Nicaragua

Nicaragua

Nombre oficial: REPÚBLICA DE NICARAGUA

Localización: La República de Nicaragua está ubicada en el istmo centroamericano, entre los 11° y los 15° de latitud norte.  Limita al norte con Honduras, al sur con Costa Rica, al oeste con el océano Pacífico y al este con el mar Caribe.

El poeta Salomón Ibarra Mayorga, en 1918,  obtuvo el premio en el concurso para cambiar la letra del Himno Nacional vigente hasta entonces. Se adoptó oficialmente en 1939. La música es la tradicional, anónima, probable adaptación de un salmo muy popular desde las últimas décadas del siglo XVIII difundido por un fraile misionero franciscano llamado Ernesto o Anselmo Castinove, originario de Toledo, España.

 

"Salve a ti, Nicaragua''

Salve a ti Nicaragua en tu suelo,

Ya no ruge la voz del cañón

Ni se tiñe con sangre de hermanos

Tu glorioso pendón bicolor,

Ni se tiñe con sangre de hermanos

Tu glorioso pendón bicolor.

Brille hermosa la paz en tu cielo,

Nada empañe tu gloria inmortal

Que el trabajo es tu digno laurel

Y el honor es tu enseña triunfal,

es tu enseña triunfal.

 

Estado: República presidencialista

Idioma: Español (oficial). En virtud de la Ley No. 162 del 22 de Junio de 1993: "Artículo 2.-Las comunidades de la Costa Atlántica tienen derecho a la preservación de sus lenguas" y "Artículo 4.-Las Lenguas mískitu, creole, sumu, garífona y rama son lenguas de uso oficial en las Regiones Autónomas de la Costa Atlántica".

 

Moneda: Córdoba.

Capital: Managua

División político-administrativa: 15 departamentos y 2 regiones autónomas: Región Autónoma de la Costa Caribe Norte (RACCN) y la Región Autónoma de la Costa Caribe Sur (RACCS), cada una de las cuales tiene su propia división interna en municipios y su ciudad cabecera o capital.

Región Autónoma de de la Costa del Caribe Norte (RACCN): Posee 7 municipios (Bonanza, Prinzapolka, Rosita, Siuna, Waslala, Waspán, Mulukuku, Churuburu y Puerto Cabezas, donde se encuentra la ciudad de Bilwi, centro administrativo).

Región Autónoma de la Costa del Caribe Sur (RACCS): Tiene 12 municipios (Desembocadura de la Cruz de Río Grande, El Ayote, El Rama, El Tortuguero, Islas del Maíz (Corn Island), Kukra Hill, La Cruz de Río Grande, Laguna de Perlas (Pearl Lagoon), Muelle de los Bueyes, Nueva Guinea, Paiwas y Bluefields, la capital).

Como los departamentos, cada una de estas regiones posee su propia bandera y escudo.

La Costa Atlántica nicaragüense, conocida popularmente como "La Costa" abarca el 56.2% del territorio total del país y está dividida en dos Departamentos: Zelaya con 59 mil 94 kilómetros cuadrados y el Río San Juan, con 7 mil 448 kilómetros cuadrados. La Costa es una entidad o estructura regional totalmente distinta en cultura, lengua, etnia, religión, política e historia al resto de Nicaragua.

Superficie total del país: 130 370 km². RACCN: 32 159 km² y RACCS:  27407 km².

Población total: 6 169 668 hab. (2016). En las Regiones Autónomas de Nicaragua habita el 15% de la población total del país.

La población de la Costa es el resultado de una rica mezcla entre diferentes grupos étnicos y representa solamente el 10% de la población total de Nicaragua. La densidad de la Costa es de 1.6 habitantes por kilómetros cuadrado. El grupo étnico más numeroso en la costa es el mískito, con más de 120 mil personas. Son mayoría en Zelaya Norte y su idioma es lengua franca entre todos los grupos indígenas del Atlántico. Se cree que son descendientes de los Chibchas de Colombia.

Densidad demográfica: 48,0/km2.

Fiesta nacional: 24 de julio, en conmemoración del natalicio de Simón Bolívar.

En septiembre se celebran dos fechas nacionales de importancia: el 14, cuando se rememora la batalla de San Jacinto, y el 15, cuando se evoca la independencia de Centroamérica. El país entero de viste de azul y blanco para honrar a la patria.

Otras festividades: Probablemente, las fiestas patronales de cada departamento resultan las más relevantes de las que se celebran durante el año; la más renombrada es la de San Sebastián de Diriamba.

La gritería es una festividad nicaragüense en honor a la Purísima e Inmaculada Concepción de María. Esta fiesta religiosa nacional se celebra en todos los pueblos y ciudades de Nicaragua.

