Palo de mayo

Música, Danza, Temas caribeños

Palo de mayo. Festividad y ritmo musical-bailable de la región caribeña del sur de Nicaragua. Esta tradición se ha extendido a Belice, las Islas de la Bahía, en Honduras, Puerto Limón, en Costa Rica, Bocas del Toro, en Panamá, y Puerto Rico.

Desde la antigüedad diferentes culturas han saludado la primavera con una danza de culto al árbol. Al comenzar esta estación los árboles retoñan y se renuevan, y los humanos para atraer a sus vidas ese renacimiento los adornaban con cintas y le bailaban alrededor.

Esta celebración llegó a la costa caribe a través de los europeos -particularmente de los ingleses-, quienes desde tiempos remotos celebraban cada primero de mayo el May Day. Entre los siglos XIII y XIV ya era la fiesta favorita de muchas comunidades británicas. La gente recogía flores, decoraba sus viviendas e iglesias, plantaban un árbol en la plaza de la comunidad, cantaban y danzaban alrededor, intercambiaban regalos y bebían vino. A mediados del siglo XVII la facción  puritana de la iglesia anglicana atacó esta tradición por el exceso de bebidas y las maneras de bailar, a las que consideraban obscenas. Por esa razón en la nación europea estas fiestas se limitaron o prohibieron hasta que desparecieron a inicios del siglo XIX.

Es difícil precisar en qué fecha llegó esta festividad a Nicaragua, pero las fuentes históricas apuntan que ya existía antes de 1850, y las referencias señalan a Bluefields y Corn Island como los sitios donde se danzó primero antes de extenderse por el Caribe continental.

Según los estudiosos, el May Day fue introducido en Nicaragua por los ingleses, quienes mantenían comunicación directa con el Reino de la Mosquitia desde 1655, o a través de Jamaica que era su principal colonia. La región sur de la costa caribe nicaragüense posee una rica fusión étnica y cultural, como demuestra el Palo de Mayo.

Las damas y los caballeros ingleses que llegaron a la costa caribeña danzaban elegantemente al compás del vals o la polka. La población negra y mestiza no participaba de estas festividades exclusivas de los blancos, pero se la apropiaron, primero bailaban fuera de las haciendas, y luego llevaron la fiesta a sus patios. Esta tradición británica llamada también Maypole no se mantuvo inalterable. El baile  de las recatadas damas británicas que engalanaban los troncos de los árboles con cintas blancas, se convirtió en una fiesta de cintas de colores  con la expresión musical y corporal de los negros, mestizos e indígenas lugareños. El ritmo cambió, adaptándose a los instrumentos y sonoridades de las culturas de la región. Nació el Palo de Mayo caribeño, jubiloso y con atuendos más floridos, acorde con la idiosincrasia afroaborigen nicaragüense.

Los bailes eran celebrados inicialmente en tres de los principales barrios criollos: Old Bank, Beholden y Punta Fría. El primer día del mes de mayo se preparaba el escenario y los hombres se internaban en la selva para cortar el palo de un árbol alto. Las mujeres colocaban  cintas multicolores y frutas en sus ramas y lo sembraban en un amplio patio. Al caer el sol músicos y bailarines se agrupaban alrededor y se alumbraban con faroles que colgaban del propio árbol. Comían y bebían para celebrar el inicio de la estación de lluvia y la siembra.

El poste podía quedarse en pie varios días o todo el mes. Se trataba de celebrar el Palo de Mayo entre el primero y el último día del mes y, en especial, el cumpleaños de la reina Victoria de Inglaterra, cada 25 de mayo.

