Puerto Rico

Puerto Rico

Nombre oficial: Estado Libre Asociado de Puerto Rico

Nombre utilizado por los aborígenes: Boriken

Capital: San Juan

Localización geográfica: Puerto Rico es la más oriental de las Antillas Mayores (18 15 N, 66 30 O) y es la cuarta isla más grande en el Caribe, después de Cuba, La Española (que comprende República Dominicana y Haití) y Jamaica. La Isla está ubicada en la encrucijada entre Norte y Sur América, justo a 3.5 horas de vuelo de Nueva York, 60 minutos de Caracas y a sólo 4 días de navegación de los puertos del Atlántico en Estados Unidos y los del Golfo de México. El territorio de Puerto Rico incluye otras tres islas pequeñas, Vieques, Culebra y Mona, además de numerosos islotes y cayos.

Superficie y topografía: El área total de la Isla es de 3,435 millas cuadradas (9,000 km2), mide ciento diez millas de largo por treinta y nueve de ancho; tiene un interior montañoso rodeado por una amplia planicie costera donde vive la mayor parte de la población. El promedio de precipitación es de 69 pulgadas (175 cm.) al año y las temperaturas durante el año promedian los 74°F (23°C) en el invierno y 81°F (27°C) en el verano.

Himno oficial del Estado Libre Asociado de Puerto Rico

(Letra de Manuel Fernández Juncos, 1903)

La tierra de Borinquen

donde he nacido yo,

es un jardín florido

de mágico primor.

Un cielo siempre nítido

le sirve de dosel.

Y dan arrullos plácidos

las olas a sus pies.

Cuando a sus playas llegó Colón;

exclamó lleno de admiración:

"¡Oh! ¡Oh! ¡Oh!

Esta es la linda tierra

que busco yo".

Es Borinquen la hija,

la hija del mar y el sol.

Del mar y el sol.

Del mar y el sol.

Del mar y el sol.

Del mar y el sol.

 

Versión revolucionaria original

(Letra de Lola Rodríguez de Tió, 1868)

¡Despierta, borinqueño

que han dado la señal!

¡Despierta de ese sueño

que es hora de luchar!

A ese llamar patriótico

¿no arde tu corazón?

¡Ven! Nos será simpático

el ruido del cañón.

Mira, ya el cubano

libre será;

le dará el machete

su libertad...

le dará el machete

su libertad.

Ya el tambor guerrero

dice en su son,

que es la manigua el sitio,

el sitio de la reunión,

de la reunión...

de la reunión.

El Grito de Lares

se ha de repetir,

y entonces sabremos

vencer o morir.

Bellísima Borinquén,

a Cuba hay que seguir;

tú tienes bravos hijos

que quieren combatir.

ya por más tiempo impávido

no podemos estar,

ya no queremos, tímidos

dejarnos subyugar.

Nosotros queremos

ser libre ya,

y nuestro machete

afilado está.

y nuestro machete

afilado está.

¿Por qué, entonces, nosotros

hemos de estar,

tan dormidos y sordos

y sordos a esa señal?

a esa señal, a esa señal?

No hay que temer, riqueños

al ruido del cañón,

que salvar a la patria

es deber del corazón!

ya no queremos déspotas,

caiga el tirano ya,

las mujeres indómitas

también sabrán luchar.

Nosotros queremos

la libertad,

y nuestros machetes

nos la darán...

y nuestro machete

nos la dará...

Vámonos, borinqueños,

vámonos ya,

que nos espera ansiosa,

ansiosa la libertad.

¡La libertad, la libertad!

 

División político.-administrativa

Está dividido administrativamente en setenta y ocho municipios; cada municipio elige un alcalde y una "Legislatura Municipal" por un término de cuatro años. Las ciudades principales son San Juan (capital),  Guaynabo, Bayamón, Carolina, Caguas,Mayagüez, Ponce, Cataño, Trujillo Alto y Arecibo. Puerto Rico posee dos islas municipio, Vieques y Culebra que están localizadas al este de la isla grande.

Sistema Político

La Constitución del ELA establece la separación de poderes entre las ramas del gobierno ejecutivo, legislativo y judicial. El Gobernador es electo cada cuatro años. La Asamblea Legislativa consiste de un Senado y una Cámara de Representantes, cuyos miembros son electos cada cuatro años. El tribunal de más alto rango dentro de la jurisdicción local es el Tribunal Supremo de Puerto Rico.

Puerto Rico constituye un Distrito del Sistema Judicial Federal y tiene su propio Tribunal de Distrito de los Estados Unidos. Las decisiones de este tribunal pueden ser apeladas en el Primer Circuito del Tribunal de Apelaciones de los Estados Unidos y más adelante en el Tribunal Supremo de los Estados Unidos.

Las responsabilidades gubernamentales que el gobierno central del ELA asume son de naturaleza similar a las de los gobiernos de los estados. Además, el gobierno central asume la responsabilidad por la policía local y servicio de bomberos, la educación, la salud pública y los programas de asistencia social y desarrollo económico.

Capital: San Juan

Idiomas: español e inglés

Moneda  Dólar

Población 3,725,789  (Censo Federal 2010)

 

Síntesis histórico-cultural:

La cultura puertorriqueña, como las del resto del Caribe hispánico, posee tres fuentes principales: la indígena, la española y la africana, a partir de las cuales se inició un profundo proceso de transculturación.

