, 1849-1903). Uno de los más destacados jefes de la Guerra de Independencia, fue jefe del Tercer y Quinto Cuerpos y del Departamento Occidental del Ejército Libertador.

Nació en Santiago de Cuba, segunda cuidad de importancia de la Isla, el 13 de junio de 1849. Se incorporó a la Guerra de los Diez Años a finales de 1868. Comenzó a combatir bajo el mando del general de origen dominicano Donato Mármol, de quien fue su ayudante personal y más tarde jefe de sus asistentes hasta la muerte de este. Para 1871 ya se hallaba combatiendo bajo las órdenes de Máximo Gómez en la conocida campaña de Guantánamo (1871-1872).

Junto al mítico general dominicano-cubano peleó en la famosa acción militar de La Indiana (12 de agosto de 1871). Por ese entonces fue ascendido a comandante y nombrado jefe de pelotón. Al frente de esta unidad se mantuvo por más de tres años; así, en 1874 se encontraba comandándola, cuando se trasladó hacia el territorio del Camagüey, como parte de las acciones que conformaron el primer intento de invasión y campaña de Las Villas, dirigido por Gómez entre finales de 1873 y mediados de 1874.

En plena campaña fue herido gravemente en el combate de Naranjo-Mojacasabe (10 de febrero de 1874). A causa de la herida permaneció lisiado de una pierna, al quedársele alojada una bala en la rodilla. A pesar de tal contratiempo, su valentía le permitió participar, unos pocos días después, en la más grande y compleja acción militar de toda la Guerra del 68: la batalla de Las Guásimas, ocurrida entre los días 15 y 19 de marzo de 1874 en la región camagüeyana.

El 26 de agosto de 1874 recibió los grados de teniente coronel. Ya en posesión de estos llevó a cabo la acción de Sabana del Bío en 1877, donde dirigió el Regimiento Santiago. Allí logró que la columna enemiga tuviese que abandonar su objetivo de perseguir al mayor general Antonio Maceo, el Titán de Bronce, herido de gravedad días atrás en el combate de Mangos de Mejías, un 6 de agosto de de ese mismo año.

A principios de 1878 participó en el combate de San Ulpiano junto a Maceo. Semanas después, fue uno de los testigos y participantes privilegiados de la Protesta de Baraguá (15 de marzo de 1878), hecho político de extraordinario significado, pues marcó la decisión de continuar la lucha por parte de un grupo de importantes combatientes encabezados por Antonio Maceo, a pesar de encontrarse la Guerra de los Diez Años en sus momentos finales, sin haber alcanzado sus objetivos de independencia nacional. Terminó la contienda con grados de coronel.

Un año más tarde se enroló en los preparativos y conspiraciones para la Guerra Chiquita (1879-1880). Fue hecho prisionero en medio de tales trajines. Se le envió —en calidad de prisionero de guerra— a España y allí permaneció en presidio por espacio de tres años. Al ser liberado viajó a República Dominicana, donde se estableció en la ciudad de Santo Domingo.

Para febrero 1895 firmó en nombre de Máximo Gómez, junto a José Martí y Enrique Collazo, en la ciudad de Nueva York, la orden de alzamiento para iniciar la Guerra de Independencia, conocida también como Revolución o Guerra del 95.

Tras varias peripecias marítimas, intentando llegar a Cuba, pudo unirse a un grupo de revolucionarios que se nuclearon en un pequeño cayo al sur de la Florida. Formaron la expedición del Key West, la cual arribó a Cuba el 24 de julio de 1895. Una vez desembarcado en la Isla, se mantuvo hasta septiembre en la región de Las Villas. Desde ese lugar marchó al Camagüey, donde Gómez lo nombró jefe de su Estado Mayor con grados de general de brigada. El 10 de octubre recibió el mando del Tercer Cuerpo de Ejército.

En abril de 1896, el primer Consejo de Gobierno lo designó jefe del Departamento Oriental en sustitución del mayor general José Marcelino Maceo. Gómez estuvo en desacuerdo con esto, pues se realizó de manera inconsulta por parte de los legisladores civiles y violando toda jerarquía militar. Tras varias tensas conversaciones entre Mayía y el general en jefe, el primero decidió no aceptar ese cargo.

En septiembre de 1896 fue sometido a un consejo de guerra, al desobedecer una orden del general Maceo para reforzar con una columna de hombres el occidente del país. Fue absuelto, al comprobarse que el Consejo le había dado otra disposición previamente. El 16 de diciembre, el Consejo le confirió el grado de mayor general. A continuación se le entregó el mando del Quinto Cuerpo. Desarrolló varias acciones combativas hasta 1897.

Al finalizar la guerra fue uno de los nueve generales cubanos que el gobierno interventor de Estados Unidos invitó al traspaso de poder entre España y Estados Unidos sobre la isla de Cuba, el 1o de enero de 1899. Apoyó con fuerza la destitución de Gómez de su cargo de general en jefe por la Asamblea del Cerro en marzo de ese año.

Se licenció como militar en julio de 1899. Participó activamente en la política nacional en los dos primeros años de la República. Entre 1902 y 1903 fue, además, el director de la Casa General de Beneficencia de la capital de la Isla. Murió de tuberculosis en la ciudad de La Habana, un 25 de mayo de 1903.

 

Bibliografía

Colectivo de autores: Diccionario enciclopédico de Historia Militar de Cuba, t. I, Ediciones Verde Olivo, La Habana, 2001.

Instituto de Historia de Cuba: Las luchas por la independencia nacional y las transformaciones estructurales. 1868-1898, Editora Política, La Habana, 1996.

Izquierdo Canosa, Raúl: Días de la guerra. Cronología sobre los principales acontecimientos de la Guerra de Independencia de 1895- 1898, Editorial Verde Olivo, La Habana, 1994.

Piedra Bueno, Andrés: Mayía, La Habana [s. e.], 1957.

Tremols y Amat, Abdon: Los patriotas de la Galería del Ayuntamiento de La Habana, La Habana, Imprenta La Prueba, 1917.