Silvina Fabars Gilall

Danza, Cuba

Silvina Fabars Gilall (1944) Primera bailarina y maestra del Conjunto Folklórico Nacional de Cuba. Recibió el Premio Nacional de Danza 2014.

Nació el 22 de febrero de 1944 en el famoso territorio del Realengo 18, Santiago de Cuba, conocido por sus luchas por las reivindicaciones sociales y políticas.

Con solo 14 años se incorporó a las guerrillas de la Sierra Maestra como integrante del Ejército Rebelde dirigido por Fidel Castro, y al triunfo de la Revolución en 1959, trabajó en el aeropuerto de San Antonio de los Baños como integrante del legendario batallón de mujeres Mariana Grajales, conocido popularmente como “las Marianas”.

Estando en Santiago de Cuba participó en la fundación del Ballet Folklórico de Oriente, primera compañía cubana de carácter folclórico, fundada en 1959. En esta agrupación permaneció hasta 1965 como cantante y bailarina, período sólo interrumpido en 1961, cuando integró las Brigadas Nacionales de Alfabetización. Posteriormente ingresó en la Escuela de Instructores de Arte radicada en el hotel Comodoro de La Habana, y más tarde continuó sus estudios en su natal Santiago de Cuba.

En esta ciudad formó y dirigió la agrupación Nuevo Flores, así como el grupo Shangó Avicolá, con el cual recorrió todo el país promoviendo la cultura yoruba tan arraigada dentro del panorama danzario y musical cubano. En ambas agrupaciones trabajó como cantante y bailarina.

En iguales condiciones integró el trío Nuevo Amanecer y los Excéntricos, en la ciudad de Guantánamo.

El director teatral Eugenio Hernández Espinosa, muy ligado a las manifestaciones folclóricas teatrales, la invitó a trasladarse a La Habana para una audición que se realizaría en la sede del Conjunto Folklórico Nacional de Cuba en 1966, agrupación en la que Silvina Fabars se quedó de manera definitiva, también como cantante y bailarina. Sin embargo, un grave accidente afectó sensiblemente sus cuerdas vocales, por lo cual su carrera se concentró básicamente en el baile.

Su mayor desafío al trasladarse a la capital del país fue aprender el estilo danzario de esta región del país, que presenta diferencias notables en comparación con los que ya dominaba de las provincias orientales. Para ello se valió de las clases y los entrenamientos que recibió de los principales folcloristas y bailarines habaneros, entre los que se encuentran nombres emblemáticos de la cultura cubana como Nieves Fresneda, Emilio O’Farrill,  Trinidad Torregrosa, Luisa Barroso, Roberto Espinosa Amor, Gregorio Hernández, Servando Gutiérrez y Zenaida Hernández, entre otros.

Recibió clases de maestros como Alberto Alonso, Ramiro Guerra, Rogelio Martínez Furé, Luis Trápaga, Santiago Alfonso, Eduardo Rivero y Perla Rodríguez, así como de los actores y directores teatrales Rolando Ferrer, Bertha Martínez y Adolfo Llauradó, entre otros.

Con esta compañía desarrolla Silvina Fabars su carrera, que muy pronto tuvo frutos: en 1978 fue nombrada profesora de la compañía y en 1979, ascendida a primera bailarina. Con un físico impresionante, esbelto y ligero, la danza de la Fabars se caracteriza por una sensualidad y coquetería que la identifica con la orisha Oshún dentro del panteón yoruba. Pero dada su preparación profesional, en la interpretación de otras diosas como Oyá o Yemayá, que requieren un mayor aplomo y hasta rasgos agresivos, Silvina hace gala de todos los atributos divinos y terrenos que estas santas poseen.

Del mismo modo, en las ejecuciones de la danza o el danzón en obras como Ciclo de música popular, desarrolla una verdadera dramaturgia del movimiento, adecuando la voluptuosidad innata que posee a estos géneros bailables cubanos más lentos y ceremoniosos.

Su repertorio incluye la mayor parte de las producciones del Conjunto Folklórico Nacional de Cuba como Yoruba iyessá, Ciclo congo, Ciclo yoruba, Tríptico oriental, Comparsera, Campesinos, Trinitarias, Apalencados, Obatereo, Palenque, Alafin de Oyó y Obdebí el cazador. Es memorable su rol de cebra en la obra Rumbas y comparsas.