Los indios taínos, primeros habitantes de esta isla, la llamaban Borukén, lo cual, de acuerdo con los registros de la época, significaría “tierra de cangrejos o tierra de buruquenas (cangrejo marrón de agua dulce)”, vocablo que evolucionó a Boriquén y luego a Borinquen. En su segundo viaje al Nuevo Mundo, en 1943, Cristóbal Colón se encontró con Borukén y la nombró San Juan Bautista. El conquistador Juan Ponce de León, quien fuera el primer gobernador de la Isla, fundó Villa Caparra en 1509, denominada luego Puerto Rico. Ambos toponímicos, San Juan y Puerto Rico, se intercambiaron hacia 1521.

Los taínos, pueblo agrícola, fueron diezmados durante la conquista del territorio por los enfrentamientos armados, y luego por la explotación a que fueron sometidos y por las enfermedades contraídas en el contacto con los españoles.  No obstante, en el léxico puertorriqueño —como en el resto del Caribe— han sobrevivido topónimos como Bayamón, Humacao y Vieques, por ejemplo; nombres de árboles y frutas, como guásima, jobo, ceiba, papaya, mamey; de alimentos, como casabe y guanimes o guanimos; y muchos otros, como bohío, batey, que enriquecen la variante caribeña del español.

Desde 1520 la población aborigen fue sustituida paulatinamente por los negros africanos, provenientes, en condiciones de esclavitud, de los pueblos del Golfo de Guinea y por indígenas de otras islas, todos importados para trabajar, primero, en las minas de oro y luego en las plantaciones de caña de azúcar. Los africanos trajeron consigo sus creencias religiosas, sus mitos y leyendas, así como sus instrumentos musicales; el de mayor fortuna en la incorporación a la cultura nacional popular fue el tambor.

Durante los primeros años de colonización española, corsarios y piratas acosaron a los habitantes de la isla; para su defensa se construyeron imponentes fortalezas, como el Palacio de Santa Catalina, luego devenido residencia del gobernador, y el Castillo San Felipe del Morro, situado en el extremo norte de San Juan. En 1595 se rechazaron los ataques de los ingleses Francis Drake y John Hawkins cuando éstos intentaron conquistar la actual ciudad de San Juan. No obstante, los ataques enemigos continuaron durante los siglos XVII y XVIII: en 1625 San Juan fue incendiada durante un ataque de la Armada holandesa y en 1797 el pueblo de Puerto Rico resistió exitosamente un gran asalto de los ingleses capitaneados por Ralph Abercromby.

A lo largo de casi todo el siglo XIX hasta el final de la guerra hispano-estadounidense, Puerto Rico y Cuba fueron las dos últimas posesiones españolas en el Nuevo Mundo. La colonia boricua inició el comercio con el extranjero en 1804, demanda de los intereses criollos asentados en la isla. Entre 1809 y 1814, con la restauración del absolutismo en España, tuvo representación en las Cortes de Cádiz, y en 1815 obtuvo amplias libertades económicas con la liberalización del comercio y el impulso a la inmigración. Sin embargo, desde muy temprano y durante todo el siglo, los puertorriqueños aspiraron a la plena independencia de la metrópoli española y se sucedieron los levantamientos, todo ellos violentamente reprimidos. El más connotado fue el conocido como el Grito de Lares, insurrección armada ocurrida el 23 de septiembre de 1868, cuyo principal inspirador fue Ramón Emeterio Betances, quien no pudo arribar a la isla por la intervención del gobierno español. En 1873 se abolió la esclavitud, en 1897 se concedió la autonomía política y administrativa a la isla y un año después se constituyó el primer gobierno de Puerto Rico presidido por Francisco Mariano Quiñones.

En 1898, durante la guerra hispano-estadounidense, Puerto Rico fue invadido por el ejército norteamericano y se convirtió posteriormente en una posesión de los Estados Unidos.

El siglo XX estuvo marcado por tendencias políticas que iban desde la contienda de un fuerte movimiento nacionalista en contra del imperialismo estadounidense, donde sobresale la gesta de Pedro Albizu Campos, la lucha por obtener mayores derechos democráticos de parte de los Estados Unidos, hasta las tentativas anexionistas. La Ley Foraker de 1900, que estableció un gobierno civil, y la Ley Jones de 1917, que otorgó la ciudadanía estadounidense a los puertorriqueños, prepararon el camino para la redacción de la Constitución de Puerto Rico y para el establecimiento de elecciones en 1952. No obstante, el estatus político de Puerto Rico como un Estado Libre Asociado controlado por los Estados Unidos, luego de más de cinco siglos de la llegada de los primeros europeos a Borinquen, sigue siendo una anomalía condenada por el Comité de Descolonización y la Asamblea General de las Naciones Unidas.

A pesar de más de un siglo de la ocupación estadounidense, la cultura puertorriqueña sigue afianzada en sus orígenes, y la lengua —signo mayor de identidad—, a pesar de la incorporación de vocablos provenientes del inglés y sus múltiples adaptaciones, sigue siendo el español, y sus signos culturales —su música, su literatura, sus comidas, sus danzas, sus artes visuales…—, siempre enriquecidos por los contactos con otras culturas, no han difuminado su filiación caribeña.