Ramón Peón García

Cine, Cuba

Ramón Peón García (1897-1971). Uno de los más importantes realizadores del cine cubano. Considerado también como director de cine mexicano.

Nació el 5 de junio de 1897 en La Habana. Desde temprano sintió interés por la industria cinematográfica. En 1916, viajó a los Estados Unidos, donde trabajó como camarógrafo y asistente de revelado, actividades que le permitieron conocer y desarrollar el oficio que más adelante perfeccionaría durante su estancia en Hollywood.

Peón se movió entre las cinematografías de Cuba y México, por lo que se suele dividir su producción en etapas cubanas (1920-1930, 1938-1939, 1951-1952) y etapas mexicanas (1931-1937, 1942-1951, 1953-1958, 1960-1964).

Su primera película, Realidad (1920), era un melodrama que contaba con los temas típicos de su género: un amor imposible, un matrimonio forzado y secretos filiales que no eran revelados sino hacia el final de la cinta. El uso de tópicos amorosos, como para muchos de sus contemporáneos, fue una constante en su obra.

En El veneno de un beso (1929), volvía sobre el argumento folletinesco: contaba la historia del romance de una joven, cuyo tutor hacía creer que ella sufría de tuberculosos para impedir su matrimonio. El argumento era del periodista Gonzalo de Palacio y las actuaciones protagónicas, de Mercedes Mariño y Antonio Perdices (el llamado “Valentino cubano”); tuvo una recepción muy favorable debido a su buena factura y fue considerada en su tiempo como una “joya del arte silente”.

Alrededor de 1929, Peón se unió a otros empresarios para formar la Sociedad Anónima B.P.P. Pictures, formalizada oficialmente en enero de 1930, que pretendía la filmación de películas “netamente cubanas”. Con La virgen de la Caridad (1930), el director demostraba su madurez y su interés por articular, desde el cine, temas propios de la cultura nacional. La película narraba la historia de un joven y su abuela, que eran desalojados de su finca, cuando, de manera milagrosa, aparece la propiedad escondida en una imagen de la Virgen de la Caridad del Cobre. El filme incluía la historia del amor imposible, la boda interrumpida, la propiedad recuperada y el milagro de la virgen, así como otros elementos locales como el caciquismo rural y el pasado ligado a la Guerra de Independencia.

Entre 1930 y 1931, realizó dos películas en Hollywood, Welcome Rotarians y The latest from Parell, para rápidamente incluirse en la cinematografía mexicana, puesto que las condiciones para la realización de cine en Cuba sufrían los embates del régimen político de Gerardo Machado. En su primera estancia en México, realizó más de una decena de filmes, sucesión que se iniciaba con La Llorona (1933), una historia de venganza milenaria donde aparecía el personaje de La Malinche.

De nuevo en Cuba, en 1938, el director filmó su primera película sonora en la Isla: Sucedió en La Habana. La historia representaba el romance entre el ingeniero jefe de un central y la hija del dueño de la compañía azucarera. La condición de clase de la joven propiciaba que los enamorados se movieran entre los ambientes cosmopolitas de La Habana. Con música de Ernesto Lecuona, Bola de Nieve, Félix B. Caignet, entre otros, y la participación de Rita Montaner, la película resultó un compendio de canciones y bailes cubanos que expresaban el carácter nacional. Aparecían allí el gallego Sopeira y el negrito Anacleto, acompañados por la criolla Pura, figuras tomadas del teatro vernáculo que proporcionaban el filón humorístico al filme.

Su siguiente película es El romance del palmar (1938). Sustentada por los tonos del melodrama, la comedia y con sus rasgos pintorescos, la película fue considerada por Peón como una de sus realizaciones favoritas, pues contenía “alma cubana”. Una muchacha campesina, soñadora y enamorada, escapa hacia La Habana y allí triunfa como cantante en un cabaret llamado El Palmar. Su primer amor resulta falso, pero en su compañero artístico encuentra el definitivo. La música de Gonzalo Roig y las canciones de otros autores cubanos fueron incluidas en el filme, en el que también aparecía María de los Ángeles Santana en su vertiente de cantante. En esta película, Peón trabajaba nuevamente con Rita Montaner, esta vez colocada en el rol protagónico, que dejaba allí su histórica interpretación de El manisero de Moisés Simons. Con esta actriz y cantante muy popular, realizaría después otros filmes emblemáticos, como La Renegada (1951) o  La única (1952), después de su segunda etapa mexicana.

En La Renegada, la actriz interpretaba el papel de una difamadora que le endilgaba la fama de mala mujer a Raquel, la protagonista de la historia, injustamente mancillada. La película se basaba en una obra radial de Arturo Liendo que se había trasmitido por el espacio La novela guajira y supuso un avance en cuanto a los usos técnicos en el cine nacional. La única, por su parte, era una película que se centraba en el personaje de Rita, una delegada obrera engañada por unos malhechores que la utilizaban para asaltar la fábrica donde trabajaba. La mujer, con su astucia como único resguardo, lograba atrapar a los asaltantes y entregarlos a la justicia.

En febrero de 1959, Peón escribió en la revista Cinema una carta abierta a Fidel Castro y al gobierno revolucionario en la que se quejaba de la poca importancia que los anteriores gobiernos le habían otorgado al cine. Allí exponía la utilidad del material audiovisual para hacer correr el nuevo ideario político y poder educar, a través de las imágenes, al campesinado cubano. Sin embargo, el veterano realizador no fue acogido por el ICAIC, cuya finalidad era romper con la industria de cine anterior y sus líneas temáticas y estilísticas, de las cuales Peón era exponente.

En 1960, retornó a México, donde realizó con los Estudios América seis series de tres episodios cada una: El rayo de Jalisco, Juramento de sangre, La máscara roja, Matar o morir, Los amigos Maravilla y Los amigos Maravilla en el mundo de la aventura. En 1961, comenzó a impartir un curso de producción cinematográfica en el Columbia College Panamericano y, al año siguiente, realizó sus últimas colaboraciones en el cine con los directores Juan J. Ortega y Miguel Contreras.

Con más de sesenta películas dirigidas, Ramón Peón es uno de los directores más representativos dentro de la cinematografía de la Isla. La biografía del autor, Ramón Peón. El hombre de los glóbulos negros, de Arturo Agramante y Luciano Castillo, ofrece hasta hoy el bosquejo más completo sobre su obra.

Ramón Peón García fallece el 2 de febrero de 1971, San Juan, Puerto Rico.

 

Principales obras realizadas en Cuba

Realidad, 1920.

Aves de paso, 1921.

Mamá Zenobia, 1921.

Casados de veras, 1922.

Casi varón, 1926.

El amante enmascarado, 1926.

El veneno de un beso, 1929.

La Virgen de la Caridad, 1930.

Sucedió en La Habana, 1938.

El romance del palmar, 1938.

La renegada, 1951.

Honor y gloria (La vida de Roberto Ortiz), 1952.

La única, 1952.

Bibliografía

Agramonte, Arturo: Cronología del cine cubano, Ediciones ICAIC, La Habana, 1966.

Agramonte, Arturo y Luciano Castillo: Ramón Peón. El hombre de los glóbulos negros, Editorial Ciencias Sociales, La Habana, 2003.

Douglas, Maria Eulalia: Catálogo del cine cubano 1897-1960, Ediciones ICAIC, La Habana, 2008.

García Borrero, Juan Antonio: Guía crítica del cine cubano de ficción, Editorial Arte y Literatura, La Habana, 2001.