Específicamente de las regiones caribeñas:

El Palo de Mayo: Este culto a la fertilidad de la tierra reúne a diversas etnias indígenas, como las afrodescendientes, creole, garífuna, ulúa, miskita y mestiza, que por generaciones han convertido esta fiesta en la actividad principal del mes de mayo y que cada año cobra mayor intensidad. Se celebra en Puerto Cabeza durante todo el mes de mayo; en Bluefields tiene lugar del 27 al 30 de ese mes.

El King Pulanka (juego de reyes) es juego ancestral miskito que ocurre el 24 de febrero, principalmente en Bilwi, y conmemora la fundación del Reino de la Mosquitia.

La principal ceremonia garífuna es el Dügü (conocido como Walagallo en Nicaragua), ofrecida a los ancestros, donde se resalta la relación entre el pasado y el presente de su identidad.

 

Breve sinopsis histórico-cultural:

Los pueblos indígenas de Nicaragua, que fue poblada hace al menos unos seis mil años, se desarrollaron bajo el influjo de los muiscas del sur y los mayas del norte. Cuando el 2 de septiembre de 1502 llegaron a la costa atlántica los primeros europeos, encabezados por Cristóbal Colón, el litoral caribeño nicaragüense estaba habitado por misquitos, sumas y ramas, mientras en la vertiente del Pacífico se ubicaban los niquiranos, nahoas y mangues, que tenían sus principales poblados en Masaya, Diriamba, Monimbó, Matagalpa, Jinotepe y Jinotega.

Por esta área occidental comenzó en 1522 la conquista española con la expedición de Gil González, procedente de Panamá; aunque fue Francisco Hernández de Córdoba quien al año siguiente logró vencer la resistencia del cacique Diriangen en alianza con sus rivales Nicarao y Nicoya, lo que permitió a los españoles establecer sus primeras villas en Granada y León. A esta etapa corresponden los primeros proyectos para una vía canalera por su territorio, que desde 1544 pasó a formar parte de la Capitanía General de Guatemala.

Desde entonces, la más inhóspita y menos poblada costa atlántica de Nicaragua quedó al margen de la influencia española, lo que facilitó que piratas y bucaneros, sobre todo ingleses, aprovecharan para comerciar con los aborígenes y establecieron pequeños asentamientos para la extracción de maderas. La llegada de población africana, bien como esclavos o escapada de naufragios de barcos negreros, facilitó el mestizaje con las poblaciones indígenas atlánticas. En el siglo XVII, los miskitos, rivales de ramas y sumas, encabezados por la familia mosca, que dio nombre al territorio (Mosquitia), se aliaron a los ingleses de la recién fundada Bluefields para atacar poblados españoles. En 1678 los propios británicos crearon un “reino miskito”, estructura ajena a esta cultura autóctona, que fue puesto bajo la “protección” de Inglaterra, estatus que se prolongó durante casi dos siglos.

En 1821, Nicaragua se independizó de España junto con el resto de la Capitanía General de Guatemala, formando parte hasta 1824 del efímero Imperio Mexicano y después como estado de la Federación de la América Central, de la que también se separó en 1839. Convertida en república independiente, la historia de Nicaragua estuvo caracterizada durante el resto del siglo XIX por las luchas entre liberales y conservadores, que sirvieron de pretexto para la intromisión en 1856 del filibustero William Walker, al frente de un numeroso contingente de aventureros norteamericanos atraídos por la vía interoceánica nicaragüense, que conectaba fácilmente el Pacifico y el Atlántico aprovechando el río San Juan y el lago de Nicaragua. Pero con el apoyo de los países vecinos, que también se sentían amenazados, Walker fue derrotado en 1857 y ajusticiado tres años después en Honduras.

En 1893 asumió la presidencia de Nicaragua el general José Santos Zelaya, quien puso fin a casi tres décadas de hegemonía conservadora. El nuevo mandatario impulsó reformas liberales y la modernización del país, a la vez que se propuso recuperar la Mosquitia, que desde 1860, debido al creciente interés de Estados Unidos en la estratégica región, había dejado de ser un protectorado británico. En 1895, Zelaya recuperó la región atlántica, a costa de dividir la cultura indígena allí asentada, pues una parte quedó del lado hondureño, separado por el rio Coco, ratificado más tarde como frontera entre los dos países mediante fallo de la Corte Internacional de La Haya (1960).

En 1909, el presidente Zelaya debió renunciar ante las exigencias norteamericanas que lesionaban la soberanía nacional, aunque su salida del poder no pudo evitar la intervención militar de Estados Unidos en 1912. Tras el asesinato del general Benjamín Zeledón, que combatía a los marines, la ocupación de Estados Unidos se prolongó con altibajos hasta 1933. Ahora la resistencia nacional al invasor extranjero y sus aliados internos fue dirigida por el general Augusto Sandino, quien organizó el Ejército Defensor de la Soberanía de Nicaragua y contó con un amplio apoyo internacional. Tras la retirada del ejército de Estados Unidos, Augusto César Sandino aceptó desmovilizarse, lo que facilitó su asesinato al año siguiente por el jefe de la Guardia Nacional, Anastasio Somoza García, en connivencia con el embajador de Estados Unidos, quien allanó el camino al poder de este siniestro personaje y su familia. La dictadura de los Somoza, padre e hijos, se apoderaron sin ningún escrúpulo de los recursos fundamentales del país.

