México


Nombre oficial: Estados Unidos Mexicanos

Capital: Ciudad  México 

Localización geográfica: Situado en la parte meridional de la América del Norte, bañado por el mar Caribe y por el Golfo de México al Este y por el Oeste el Océano Pacífico. Al Norte tiene frontera con estados Unidos de América y al Sur con Guatemala y Belice.


Superficie: 1 972 550 kilómetros cuadrados
Togografía: La mayor parte del territorio está conformado por cadenas montañosas, entre las que se destacan la Sierra Madre Oriental, sobre el Pacífico,, la Sierra Madre Oriental sobre sobre el Golfo de México, la Sierra Madre del Sur y la Sierra Neovolcánica al centro.


Himno

Mexicanos, al grito de Guerra
El acero, aprestad y el bridón,
y retiemble en sus centros la tierra.
Al sonoro rugir del cañón.
Estrofa I
Ciña ¡Oh patria tus sienes de oliva!
De la paz el arcángel divino,
Que en el cielo tu eterno destino
Por el dedo de Dios escribió.
Más si osare un extraño enemigo
Profanar con su planta tu suelo
Pienso ¡Oh patria querida! Que el cielo
Un soldado en cada hijo te dio.
Coro
Mexicanos, al grito de Guerra
El acero, aprestad y el bridón,
y retiemble en sus centros la tierra.
Al sonoro rugir del cañón.
Estrofa II
¡Guerra, guerra sin tregua al que intente
De la patria manchar los blasones!
¡Guerra, guerra! Los patrios pendones,
En las olas de sangre empapad.
¡Guerra, guerra! En el monte, en el valle
Los cañones horrísonos truenen,
Y los ecos sonoros resuenen
Con las voces de ¡Unión! ¡Libertad!
Coro
Mexicanos, al grito de Guerra
El acero, aprestad y el bridón,
y retiemble en sus centros la tierra.
Al sonoro rugir del cañón.
Estrofa III
Antes, patria, que inermes tu hijos
Bajo el yugo su cuello dobleguen
Tus campiñas con sangre se rieguen
Sobre la sangre se estampe su pie.
Y tus templos, palacios y torres
Se derrumben con hórrido estruendo,
Y sus ruinas existan diciendo:
De mil héroes la patria aquí fué.
Coro
Mexicanos, al grito de Guerra
El acero, aprestad y el bridón,
y retiemble en sus centros la tierra.
Al sonoro rugir del cañón.
Estrofa IV
¡Patria! ¡Patria! Tus hijos te juran
Exhalar en tus aras su aliento,
Si el clarín con su bélico acento
Los convoca a lidiar con valor.
¡Para ti las guirnaldas de oliva!
¡Un recuerdo para ellos de gloria!
¡Un laurel para tí de victoria!
¡Un sepulcro para ellos de honor!
Coro
Mexicanos, al grito de Guerra
El acero, aprestad y el bridón,
y retiemble en sus centros la tierra.
Al sonoro rugir del cañón.

División político.-administrativa: 32 entidades federativas (31 estado y la capital (Distrito federal)
Forma de Estado: República
Forma de Gobierno: Federal y presidencialista
Capital. Ciudad de México
Idioma. El castellano y 67 lenguas indígenas
Moneda Peso mexicano
Población. 118,4 millones (2012)
Principales Recursos. Petróleo, turismo, productos industriales y agropecuarios (café, algodón, ganado y otros)
Fiestas Nacionales: 16 de septiembre (Independencia)
 

