Emeterio S. Santovenia Echaide

Historia, Cuba

Emeterio S. Santovenia Echaide (1889-1968). Historiador, periodista, político y escritor cubano, Secretario de la Presidencia en el gobierno presidido por Carlos Mendieta Montefur y ministro de Estado en el gobierno de Fulgencio Batista. Fue presidente de la Academia de la Historia.

Emeterio S. Santovenia nació el 23 de mayo de 1889 en el poblado de Dimas, del término municipal de Mantua (Pinar del Río), donde estudió las primeras letras, alternando su educación con labores relacionadas con el cultivo y la elaboración del tabaco. En 1905 obtuvo el diploma de Maestro de Instrucción primaria, y ejerció como tal durante un año. En 1907 se graduó como tenedor de libros, y desempeñó ese oficio en La Habana hasta 1914.

Comenzó a colaborar en el Diario de la Marina con el pseudónimo de M. Terio. A partir de 1910 aparecieron sus ensayos, algunos de ellos sobre cuestiones que hacían avizorar su vocación por la historia.

En 1916 fijó su residencia en la ciudad de Pinar del Río para realizar estudios secundarios en el Instituto Provincial de Segunda Enseñanza,  al tiempo que fungía como cartulario en una notaría.

En 1917 se graduó como Bachiller en Letras y Ciencias, y al año siguiente inició estudios en modalidad libre en la Universidad de La Habana. Obtuvo el título de Doctor en Derecho Civil en enero de 1920, y cinco meses después fue nombrado notario público del municipio de San Cristóbal, en la provincia de Pinar del Río. En octubre de 1921 pasó a desempeñar en la ciudad de La Habana la misma función, en la que se mantuvo hasta 1952.

En 1923 fue seleccionado como individuo de número de la Academia de la Historia de Cuba, a la que pertenecía desde hacía más de un lustro como miembro correspondiente en Pinar del Río. En 1929 publicó Eloy Alfaro y Cuba, la primera de sus obras sobre el luchador ecuatoriano, a quien dedicaría varias otras.

En 1934 fue nombrado Secretario de la Presidencia en el gabinete de  gobierno de Carlos Mendieta Montefur. Se desempeñó en el cargo durante el primer semestre del año, y en funciones viajó a España, Italia, Suiza, Francia y Bélgica.

En 1936 fundó la revista Isla. Dirigió la Editorial Trópico, que publicó las Obras Completas de José Martí y un gran número de libros de autores cubanos contemporáneos.

En 1938 fue elegido presidente de la Asociación Cívica ABC, a la que se había afiliado en 1930. Participó en la organización del partido político de igual nombre, y fue electo senador por la provincia Pinar del Rio a la Asamblea Constituyente de 1940. Tomó posesión del cargo en septiembre de ese año, designado como presidente de la Comisión de Derecho Político y Secretario de Asuntos Tabacaleros.

Como Presidente de la Junta de Patronos de la Biblioteca Nacional, creada por iniciativa parlamentaria, favoreció el proyecto de construir el moderno edificio de la Biblioteca Nacional “José Martí”. En 1942 ocupó las presidencias de la Academia de la Historia y del Consejo Director Permanente de los Archivos de la República de Cuba. En 1944 este organismo tuvo a su cargo la construcción de un nuevo edificio para el Archivo, aprovechando las antiguas instalaciones del Cuartel de artillería.

En marzo de 1943 el presidente de la república, Fulgencio Batista Zaldívar, lo nombró Ministro de Estado. En ese cargo Emeterio Santovenia se destacó por conceder facilidades a los extranjeros que aspiraban a naturalizarse cubanos: en un solo año once mil extranjeros recibieron carta de ciudadanía. En marzo de 1944 cesó en esas funciones, para aceptar su nominación con vistas a un nuevo período senatorial.

Presidió, en 1947, el Comité Interamericano de Archivos de la Comisión de Historia, creada por la IV Asamblea General del Instituto Panamericano de Geografía e Historia, con sede en la ciudad de México.

En 1948 viajó por América Latina, visitando Brasil, Argentina, Uruguay, Chile, Perú y Panamá.

En 1950 ingresó como individuo de número en la Academia Cubana de la Lengua, correspondiente a la Real Academia Española.

Tras el golpe militar de Fulgencio Batista, el 10 de marzo de 1952, fue nombrado Presidente del Banco de Fomento Agrícola e Industrial de Cuba (BANFAIC) y Vicepresidente y Consejero del Banco Nacional de Cuba. Participó en la dirección del Banco de Desarrollo Económico y Social (BANDES) y del Banco Cubano del Comercio Exterior.

Durante ese año colaboró con Ramiro Guerra y Sanchez, José M. Pérez Cabrera y Juan J. Remos en la monumental obra Historia de la Nación Cubana, en diez tomos, que aborda la historia de la Isla desde la época precolombina hasta 1950.

Fue presidente, por sustitución legal, de la Comisión Organizadora de las actividades conmemorativas del Centenario  del Natalicio de José Martí, que tuvo a su cargo la construcción de un monumento en la Plaza Cívica -hoy Plaza de la Revolución- y de un nuevo edificio para la Biblioteca Nacional José Martí, y también de la edición de las obras completas del Apóstol. Fue vocal del Patronato de Bellas Artes y Museos Nacionales; de la Junta de Patronos del Hospital Nuestra Señora de las Mercedes, y de la Junta de Gobierno de la Casa de Beneficencia y Maternidad de La Habana. También fue miembro vitalicio del Consejo de la Orden Nacional de Mérito "Carlos Manuel de Céspedes"; presidente del Instituto Sanmartiano, en La Habana; miembro del cuerpo consultivo de la Fundación Vicente Lecuona, de Caracas, y secretario de la Comisión creada para la construcción del monumento al Mayor General "Calixto García Iñiguez", en La Habana.

