Orfilio Peláez

Medicina, Cuba

Orfilio Orestes Peláez Molina (1923-2001). Médico y cirujano oftalmólogo cubano, pionero en el trasplante de córnea en Cuba, que hizo un gran aporte en la localización de cuerpos extraños en el interior del ojo. Alcanzó renombre internacional por su tratamiento quirúrgico de la retinosis pigmentaria.

Orfilio Peláez Molina nació en el poblado de Magarabomba, actual municipio de Céspedes, en la provincia de Camagüey, el 17 de noviembre de 1923. Recibió la instrucción primaria en el mismo lugar de su nacimiento, por medio de un maestro contratado por sus padres para impartir enseñanza a él y a sus hermanos. Ingresó mediante exámenes en 1939 en el Instituto de Segunda Enseñanza de Camagüey. En 1944 matriculó la Carrera de Medicina en la Universidad de La Habana. Desde ese momento hasta 1951, año de su graduación como médico, se distinguió por sus altas calificaciones en ejercicios y pruebas docentes.

Una vez graduado, comenzó a prestar servicios asistenciales en el Hospital Municipal de Infancia de La Habana (actual Hospital Pediátrico Pedro Borrás), donde atendía las afecciones del órgano de la visión en los niños; en el Hospital Curie (hoy Instituto Nacional de Oncología y Radiobiología), para asistir los tumores oculares al mismo grupo de edad, y en la Liga contra la Ceguera (actual Hospital Oftalmológico Ramón Pando Ferrer), donde se desempeñó como cirujano y director durante diez años.

Los primeros beneficiarios de la labor del doctor Peláez fueron los niños, porque su primera inclinación profesional lo encaminaba a la pediatría. Pero con el tiempo se convirtió en un oftalmólogo integral de ejecutoria sobresaliente, sobre todo, en lo relativo al tratamiento quirúrgico de la catarata, el estrabismo, las cavidades atípicas y los tumores oculares. Pionero en el trasplante de córnea en Cuba, hizo además un gran aporte en la localización de cuerpos extraños en el interior del ojo, bautizado por él con el nombre de "signo del tatuaje".

Una enfermedad degenerativa de la retina, conocida con el nombre de retinosis pigmentaria, fue durante siglos obstáculo insalvable para los médicos y científicos consagrados a la asistencia de las personas que la padecen y al estudio de sus características en la búsqueda de una solución para detener sus estragos, conducentes a la ceguera. Así, y mientras se dedicaba a la labor asistencial, el doctor Peláez inició el estudio de la retinosis pigmentaria. Hizo investigaciones prácticas iniciales sobre retinosis pigmentaria con animales de experimentación en los primeros años de la década de los 80 del siglo XX. Más tarde estableció contacto con una institución sueca encargada de la atención de enfermedades de animales; entre ellas, una similar a la retinosis pigmentaria. Allí pudo operar con éxito a varios animales enfermos, empleando la técnica diseñada por él en Cuba. En 1986 intervino con buen resultado a la primera persona, en el Hospital Salvador Allende. En mayo de 1988, el doctor Peláez ya había operado cien pacientes con su nueva técnica quirúrgica; de ellos, el 80 % con resultados muy favorables en cuanto al mejoramiento de la visión y del campo visual.

El 11 de septiembre de 1989, en el acto de inauguración de la Sala de Terapia Intensiva del Hospital Salvador Allende, el presidente de los Consejos de Estado y de Ministros Fidel Castro interrumpió su discurso y le cedió la palabra al doctor Peláez, invitándolo a que diera a conocer públicamente los detalles de su técnica, única en el mundo, para el tratamiento de la enfermedad de evolución hasta entonces indetenible e incurable. Desde esa fecha del doctor Peláez recibió el más completo apoyo del Estado cubano.

El programa nacional de retinosis pigmentaria se ha extendido a las catorce provincias del país, en cada una de las cuales existe un centro dedicado a la atención de pacientes con el padecimiento. Con esta técnica se han beneficiado también pacientes operados en Cuba de más de ochenta países.

Este eminente científico cubano, se destacó asimismo por su activa participación, tanto en su país como en el extranjero, en congresos, simposios, foros, ensayos clínicos, tutorías y asesorías de tesis de aspirantes a especialistas, así como por su contribución a la formación de otros destacados profesionales y científicos.