Breve sinopsis histórica

El territorio ocupado por los Estados Unidos Mexicanos fue, antes de la invasión europea, el asiento de una de las grandes áreas de desarrollo de las culturas indígenas americanas. En esta región, denominada Mesoamérica, florecieron formidables centros de civilización y cultura, como los mayas y aztecas, que fueron dominados por los españoles a partir de la llegada de Hernán Cortés en 1519. Tras vencer a Cuauhtémoc (1521), el principal jefe mexica que se convertiría en símbolo de la resistencia al invasor extranjero, los españoles se fueron apoderando de los extensos territorios norteamericanos donde fundaron en 1535 el Virreinato de Nueva España. Esta colonia, rica en yacimientos de plata, pronto se convirtió en la más valiosa de todo el imperio colonial español. La lucha por la independencia estalló en 1810, dirigida primero por el sacerdote Miguel Hidalgo y después de su muerte por su alumno y también religioso José María Morelos. Bajó su dirección, los insurgentes reunieron el congreso de Chilpancingo que el 6 de noviembre de 1813 proclamó la independencia de la “América Mexicana”. Tras la ejecución de Morelos por los españoles, a fines de 1815, el movimiento revolucionario se estancó y los insurgentes quedaron reducidos a grupos aislados, hasta que en 1821 un alto oficial criollo al servicio de España, Agustín de Iturbide, enarboló el Plan de Iguala (24 de febrero) y consiguió la emancipación. Proclamado Emperador al año siguiente, Agustín I debió abdicar en 1823. La caída de Iturbide despejó el camino para que la asamblea nacional aprobara al año siguiente una constitución federal republicana, que adoptó el nombre de Estados Unidos Mexicanos, y Guadalupe Victoria resultaba su primer presidente. Las primeras décadas de la nueva nación estuvieron marcadas por agresiones externas, como las de España (1828) y Francia (1838), y sobre todo de Estados Unidos (1847-1848), que costó a México la pérdida de la mitad de su territorio. De esas contiendas, así como de las luchas por el poder entre liberales y conservadores, emergió un caudillo militar dominante: Antonio López de Santa Anna. Su hegemonía se prolongó por varios lustros, hasta que en 1855 el dictador fue derrocado por la revolución de Ayutla, uno de cuyos principales líderes era un indio zapoteca llamado Benito Juárez. Para imponer la reforma liberal, plasmada en la constitución de 1857, fue necesario derrotar a los conservadores dos veces, primero en una sangrienta guerra de tres años (1858-1860) y después junto a sus aliados franceses (1861-1867), que entronizaron el efímero imperio de Maximiliano. Juárez, presidente de México de 1858 a 1872, fue el responsable de todo este proceso de profundas transformaciones sociales, políticas y económicas, así como de la liberación nacional, que confirmó a México como nación independiente. Pocos años después de su muerte, se impuso la dictadura de un general encumbrado por su destacado papel en la derrota de los franceses: Porfirio Díaz. Durante su largo mandato, extendido de 1876 a 1911, la propiedad latifundista, nacional y foránea, se amplió a costa del campesinado y las comunidades indígenas, mientras las grandes empresas extranjeras, sobre todo norteamericanas, inglesas y alemanas, se apoderaban de los principales recursos naturales (petróleo, cobre) y se hacían del control de la infraestructura, sobre todo ferrocarriles, y las primeras industrias textiles. En esas condiciones, estalló el 20 de noviembre de 1810 la revolución mexicana, cuya fase armada se prolongó durante casi diez años y que tuvo entre sus líderes más conocidos a Francisco I. Madero, Pancho Villa y Emiliano Zapata, quien recogió en su Plan de Ayala (1911) el derecho de los campesinos a la tierra. Las principales reivindicaciones campesinas y de carácter antimperialista, que eran el leit motiv de la revolución, fueron plasmadas en la constitución de 1917, vigente hasta hoy.  Sin embargo, no fue hasta el gobierno de Lázaro Cárdenas, de 1934 a  1940, que los más importantes artículos de esta avanzada carta magna fueron llevados a la práctica mediante una audaz reforma agraria y la expropiación del petróleo, vital recurso económico del país. Las transformaciones cardenistas, con un programa basado en darle un papel activo al Estado en la economía y la sociedad, cambiaron el rostro del país y condujeron a la hegemonía del Partido Revolucionario Institucional (PRI), que se mantuvo en el poder hasta finalizar el siglo XX. No obstante, desde la llegada a la presidencia de los últimos gobernantes de este partido, y muy en especial durante el mandato de Carlos Salinas de Gortari, entre 1988 y 1994, buena parte del sistema cardenista fue desmontado. Entre el 2000 y el 2012 ocuparon la presidencia dos mandatarios del Partido de Acción Nacional y luego regresó el PRI al poder con el presidente Enrique Peña Gómez.