Recibió varios títulos honoríficos: de la Sociedad Económica Amigos del País, el título de Socio de Mérito; de la Escuela Profesional de Periodismo "Manuel Márquez Sterling", el de periodista profesional, en reconocimiento a su larga carrera en la prensa cubana; el título de Hijo Eminente de Mantua e Historiador de Pinar del Río. En 1950 la Universidad de Florida (Estados Unidos), le otorgó el título de Doctor en Letras, Honoris Causa. En 1955 recibió del Congreso de Estados Unidos, a instancias del representante por Michigan, George A. Dondero, la distinción Congressional  Record, por ser autor de tres libros en español dedicados al estudio de la vida de Abraham Lincoln.

Fue colaborador de diarios y revistas cubanos: Diario de la Marina, El Comercio, El Triunfo, Heraldo de Cuba, La Prensa, El Mundo, Alerta, Acción, El Fígaro, Letras, Bohemia, Carteles, Vanidades, Prensa Libre, revista de la Habana, Bimestre Cubana, Revista de la Biblioteca Nacional y  Revista Universidad de La Habana.

Fue miembro de instituciones extranjeras como la Academia Dominicana de la Historia, el Instituto Sarmiento de Buenos Aires (Argentina), la Liga Internacional de Acción Bolivariana (Venezuela), la Sociedad de Estudios de Historia de Bolivia, la Academia de Historia de Ecuador y la Academia Panameña de Derecho Internacional.

Emeterio Santovenia tuvo en su haber una amplia bibliografía, que abarcó los más diversos temas. Por una parte, las obras referidas a su tierra natal –Pinar del Río-, en que se ocupó entre 1910 y 1919: Tranquilino Sandalio de Noda (1910); Cirilo Villaverde (1911), José Victoriano Betancourt (1912); El ferrocarril a los remates de Guane (1913) y Ensayo Histórico de Pinar del Río (1919). En el período de 1919 a 1939  amplió el marco de su atención a temas nacionales –entre ellos el estudio del quehacer martiano- e internacionales en sus ensayos Bolívar y Martí (1934); Dos creadores: Mazzini y Martí (1936); Genio y acción: Sarmiento y Martí (1938). En lo adelante, exploró en sus ensayos múltiples temas históricos.

Después del triunfo de la Revolución Cubana, Emeterio Santovenia se estableció en Miami, Estados Unidos. Trabajó en la Universidad de la Florida y en 1965 publicó su última obra, Cuba y su Historia, con la colaboración de Raúl Shelton.

El 18 de noviembre de 1968 falleció en la ciudad de Miami, a los 79 años de edad. Hasta esa fecha, fue considerado el más relevante escritor cubano en el exilio.

 

Bibliografía activa

Una heroína cubana: episodio histórico, Imprenta y Librería Seone y Fernández, 1918.

Ensayo Histórico de Pinar del Río, Imprenta “La Casa Villalba”, Pinar del Río, 1919.

Historia de Mantua (Pinar del Río), Imprenta El “Siglo XX”, La Habana, 1923.

Manifiesto a los profesionales de La Habana, Imprenta y Papelería de Rambla y Bouza, La Habana, 1926.

Eloy Alfaro y Cuba, La Habana, Imprenta " El Siglo XX”, 1929.

Los Presidentes de Cuba Libre, Imprenta y Librería Seoane y Fernández, La Habana, 1929.

Historia de Cuba, Editorial Trópico, La Habana, 1943.

Martí legislador, Editorial Losada, Buenos Aires, 1943.

Huella de Gloria, Editorial Trópico, La Habana, 1944

Lincoln en Martí, Editorial Trópico, La Habana, 1948.

Galería de Forjadores en el Banco de Fomento Agrícola e Industrial de Cuba, Editorial Cenit, La Habana, 1956.

El Generalísimo Máximo Gómez: Palabras pronunciadas en el Palacio de Bellas Artes, Editorial Lex, La Habana, 1956.

Armonías y Conflictos en Torno a Cuba, Fondo de Cultura Económica, México, 1956.

Theodore Roosevelt y la soberanía de Cuba, Imprenta “El Siglo XX”, La Habana, 1958.

Cuba y su historia, Editorial Cuba Corporation Inc., Miami, Florida, 1966.

Bibliografía pasiva

Almodóvar Muñoz, Carmen: Antología Critica de la Historiografía Cubana (periodo neocolonial), Editorial Pueblo y Educación, La Habana, 1989.

Instituto de Literatura y Lingüística de la Academia de Ciencias de Cuba: Diccionario de la Literatura Cubana, Editorial Letras Cubanas, La Habana, 1980.

Lizaso, Félix: Emeterio S. Santovenia, en su Ensayística Contemporánea 1900 -1920, Editorial Trópico, La Habana, 1938.

Portell Vilá, Herminio: Nueva Historia de la República de Cuba, La Moderna Poesía, INC., Miami, 1996.

Zanetti, Oscar: Isla en la Historia. La historiografía de Cuba en el siglo XX, Ediciones Unión, La Habana, 2005.