También ha participado, dirigida por Hernández Espinosa y Raquel Revuelta, en puestas teatrales con los grupos Ocuje y Teatro Estudio. Títulos como La revolución de Aponte y Oyá renueve le propiciaron su condición de primera bailarina.

Su diapasón artístico y sus conocimientos del acervo cultural cubano la han llevado a brillar por igual en todos los estilos y bailes folclóricos y populares de Cuba: los de influencias yorubas, congas, ararás, franco-haitianas y los que se incluyen en la música popular.

Su trabajo como pedagoga de folclor la llevó en 1986 a las escuelas Provincial de Arte “Samuel Feijóo” y de Instructores de Arte de Villa Clara y colaboró en la fundación de la compañía Conjunto Folklórico Oché de la ciudad de Santa Clara, la única hasta el momento de categoría profesional en ese territorio.

Silvina Fabars ha impartido seminarios y talleres sobre folclor y ha apoyado la creación y el desarrollo de grupos y compañías de esta manifestación en todo el territorio nacional. Valga destacar los trabajos realizados en Villa Clara, Cienfuegos, Pinar del Río, Las Tunas y Guantánamo entre las provincias que más han recibido sus visitas de asesoramiento. Ha participado en la fundación de varias agrupaciones folclóricas.

Ha desarrollado su labor docente tanto en el Conjunto Folklórico Nacional de Cuba como en centros de enseñanza del país, donde su trabajo es sumamente apreciado por el uso consecuente de los principios técnicos y tradicionales de todo nuestro folclor.

También ha participado como maestra en los Laboratorios Internacionales de Folclor FOLKCUBA que organiza dos veces en el año en Conjunto Folklórico Nacional de Cuba y ha impartido cursos en universidades de Liverpool y Londres en el Reino Unido y en Alberta, Canadá, así como en el Centro Cultural de Tokio, Japón. Esta actividad internacional, como bailarina y profesora la ha llevado a innumerables territorios del orbe como Francia, Italia, Estados Unidos,  España, Portugal, Angola, Argelia, Perú, México, Colombia, Brasil, Jamaica, Martinica, además de los  ya mencionados.

En muchos de estos países ha recibido, junto a su compañía, reconocimientos como la Izuta de Plata en Arequipa, Perú; la Bandeja de Plata en Billinghan, Inglaterra; el Tonel de Oro y el Collar de Plata en el Festival de Dijón, Francia; y el Templo de Oro en Agrigento, Sicilia, Italia.

Su amplia vida artística y sus resultados escénicos le han valido formar parte del Grupo de Expertos de Danza del Ministerio de Cultura de Cuba, y en la actualidad es especialista de danza de su Consejo Nacional de las Artes Escénicas. También es miembro de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC).

Entre los premios y distinciones recibidos están la condición de Vanguardia Nacional, la Distinción por la Cultura Nacional y la Medalla Alejo Carpentier.

Recientemente permaneció dos años en la República Bolivariana de Venezuela como miembro de la brigada cultural Corazón Adentro enviada por el Ministerio de Cultura de Cuba para desarrollar la creación de grupos folclóricos, y de danza en general, en las zonas más desprotegidas de Caracas, y se encuentra preparando un espectáculo como directora artística con la Compañía Folclórica La Campana en la provincia de Holguín.

Fue merecedora del Premio Nacional de Danza el 2014.

 

Bibliografía

Díaz Rondón, Francis: "Silvina Fabars, una diosa de la danza", en Vanguardia, 19 diciembre, 2014.

García Fabras, Oddebí:  "Silvina Fabars, intérprete excepcional de la danza folclórica cubana", en: La Jiribilla, Revista cubana de cultura, No 827 mayo- junio 2017, disponible en: http://www.lajiribilla.cu/articulo/silvina-fabars-interprete-excepcional-de-la-danza-folclorica-cubana

"Silvina Fabars, Premio Nacional de Danza 2014", en Cubadebate, 19 de abril  2014.