Orquesta Casino de la Playa

Música, Cuba

Orquesta Casino de la Playa. Fundada en La Habana en 1937, marcó pauta en su época.

Fue creada por Guillermo Portela, director y violinista; Anselmo Sacasas, piano y orquestador; Alfredo Sáenz, saxofón tenor solista; Evelio Reyes y Carlos González, saxofón; Luis Rubio y Plácido Pereira, trompetas; José Manuel Peña, trombón; Ernesto de la Peña, percusión y guitarra; Antonio González, contrabajo; Luis Suao, drums; y Miguelito Valdés, cantante y administrador.

Los arreglos de Sacasas y la manera de cantar de Miguelito Valdés hicieron que esta orquesta marcara pauta en su época. Entre las innovaciones introducidas por la Casino de la Playa están los solos conducidos por su pianista-arreglista Anselmo Sacasas, quien explicaba que ello no era de su invención sino que los solos de piano cubanos provenían de las orquestas charangas.

Cuando tocaba con las charangas, Sacasas desarrolló un estilo que adicionaba figuraciones pianísticas a las obras. Cuando comenzó a tocar con la Casino de la Playa él continuó llenando los vacíos con sus figuraciones.

Antes que Sacasas, los treseros hacían solos en los conjuntos. La primera vez que un tresero hizo un solo con una orquesta tipo jazzband en Cuba fue cuando Arsenio Rodríguez grabó "Se va el caramelero" con la Casino de la Playa. Anselmo Sacasas prestaba mucha atención a la forma de tocar de Arsenio y la adoptó, lo que devendría en los modernos solos de piano cubanos.

El repertorio de la banda era conformado por Sacasas, quien seleccionaba obras escritas por los compositores, entre otros, Ignacio Piñeiro, Arsenio Rodríguez, Rafael Hernández, Chano Pozo y Miguelito Valdés. Este último compuso: "Dolor cobarde", "Letargo", "Rumba rumbero", "Mi comparsa" y "Los componedores". Los arreglos de Sacasas dejaban espacio a los talentosos músicos de la orquesta para desplegar sus habilidades. Él hacía que la banda sonara típicamente afrocubana cuando tocaban un son afro, como una comparsa cuando hacían una conga y como una orquesta filarmónica cuando interpretaban un bolero.

También pertenecieron a la orquesta en diferentes etapas, Walfredo de los Reyes, Evelio González, Liduvino Pereira -quien la dirigió durante su estancia en Montmartre-, Ray Carson, Dámaso Pérez Prado, Julio Gutiérrez, Dagoberto Jiménez, Alberto Jiménez y Medina (El Loco), Eddy Escrich y Miguel Franca, Gustavo Mas, Eduardo Urrutia (Mosquifin), Carlos Villa, Luis Franca y Alberto Giral (El Men).

En 1939 Casino de la Playa realizó una gira por América Latina e inició su contrato en Puerto Rico, donde se presentó en el Escambrón Beach Club, de San Juan, alternando con la orquesta de Rafael Muñoz. En esta ocasión llevó un repertorio de boleros, como el de Anselmo Sacasas "En el reino de tus ojos". La agrupación permaneció una larga temporada en Puerto Rico.

En Colombia se presentó en Cartagena y Barranquilla, en esta última ciudad con la integración siguiente: Antonio María Peñalosa y Pacho Galán, trompetistas; Guido Perla, trombón; Juan Manuel Valcárcel, batería; Julio Lastra y Mariano Hernández, saxofón; y Negrito Jack, cantante. También se presentó en la Emisora Fuentes y actuó en los teatros Rex, Quintas, Caldas y Sanroke; en el Country Club, el club La Popa y el Circo Teatro; en República Dominicana amenizaron en el Palacio Presidencial; posteriormente viajaron a Venezuela, Aruba y Curazao. A su regreso a Cuba, la Casino de la Playa continuó sus actuaciones en teatros, casinos y cabarets.

En abril de 1940, Miguelito Valdés y Anselmo Sacasas renunciaron a la orquesta, que pasó a ser dirigida por el saxofonista Liduvino Pereira; Miguelito Valdés fue remplazado eventualmente por Orlando Guerra (Cascarita); y Sacasas, por Dámaso Pérez Prado. La banda continuó grabando para la RCA Víctor y produciendo una larga lista de hits que incluyó "El caballo y la montura", "Un meneíto na`má", "Estoy acabando" y "Esto es lo último". Las interpretaciones de Cascarita eran respaldadas por los arreglos mambeados de Pérez Prado, que, quizás, fueron las primeras manifestaciones del mambo. La orquesta permaneció activa hasta 1960.

 

Bibliografía

Acosta, Leonardo: Descarga cubana: el jazz en Cuba 1900-1950, Ediciones Unión, La Habana, 2000.

Betancur Álvarez, Fabio: Sin clave y bongó no hay son, Editorial Universidad de Antioquia, Medellín, 1993.

Díaz Ayala, Cristóbal: Cuando salí de La Habana 1898-1997: cien años de música cubana por el mundo, Fundación Musicalia, Puerto Rico, 1998.