Primera carga al machete

Historia, Cuba

Primera carga al machete. Acción armada que tuvo lugar el 4 de noviembre de 1868, en el combate de Tienda del Pino, en los inicios de la Guerra de los Diez Años en Cuba.

El 24 de octubre de 1868, cuatro días después de producirse la toma de Bayamo por las fuerzas mambisas, una columna española al mando del coronel Demetrio Quirós Weyler llegó al poblado de Baire, con el objetivo de atacar la plaza recién ocupada por los cubanos.

Ante esta circunstancia, Carlos Manuel de Céspedes y del Castillo ordenó el día 28 al general Donato Mármol que se fortificara en la región de Jiguaní e impidiera el avance de la columna enemiga. Por su parte, Mármol dio orden a Máximo Gómez de que tomara el mando de doscientos hombres y atacara a las fuerzas españolas durante su marcha.

Inicialmente, Gómez ocupó posiciones en la loma del Yarey, pero al tener noticias de que la columna de Quirós permanecía acantonada en Baire, decidió ejecutar una maniobra de engaño para emboscarla. El 4 de noviembre, el coronel Quirós preparó sus fuerzas para avanzar sobre Bayamo. Al efecto designó dos compañías, que sumaban doscientos hombres, para que marcharan a la vanguardia, pero cometió el error de no dotarlos de extrema vanguardia, exploradores, ni flanqueadores.

Desde la madrugada de ese día Gómez tenía emboscados de forma escalonada unos treinta o cuarenta hombres de infantería cerca del poblado de Baire, en el punto conocido como Tienda del Pino. El jefe mambí decidió que la acción se realizaría mediante la combinación de armas de fuego y un asalto sorpresivo con arma blanca; es decir, mediante el empleo del machete. Cerca del mediodía, cuando la vanguardia enemiga se encontraba dentro del área de las emboscadas, Gómez dio la orden de cargar al machete, y después de algunos disparos desde ambos lados del camino los insurrectos cayeron sobre las dos compañías de Quirós.

Los soldados españoles, aterrados por la sorpresa y por los efectos del macheteo, no atinaron a organizar su defensa y fueron aniquilados. Se les hicieron alrededor de doscientas bajas, y los pocos sobrevivientes se retiraron a Baire.

Decidido a aprovechar las ventajas de la sorpresa lograda en Tienda del Pino, Gómez ocupó posiciones en loma del Sitio, al este del poblado, donde tomó dos piezas de artillería del enemigo. Otras fuerzas ocuparon posiciones al oeste, con lo cual cerraron toda posibilidad de salida a la diezmada columna de Quirós.

Las fuerzas españolas se mantuvieron en Baire hasta el 8 de noviembre, cuando emprendieron por el sur una marcha en derrota hacia Santiago de Cuba, mientras eran hostilizadas en el trayecto por pequeños destacamentos cubanos.

Con esta acción se logró el objetivo de defender la ciudad de Bayamo, se alcanzó la sorpresa mediante maniobras militares y se aprovecharon de manera conveniente las posibilidades combativas de los medios con que contaban los mambises. Se convirtió el machete, de herramienta de trabajo, en el arma más preciada por los combatientes del Ejército Libertador para aniquilar al enemigo, y la que más terror infundiría en adelante a los soldados de la metrópoli.

En Tienda del Pino se ejecutó la primera carga al machete de las guerras por la independencia de Cuba.

 

Bibliografía

Centro de Estudios de Historia Militar: Mayor General Máximo Gómez Báez, sus campañas militares (1868-1878), t. I, Editora Política, La Habana, 1986.

Gómez Báez, Máximo: Diario de campaña, Instituto del Libro, La Habana, 1968.

Instituto de Historia de Cuba: Historia de Cuba. Las luchas por la independencia nacional y las transformaciones estructurales 1868-1898, Editora Política, La Habana, 1996.

Souza, Benigno: Máximo Gómez, el generalísimo, Editorial de Ciencias Sociales, La Habana, 1978.