En 1979, después de un devastador terremoto que sacudió Managua y dejó miles de víctimas, el dictador Anastasio Somoza Debayle fue derrocado por la revolución popular encabezada por el Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN), organización político-militar fundada en 1961 por Carlos Fonseca Amador. La triunfante revolución sandinista llevó adelante importantes transformaciones sociales y económicas, entre ellas la reforma agraria, la creación de un área de propiedad del pueblo con las empresas expropiadas a los somocistas – lo que representaba casi la mitad de todas las existentes-, y con ello impulsó a la educación –incluida la alfabetización-, la salud pública y otras esferas de amplio beneficio social. En febrero de 1981, la Junta de Gobierno quedó integrada por sólo tres miembros, con Daniel Ortega como coordinador.

En relación con la Mosquitía, el 12 de agosto de 1981 el gobierno sandinista emitió la "Declaración de Principios sobre la Costa Atlántica", estableciendo el compromiso de respaldar a estas abandonadas comunidades indígenas, reafirmándoles el orgullo por sus antepasados, su idioma y costumbres. Seis años después se aprobó el Estatuto de Autonomía que estableció la división de la costa caribe nicaragüense en la Región Autónoma del Atlántico Norte (RAAN) y la Región Autónoma del Atlántico Sur (RAAS). La autonomía, reconoció los derechos políticos, económicos, educativos, culturales, sociales, ecológicos y jurídicos a los seis pueblos y comunidades étnicas de ese territorio.

Pero durante la década de los ochenta, la hostilidad de Estados Unidos hacia el gobierno sandinista creció en forma significativa, pues pasó de las campañas mediáticas en su contra, la suspensión de programas alimentarios y el bloqueo de créditos de organismos financieros internacionales, al abierto financiamiento de la contrarrevolución, con sus bases en Honduras, bajo el amparo del ejército de este país. En 1985, el proceso revolucionario nicaragüense se institucionalizó –fue aprobada una nueva carta magna-, creada una asamblea nacional y elegidos Daniel Ortega y Sergio Ramírez –con el 63% de la votación- a la presidencia y vicepresidencia de la república respectivamente, responsabilidades que desempeñaron en muy difíciles circunstancias hasta 1990, dada la guerra sucia impuesta por Estados Unidos.

Presionado por los procesos negociadores (Esquipulas, Contadora, etc.), y en el adverso clima internacional creado para los movimientos revolucionarios con la abrupta crisis de los países socialistas europeos, los sandinistas debieron concurrir a las elecciones presidenciales de febrero de 1990 en condiciones muy desventajosas. Una parte de la población de Nicaragua asociaba la reelección de Daniel Ortega con la prolongación de la guerra. A debilitar la popularidad de los sandinistas también contribuyó la incapacidad del gobierno del FSLN para evitar que el mayor peso de la crisis económica y los terribles efectos de la contienda armada recayera en los sectores populares: muchas familias humildes eran diezmadas por los efectos del servicio militar obligatorio, implantado para luchar contra las bandas contrarrevolucionarias. En parte, eso explica la victoria obtenida en los comicios por la aspirante opositora Violeta Barrios de Chamorro, al frente de una heterogénea coalición denominada Unión Nacional Opositora (UNO), que abrió un paréntesis en el proceso de cambios que pondría al país bajo el control de políticos tradicionales como Arnoldo Alemán primero y Enrique Bolaños después. Esta situación se prolongó hasta 2007, en que se produjo el esperado retorno de los sandinistas al poder, con Daniel Ortega al frente. Este reabrió el ciclo revolucionario nicaragüense y consolidó a los sandinistas como principal fuerza política del país, como se demostró en las dos siguientes elecciones presidenciales, en las que se impusieron sucesivamente con amplia mayoría.

La cultura de Nicaragua es resultado de la mezcla de la diversa ascendencia indígena, la española y africana. La artesanía ha sido una actividad dinamizadora en la economía costera, esencialmente alfarería, cerámica, tallado en madera, piedra, textil y cuero, así como los instrumentos musicales.

La música nicaragüense vernácula y popular abarca distintos ritmos: Son nica, Marimba, Polka nica, Mazurca, Jamaquello, Palo de Mayo, Garífuna y Creole, estas tres últimas representativas de las comunidades caribeñas  en Orinoco, Pearl Lagoon y Sandy Bay.

Ha sido un país de tradición literaria, desde tiempos pre-hispánicos existen cantos y relatos de los primeros pobladores. También representaciones como El Güegüense, mezcla de teatro, danza y música, decretado en el 2005 Obra Maestra del Patrimonio Oral e Intangible de la Humanidad. También el Padre del Modernismo y Príncipe de las Letras Castellanas, Rubén Darío es hijo de Nicaragua.