Pedro Mártir de Anglería

Historia, República Dominicana

Pedro Mártir de Anglería (1455-1526). Primer historiador general de las Indias.

Nació en Arona, población situada a orillas del lago Mayor, en la actual Italia. Estaba entroncado con los condes de Anglería, de quienes tomó el nombre. Viajó a Roma entre los 16 y 18 años y allí trabó amistad con varios importantes personajes de la ciudad, como el cardenal Ascanio Sforza y el conde de Tendilla, embajador de España en la Santa Sede, quien lo llevaría a su país, con el que se identificó y donde viviría hasta su muerte.

Corresponsal de guerra en la campaña de Granada, sacerdote, maestro de la nobleza, contino y capellán de la reina Isabel la Católica, fue también embajador de los reyes ante el sultán de Egipto. Fallecida la reina, permaneció al lado de Fernando el Católico. El emperador Carlos V lo nombró en 1518 consejero de Indias, cronista dos años después y, cuando Adriano de Utrecht fue elevado a la silla del Papado, arcipreste de Ocaña y abad de Jamaica.

Durante 37 años escribió 813 cartas en latín recogidas en una obra titulada Opus Epistolarum, publicada en Ámsterdam. En ellas trató muy diversos temas de forma amena y pintoresca, como la expulsión de los judíos de España, la conquista de Granada y la Reforma de Lutero. En una de esas cartas, fechada el 20 de octubre de 1494 y dirigida al conde Borromeo, le comunicó que había empezado a redactar unos libros sobre el descubrimiento de América. Se trataba de las Décadas, ocho en total, que están divididas en diez libros. En ellas amplió las noticias que sobre las Indias Occidentales había empezado a dar en su Epistolario. Basándose en los relatos de los descubridores y marineros, recogió todo lo que de raro y sorprendente tenía el nuevo mundo en un latín ágil y vivo, pero plagado de neologismos. Sobre todo, le atrajo cuanto se relacionaba con las fábulas antiguas: amazonas, sirenas, arpías... Vio a la mujer indígena como una heroína romana e impregnó su descripción de las costumbres aborígenes de reminiscencias de la Edad de Oro.

Mártir de Anglería conoció y trató personalmente a Cristóbal Colón, Sebastián Caboto y Américo Vespucio, quienes le suministraron numerosos datos para sus Décadas. El Padre Bartolomé de las Casas admitió que muchas de las cosas que narró el humanista merecen ser consideradas ciertas, pero que otras no era más que falsedades, especialmente las relativas a los indios.

Uno de los intereses de Mártir de Anglería fue la geografía indiana, que describió de manera más o menos arbitraria. Supuso a Colón no lejos del Quersonero aúreo, habló de las zonas oscuras del cielo austral y consideró al continente descubierto la India Gangética. También se refirió a las fuentes de la juventud, una de las cuales situó en una isla a 325 leguas de la Española y otra en la Florida.

Los reinos de la naturaleza fueron asimismo objeto de la atención del humanista. Trató sobre los minerales, las aguas medicinales y vegetales como la yuca, la batata y el aje. Dedicó capítulos enteros a los árboles y sus diferentes usos y propiedades, así como a los animales, entre ellos la zarigüeya, los cocuyos, el manatí y otros fantásticos.

En un folleto muy raro de solo 29 páginas titulado Libretto de tutta la navigatione del Re de Spagna de le isole et terreni nuovamente trovati, impreso en Venecia en 1504, describió los tres primeros viajes de Colón y los de Pero Alonso Niño y Cristóbal Guerra. Las Décadas de Orbe Novo fueron traducidas al español por Torres Asensio y publicadas en Madrid en 1892 y más tarde en Buenos Aires en 1944.

 

Bibliografía activa

Décadas del Nuevo Mundo, Santo Domingo, Sociedad Dominicana de Bibliófilos, 1986.

Bibliografía pasiva

Esteve Barba, Francisco: Historiografía indiana, Madrid, Gredos, 1964.