El palo de mayo como expresión de la cultura popular ha cambiado con el tiempo, sin embargo, muchos grupos la interpretan hoy tanto en las celebraciones tradicionales como en diferentes festejos, y mantienen sus raíces, aunque musicalmente se ha modernizado y permeado de otros ritmos más contemporáneos. Entre los autores e intérpretes más conocidos del palo de mayo se encuentran el cantante José A. Sinclair, conocido como Mango Ghost,  Silvester Hodgson,  y los grupos  Los Bárbaros del Ritmo, Granma,  Praxis, Caribbean Taste, KAWIBE, Dimensión Costeña, lidereada por el vocalista Anthony Matthews, Zinica Band y Soul Vibrations. Todos los han popularizado en la radio y la televisión, convirtiéndolo en una fiebre musical. En la actualidad la población disfruta una festividad popular, y no un culto o acción de gracia a los árboles o a la reina.

Es un ritmo de gran arraigo popular, cadencioso, intenso, y cargado de erotismo. La danza es fundamentalmente colectiva, aunque también se unen las parejas y con sus piernas entrelazadas y el balanceo de caderas le aportan un matiz erótico. El ritmo es rápido y alegre, los bailarines danzan alrededor del árbol con los brazos abiertos con movimientos ondulatorios con la parte superior del cuerpo y los pies al ritmo de la percusión. Es un baile libre y espontáneo. Cada bailarín se ata una cinta y danza entremezclándose con los demás hasta que todos los flecos se enredan formando una trenza de colores. No requiere un traje especial, es muy variado como es la vestimenta del pueblo. El baile tradicional ha evolucionado y hoy posee movimientos libres, mucho más dinámicos y eróticos, las mujeres llevan hoy faldas cortas para danzarlo.

Musicalmente posee indiscutible influencia del calipso, así como del mento y el round dance, lo que corrobora la presencia de pobladores jamaicanos en la costa caribe nicaragüense. La estructura de los cantos es responsorial, donde se alternan el solista y el coro. Las canciones relatan algún hecho de la vida de la comunidad o del propio compositor, son generalmente de cuatro líneas o de una estrofa que se repite varias veces.  La línea melódica está guiada por el acordeón o algún instrumento de viento. La guitarra subraya el compás y el bajo introduce una sonoridad cercana al son. La percusión descansa en la tumbadora  y dos cencerros, uno grande y otro más chico, que marcan el tiempo fuerte y el pequeño respectivamente. Más tarde se incorporó la batería, y siempre se acompaña la música con las palmadas de los participantes. En el palo de mayo el ritmo es mucho más importante que la melodía.

Las canciones originales europeas cedieron lugar a las de Jamaica, la isla de San Andrés, Belice y la costa nicaragüense. Las letras pueden ser en inglés, español o mezclados los dos idiomas. Entre las piezas musicales más conocidas están: “Tulululu”, “Sin saima sin mal low”, "Mayayalostthekey", “Anansi”, “Sing Simon, sing my love”,  "Launch Turn Over"  o “Tingalai”.

La festividad se consagró a rendir culto a la vida, y se empezó a comercializar a partir de los años setenta del siglo XX, con la migración de muchos costeños hacia Managua; pero su esplendor fue en la década de los años ochenta, cuando las autoridades sandinistas crearon el festival denominado Mayo Ya. A partir de esa época tuvo gran difusión más allá de las fronteras nacionales.

Esta tradición también llegó a Belice en el siglo XX, con la migración desde el sur de Nicaragua antes que esta nación se independizara de Gran Bretaña. Allí se mantiene el trenzado del árbol de mayo, pero se realiza junto con la escalada de árboles de coco y otras competiciones.

Tal como ocurre con otros ritmos como el reggae, la salsa, o el merengue, el Palo de Mayo conserva ese sello caribeño contagioso, sensual, propio de una amalgama de culturas que contiene desde sus orígenes. Hoy se ha convertido el festival del Palo de Mayo en una de las más famosas fiestas de Nicaragua y del Caribe.

Bibliografía

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Romero, Jilma, Virgilio Espinosa, Lobato Blanco y Ramona Rodríguez Pérez: Historia de la costa del Caribe de Nicaragua: un enfoque regional, Grupo Editorial Acento, Managua, 2007.