Su excelente y abundante hoja de servicios lo hizo acreedor de títulos y de nombramientos como los de Profesor Titular y Consultante; Doctor en Ciencias Médicas; director del Programa Nacional de Retinosis Pigmentaria y del Centro Internacional de Retinosis Pigmentaria Camilo Cienfuegos.

Fue además Miembro de Honor de la Academia de Ciencias de Cuba, miembro de las sociedades Española y Mundial de Ergoftalmología, de la Association for Research in Vision and Opthalmology de Estados Unidos y Miembro Correspondiente de las academias de ciencias de México y Colombia.

Otros reconocimientos que recibió fueron la Medalla Dr. Carlos J. Finlay, por sus aportes a la medicina cubana; la condición de Héroe de la República de Cuba y su elección como diputado a la Asamblea Nacional del Poder Popular, desde 1993 hasta su fallecimiento ocurrido el 17 de enero del 2001, en La Habana.

 

Bibliografía activa

«La impregnación pigmentaria de la esclerótica, “Signo del tatuaje escleral” en los cuerpos extraños intraoculares», en Revista Cubana de Cirugía, 7 (3): 357-362, La Habana, 1968.

"Consideraciones sobre los factores que intervienen en la producción del signo del tatuaje escleral", en Revista Cubana de Cirugía, 8 (1-2-3): 67-70, La Habana, 1969.

"El ultrasonido como método terapéutico en oftalmología", en Revista Cubana de Cirugía, 11 (3): 249-252, La Habana, 1972.

"Alteraciones oculares por los pesticidas", en Revista Cubana de Cirugía, 11 (3): 253-257, La Habana, 1972.

"La no observación del signo del tatuaje en cuerpos extraños magnéticos intraoculares", en Revista Cubana de Cirugía, 8 (6): 459-465, La Habana, 1979.

"Osificación de la coroides", en Revista Cubana de Cirugía, 24 (1): 131-134, La Habana, 1985.

"Aspectos ergooftalmológicos de la cirugía de la catarata en trabajadores con retinosis pigmentaria", en Revista Cubana de Oftalmología, 1 (3): 59-65, La Habana, 1988.

"Efectos del propanolol sobre la presión intraocular", en Revista Cubana de Oftalmología, 2 (1-2): 23-33, La Habana, 1989.

"Valor de la cirugía de la catarata en la rehabilitación de los pacientes con retinosis pigmentaria", en Revista Cubana de Oftalmología, 2 (3): 190-196, La Habana, 1989.

"Aplicación de la ozonoterapia en la retinosis pigmentaria: informe preliminar", en Revista Cubana de Oftalmología, 3 (1): 35-39, La Habana, 1990.

"La prevención de los efectos dañinos de los corticosteroides tópicos en el ojo", en Revista Cubana de Oftalmología, 3 (1): 61-65, La Habana, 1990.

"Actualización en los efectos adversos de los lentes de contacto", en Revista Cubana de Oftalmología, 3 (3): 245-249, La Habana, 1990.

"El deterioro visual y su relación con los años de evolución en la retinosis pigmentaria", en Revista Cubana de Oftalmología, 4 (1): 66-71, La Habana, 1991.

Retinosis pigmentaria. Experiencia cubana, Editorial de Ciencias Médicas, La Habana, 1997.

Bibliografía pasiva

"Falleció Orfilio Peláez, gloria de la medicina cubana", en Granma, 37 (16): 2, La Habana, 2001.

García Blanco, Rolando y otros: Cien figuras de la ciencia en Cuba, Editorial Científico-Técnica, La Habana, 2002.

Mamer, Robert: "Tributo al Dr. Orfilio Peláez", en Granma Internacional, 37 (2): 6, La Habana, 2002.

Núñez Betacourt, Alberto: "Amar a ciencia cierta", en Granma 34 (32): 14, La Habana, 1998.

Osa, José Antonio de la: "Orfilio Peláez en la memoria", en Granma, 37 (20): 8, La Habana, 2001.

Zito Valdés, Miriam: "Orfilio Peláez Molina. No me equivoqué de camino", en Y sin embargo… ciencia, Editora Abril, La Habana, 1999.